viernes, 23 de noviembre de 2018

Myrtle Corbin - La mujer de cuatro piernas

La naturaleza genética es algo sorprendente y fascinante. Una sola alteración puede ocasionar  grandes variaciones características observables de una persona. En cada población, existe uno o más individuos con particularidades únicas que los hacen especiales, la presente entrada tratara sobre una de ellas. Su nombre era Myrtle Corbin, una mujer famosa por poseer cuatro piernas. 


Josephine Myrtle Corbin nació en el condado de Lincoln, Tennessee, Estados Unidos, el 12 de mayo de 1868. Sus padres eran William H. Corbin, de 25 años al momento del nacimiento de su hija, y Nancy Corbin (Née Sullins), de 34 años; ambos médicos. Al nacimiento de Josephine, colegas de sus padres la examinaron, al igual que a ellos ya que ambos eran muy similares en apariencia. Los dos tenían cabello rojo, ojos azules y una tez muy clara, de hecho, parecían tan similares que los médicos se sintieron obligados a señalar que no eran "parientes de sangre". Los Corbin tuvieron cuatro hijos y cuatro hijas en total, incluida una hija del primer matrimonio de Nancy.


El nacimiento de Josephine no tuvo nada fuera de lo común al momento del parto. La niña demostró ser una infante fuerte que pesó 4.500 kilogramos tres semanas después de su nacimiento y siguió prosperando. Los médicos prontos examinaron a Corbin y notaron una pequeña extensión de piel y huesos presentada en las nalgas. 


Esto se refería al hecho de que tenía dos pelvis separadas  una al lado de la otra, de cintura para abajo, como resultado de la división del eje de su cuerpo a medida que se desarrollaba. Como resultado final de estas, la niña desarrollo cuatro piernas. Sus necesidades fisiológicas se producían en momentos diferentes, como la evacuación del orine y la defecación, pero la menstruación se producía de forma simultánea.


En 1881, cuando Josephine tenía 13 años, ingresó al circuito de espectáculos secundarios, como exhibiciones en museos, presentaciones en teatros y en otros escenarios, con el apodo de "La chica de cuatro piernas de Texas", y se decía que podía mover sus piernas inferiores, pero eran demasiado débiles como para caminar. Sus primeros folletos promocionales la describían como una joven de gran inteligencia, piel clara, ojos azules y cabello rizado. De un metro con 53 centímetros de altura y caderas inusualmente anchas. 


Era una joven tan gentil como el sol de verano y tan feliz como un largo día de temporada. Se sabe que trabajó para el showman Phineas Taylor Barnum y para el circo Ringling Brothers, y realizaba giras por todo el estado y su popularidad en la industria era tal que otros hombres de shows presentaban actuaciones falsas y, una vez que la misma Corbin ya no se presentaba, había varias mujeres con falsas extremidades a las que el público podía acudir a ver. 


La silla en donde se sentaba la impostora tenía una zona en la que se colocaba la falsa extremidad.


En el año 1886, cuando Josephine contaba con 18 años, comenzó a sufrir de dolores de espalda. Era a partir de la tercera lumbar cuando su cuerpo se desdoblaba originando esas dos pelvis, una zona con la cual acababa muy sobrecargada al final del día por el esfuerzo diario de esas cuatro piernas. Empezó a buscar ayuda médica, conociendo a un célebre doctor de la época especializado en este tipo de casos, llamado James Clinton Bicknell, que le facilitó no solo un gran apoyo profesional, sino también personal y emocional.


Al cumplir los 19 años, Josephine se casó con James, con quien tuvo en total, cuatro hijas y un hijo. Se terminaron las ferias ambulantes, los museos y los teatros. En la primavera del año siguiente, cumpliéndose un año después de haberse casado con Bicknell, Corbin quedó embarazada por primera vez. Su condición fue descubierta por el Dr. Lewis Whaley, de Blountsville, Alabama, quien fue enviado después de que Corbin experimentara un dolor en el costado izquierdo. Fiebre, dolor de cabeza y disminución del apetito. Al examinar a Corbin, Whaley descubrió que la duplicación de sus órganos sexuales externos se reflejaba en una duplicación similar internamente. Había desarrollado una perfecta dualidad de órganos genitales, tanto interna como externamente.


Determinó que estaba en su útero izquierdo donde Josephine estaba embarazada. Según Whaley, cuando se le dijo a la mujer que estaba embarazada, ella respondió con incredulidad, diciendo: "Si hubiera estado en mi lado derecho, me acercaría a creer que usted tiene razón". A partir de este comentario, los médicos determinaron que Corbin prefería el coito en el lado derecho, y este hecho fue comentado en varios informes posteriores. 


En la literatura médica, los  teratólogos en revistas médicas y enciclopedias en el siglo XIX clasificaron la anomalía de Corbin utilizando varios términos diferentes, pero igualmente complejos, de acuerdo con las convenciones de la época. Algunos se refirieron a ella como un "Dipygus Dibrachius Tetrapus", otros llamaron a su condición "Dicotomía Posterior" y "Esquizorachis de Subvariedad".  Luego se la clasificó como "teratología", es decir, una anomalía congénita en la cual, durante su desarrollo en el útero,  su otro hermano siamés no se desarrolló del todo quedando en su cuerpo una pelvis de más.


El embarazo causó que Josephine se enfermara gravemente, y después de consultar con sus colegas, Whaley decidió realizar un aborto ocho semanas después de su examen inicial. Según los informes, tenía entre tres y cuatro meses de embarazo en ese momento. Se recuperó por completo y el procedimiento, así como su anatomía única, no le impidieron llevar embarazos futuros a término con éxito, ya que tres embarazos fueron en el lado derecho, y dos en el izquierdo. A medida que las revistas médicas en los Estados Unidos y en todo el mundo volvieron a prestar atención a la mujer, a quien señalaban los artículos como una mujer atractiva, inteligente y refinada, con cierto gusto musical, que era físicamente capaz de atender todas sus tareas domésticas.


El 6 de mayo de 1928, Josephine Myrtle Corbin falleció a los 60 años por una infección en su pierna izquierda, en Cleburne, Texas. Su ataúd estaba cubierto de concreto, a la vista de varios miembros de la familia, quienes vigilaron hasta que quedó completamente cubierto y seco. Esto se hizo con la intención de evitar que los ladrones de tumbas se robasen su cadáver. Con el pasar del tiempo, muchos médicos y coleccionistas privados ofrecieron astutamente una compensación altamente financiera a la familia a cambio de su cuerpo.


Ella fue ante todo, una mujer valiente que cumplió todos y cada uno de sus sueños. Pero puede que la historia recuerde su nombre únicamente por ser esa muchacha con cuatro piernas que se exhibía en ferias y teatros, ella a quien todo Texas quería ver en persona para saber si era verdad que existía una chica de rostro de muñeca que disponía de dos caderas, cuatro piernas y cuatro pies.


NOTA IMPORTANTE: Si navegan en la red, puede que lleguen a toparse con las siguientes fotografías vinculada a Myrtle Corbin.


Dicha imagen pertenece a Ashley Braistle, el ejemplo más reciente de una mujer con cuatro piernas. La fotografía pertenece al día de su boda en julio del año 1994. Se casó con un plomero de Houston llamado Wayne. Su amor comenzó después de que Ashley apareciera en artículo de un periódico local, declarando que estaba buscando a un "tipo amable y sensible".


Desafortunadamente, el 11 de mayo de 1996, la vida de Ashley terminó en tragedia cuando intentó esquiar y golpeó un árbol.


A pesar de, TODA LA HISTORIA DE ASHLEY BRAISTLE ES FALSA. Todo fue un truco. El engaño fotográfico proviene de Weekly World News, un periódico sensacionalista de un supermercado conocido por publicar abiertamente noticias falsas con títulos divertidos e inventivos,como por ejemplo: "¡Hillary Clinton adopta a un bebé alienígena!", "¡Mini-sirena encontrada en un sándwich de atún!, "¡Abraham Lincoln era una mujer!", etc.  


En la actualidad, las duplicaciones de extremidades pueden corregirse quirúrgicamente después del nacimiento, como sucedió, por ejemplo, en los años 1968  en 1973 y en 2014.

lunes, 19 de noviembre de 2018

El increíble caso de Lydia Fairchild

El mundo nunca deja de sorprendernos, y son esas situaciones extrañas que superan la ficción lo que hace fascinante cada día, en donde se aprende algo nuevo. En esta caso, Lydia Fairchild, una mujer estadounidense que tiene un caso verdaderamente curioso y digno de conocer.


En el año 2002, Lydia, de 26 años, se encontraba divorciada y embarazada de su tercer hijo. En ese punto, solicitó ayuda financiera de su ex marido, Jamie Townsend. La corte del estado de Washington exigió una prueba de ADN para demostrar que Townsend era el padre para así cumplirse la aplicación de la manutención. Los resultados arrojaron que Townsend era el padre, pero que ella no era la madre. Se realizaron pruebas de ADN en los otros hijos, y ninguno correspondía al de Fairchild. 


La mujer fue acusada de fraude, por reclamo de beneficios para hijos de otras personas o participando en una estafa de subrogación, poniéndose en duda los registros de nacimientos de sus hijos. La fiscalía pidió que se le quitara la custodia de los hijos. La mantuvieron en vigilancia hasta que llegó el momento de que ella diera a luz a su tercer hijo, en donde el juez ordenó que hubiera un testigo que estuviera presente y extrajera luego muestras de sangre de ella y del bebé a pocos segundos del  nacimiento. Dos semanas después, las pruebas de ADN indicaban que ella tampoco era la madre del recién nacido. ¿Como era posible?


El caso avanzó cuando un abogado de la acusada mencionó a una mujer de 52 años llamada Karen Keegan, una mujer de Boston que tiene una condición llamada Quimerismo, término derivado de la criatura mitológica griega que significaba que era una mutación de más de un animal que tenía cabeza de león, cuerpo de cabra y cola de dragón, sugiriendo que Lydia pudiera tener el mismo caso. 


Dicha condición ocurre cuando, durante la gestación de la persona, una melliza se fusiona con el propio cuerpo, por lo que de adulta algunos óvulos traen un genoma distinto al del resto de su cuerpo. Dicha sugerencia surgió por un artículo publicado en el New England Journal of Medicine, realizado por Alan Tindell en al año 1999. 


Tomando en cuenta la sugerencia, la corte ordenó tomar muestras de ADN a los demás miembros de la familia. Sorprendentemente, el ADN de los tres niños coincidía con el de su abuela materna. También encontraron que, aunque el ADN en la piel y el cabello de Fairchild no coincidía con el de sus hijos, el ADN de una prueba de frotis cervical sí coincidía. Fairchild llevaba dos conjuntos diferentes de ADN, la característica definitoria del Quimerismo.


Biológicamente hablando, Lydia era más de una persona, Lydia era ella y su propia gemela, la cual era la "madre" de sus hijos. Según el doctor Sam Kean, un gemelo absorbiendo completamente a otro en el útero, como probablemente sucedió con Keegan y Fairchild, es algo raro, muy raro. Pero cada vez más común, ya que la fertilización in vitro aumenta la probabilidad de gemelos y, por lo tanto, también el Quimerismo. Por cierto, a Fairchild le devolvieron la custodia de sus hijos.


"La quimera de un par de gemelos se puede transformar en un hermafrodita; si los gemelos fueran del mismo sexo, el niño podrían presentar manchas en la piel y ojos de colores diferentes, pero fuera de eso probablemente tenga una apariencia normal. A falta de un examen de ADN completo, la persona probablemente nunca lo sepa.", explicó Kean en Psychology Today.


Otro caso similar surgió en el año 2015, cuando un hombre estadounidense, cuya identidad está protegida, descubrió por casualidad que el que pensaba que era su hijo era, en realidad, su sobrino, algo que parecía imposible ya que el hombre no tenía ningún hermano. Varias pruebas confirmaron que el ADN de su saliva era distinto del hallado en el semen. Un test posterior más amplio, de análisis genealógico, determinó que el padre era en realidad, genéticamente, tío del niño.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Mariam Babirye - La mujer de Uganda que tiene más hijos que años

Una de las mayores bendiciones que puede tener una mujer es la maternidad. Una nueva vida que surge desde su interior y llega para iluminar sus días con una sonrisa. Muchas son las parejas que, lamentablemente, tienen que batallar bastante para procrear un hijo, otras sin embargo, no tienen ningún problema con ello y sin mucho esfuerzo llegan a formar una familia numerosa. Desde los tiempos antiguos, se pensaba que una pareja que tenía muchos hijos era considerada como la base bendecida de un hogar o la elegida por Dios. No obstante, en algunos países, el término de familia numerosa llega a tener un significado más allá del imaginado. Cinco es seis miembros es quizás el promedio de familia numerosa, pero en el caso de Mariam Babirye, una familia numerosa corresponde a 38 hijos y quizás más.


Mariam Nabatanzi Babirye, apodada por sus vecinos de la región como Nalongo Muzaala Bana, que en lengua suajili significa "la madre que produce cuatrillizos", es una mujer ugandesa del pequeño y polvoriento centro urbano de Kasawo, de la aldea de Kabimbiri, en el distrito de Mukono. En su propiedad tiene cinco casas construidas solo para sus hijos, y ahora el lugar da la apariencia de ser una escuela con la cantidad de niños que hay corriendo y jugando.


Y es que Babirye tiene una rara condición médica conocida como "Hiper Ovulación", una patología que permite que la mujer quede embarazada constantemente de cuatrillizos a la vez, ya que los óvulos no utilizados se acumulan y pueden incluso provocar un cáncer. Algo que ha estado viviendo desde hace más de 20 años. La historia de Mariam es una odisea, su madre la abandonó a ella y a sus hermanos cuando estaban muy pequeños luego de una gran discusión con su padre. Éste último se volvió a casar. 


Su madrastra, que era violenta y solía golpear a sus hijastros, especialmente a Mariam, estaba cansada de cuidarlos y alimentarlos, así que un día, trató de asesinar a Babirye añadiendo pequeños cristales en su comida. Mariam no estaba en casa y la madrastra la esperó. Pero la comida fue consumida por sus cuatro hermanos, quienes fallecieron después del almuerzo. Se sabe que la mujer fue ajusticiada y Babirye quedó solo con su padre.


En el año 1994, Mariam comenzó a dar a luz a la edad de 13 años, luego de tener su primera menstruación, cuando se había emparejado con un hombre polígamo de 40 años de la aldea de Kabimbiri, al norte de Uganda. Poco después se dio el matrimonio entre ambos a cambio de dos vacas, según la norma cultural. Su padre se benefició de esto al recibir a los dos animales a cambio de su hija. 


Fruto de la unión de la pareja, surgieron un conjunto de gemelos, y un año y siete meses después, agregó un conjunto de cuádruples. Esos días, las mujeres embarazadas en las aldeas iban a la Partera Tradicional para dar a luz, siendo su abuela una de ellas, quien asistió a los partos de su nieta. El hombre desaparecía y aparecía con mucha frecuencia, era muy violento y alcohólico. A los años siguiente se supo que se caso con otras mujeres y desapareció permanentemente.


Tiempo después, Mariam fue al médico y el ginecólogo le advirtió que si dejaba de procrear podría incluso resultar peligroso para su vida por las complicaciones que podría haber tras la acumulación de los óvulos. En su sexto parto, Babirye había tenido 18 hijos y ya cuando tenía 23 años, ya había dado a luz a 25 infantes y regresó al hospital para intentar detenerse. El médico le indico que con una ligadura de trompas, las trompas estarían bloqueadas, un método anticonceptivo permanente en las mujeres, pero seguiría teniendo su menstruación. Preocupada por su salud, buscó una segunda opinión médica que pudiera valorar su caso, pero solo la atendieron levemente y la enviaron a casa.


Actualmente, Mariam Babirye, es una madre soltera de 38 años y según el registro de nacimiento de la localidad, tiene seis juegos de gemelos, cuatro juegos de trillizos, tres juegos de cuatrillizos y dos nacimientos individuales; siendo un total de 38 hijos. Su hijo mayor, llamado Charles Musisi, tiene 24 años, mientras que el más pequeño tiene un año y diez meses.


Cada día, la primera tarea de Mariam es lavar la montaña de ropa que dejan sus hijos. Ella siempre lo hace a tempranas horas del día para ahorrar tiempo y realizar las otras tareas domesticas diarias. En la hora del desayuno, los niños se sientan en circulo para comer un trozo de pan, aunque no es la comida suficiente para todos. Luego suele leer cuentos a los más pequeños mientras que los demás juegan por los alrededores del lugar y van a la escuela. Han habido días en lo que algunos de sus hijos se han perdido, 14 en total, bien sea jugando o yendo a la tienda a buscar la comida diaria.


A mediados del año 2017, los medios de comunicación nacionales y el periódico local Daily Monitor se enteraron de la mujer, su situación y su patología y decidieron ir hasta el lugar y hacer un reportaje sobre ella, incluyendo una entrevista. En la entrevista realizada por el reportero Godfrey Lagaaju, Mariam dio una primicia, "Mi padre tuvo 45 niños con mujeres diferentes y todos vinieron en quintuples, cuadruples, trillizos y gemelos", explicando así su condición, tratándose de un caso de factor genético.


"Solía ​​tener muchos efectos secundarios como vómitos y malestares cuando utilizaba métodos de planificación familiar o anticonceptivos, como un dispositivo interuterino (DIU), por lo que los trabajadores de salud me pidieron que dejara de usarlos. Me dijeron que siguiera dando a luz o de lo contrario moriría" sostuvo la mujer. 


"Dejé a mi esposo hace unos meses después de un malentendido. Él ha sido bueno, a diferencia de mi primer esposo (el hombre polígamo de 40 años). Fui abusada y torturada en numerosas ocasiones por él. No dejaba de golpearme cuando trataba de razonar con él por cualquier cosa, especialmente cuando llegaba a casa en estado de ebriedad. Él nunca estuvo presente en el parto de sus hijos, a pesar de ser siempre él quien les colocaba el nombre, pero desde un teléfono celular" indicó.


"Mi hija mayor terminó un curso de enfermería pero aún no ha encontrado trabajo. Yo hago todo tipo de trabajos para asegurar de que haya comida en la mesa diariamente y algunos familiares y vecinos me envían comida. Compro 10 kilos de harina, cuatro kilos de azúcar y 3 pastillas de jabón al día. Necesito unos 30 dólares al día para llegar a cubrir todo lo que mis hijos necesitan. Todo sale de mi bolsillo. He estado ahorrando para conectar una tubería de agua para utilizarla y no tener que gastar dinero este producto ya que el agua es un problema en el área." continúa Mariam.


"Mi principal preocupación es uno de mis hijos de cinco años que se le diagnosticó un problema cardíaco a principios de este año. Debo gastar 1.000 mil Shs a la semana para comprarle medicamentos. Los los médicos del Hospital Mulago me recomendaron que ahorrara un poco ya que en nueve meses debía llevarlo a India para una operación, pero como todavía no tengo este dinero, le compro medicamentos para ayudarlo a sobrellevar la situación. Dios ha sido bueno y nunca hemos estado un solo día sin comer. Algunos de mis hijos aprovechan la educación gratuita del gobierno.Tengo la esperanza de que mis hijos vayan a la escuela porque todos tienen grandes ambiciones de ser doctores, maestros y abogados. Quiero que realicen estos sueños, algo que no pude hacer yo. Me esfuerzo siempre por asegurarme que mis hijos tengan que comer. Nunca los abandonare, incluso si estamos luchando por sobrevivir." finalizó la mujer.


De esa manera, el mundo conoció la increíble historia de Mariam Babirye, a quien los medios llaman "La mujer más fértil registrada en Uganda", que pronto se hizo viral y se inició una campaña de recaudación de fondos. De esta forma, se va a tratar de ayudar a su asombrosa y enorme familia para que no les falte de nada y si es posible a la propia madre con su condición. La noticia fue sorpresiva y nadie lo creyó posible ya que en Uganda es algo normal tener una familia numerosa, pero el caso de los descendientes de Mariam es algo excepcional. 


La mujer no está en el Libro de Record Guinnes, pero esta en la lista de mujeres en todo el mundo que han dado a luz a la mayor cantidad de hijos. La lista la encabeza Mrs. Vassilyev, una campesina rusa que dio a luz a 69 niños. Según la BBC, la Sra. Vassilyev, tuvo 16 pares de gemelos, siete conjuntos de trillizos y cuatro conjuntos de cuatrillizos en más de 27 labores separadas.


Actualmente, Mariam Babirye solo tiene a su cargo 21 hijos, ya que los otros 17 han sido adoptados por parejas que no pueden tener hijos, mientras que otros han sido retenidos por familiares de la mujer y por la iglesia.


Sorprendentemente, todos los hijos de Mariam nacieron sin complicación alguna y los médicos encargados de examinarlos y evaluar su condición, han declarado que los 38 hijos de Babirye son genios. Ella dio a luz a todos ellos a través del parto vaginal, excepto el último nacido que fue dado a luz a través de la cesárea. Tiene 38 hijos pero en total serían 44 infantes, seis de ellos fallecieron luego de un aborto espontáneo cuando tenía cinco meses de embarazo a los 34 años. Esto significa que Mariam estuvo embarazada durante 18 de sus 38 años.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

El caso de Sheridan Larkman - La mujer cuyos senos no paran de crecer

El sueño de la mayoría de las chicas es tener un busto de tamaño considerable y definido, ya que el concepto de belleza y atención así lo define. En la última década, los implantes han aumentado considerablemente en todo el mundo a nivel estético y muchas mujeres tienen deseos de practicarse este tipo de operación para después lucir prendas acordes para resaltar su operado busto.


En el caso especial de Sheridan Deneka Larkman, una chica de 23 años de edad, nativa de Trafalgar, Victoria, en Australia, el asunto es todo lo contrario. A lo largo de su vida, Sheridan ha tenido muchos inconvenientes gracias a las dimensiones de sus senos.


El busto de Sheridan comenzó a ir en aumento descontrolado a la edad de 8 años, y desde entonces no ha parado de crecer. Para aquel entonces, en repetidas ocasiones le preguntaba a sus padres la razón de ser diferente a otras niñas de su edad, y su madre insistía que su busto dejaría de crecer en algún punto de la pubertad. Con tan solo 10 años, la niña tenía la talla promedio de una chica de 18. Al llegar a esa etapa de crecimiento, Sheridan empezó a usar brasier, llamado también sujetador o sostén, de copa H, equivalente a un contorno de pecho de 26-28 centímetros. Tuvo que lidiar con todo tipo de comentarios crueles y groseros sobre su cuerpo.


"No sabía cómo reaccionar. No sabía si era normal que los niños hicieran eso; no sabía si se burlaban de mí o si intentaban hacerme sentir bien. No podía entender por qué lo estaban haciendo. A menudo me sentía disgustada y quería usar ropa que ocultaba mi cuerpo. Tenía que usar camiseta debajo de mi traje de baño. También tenía que usar alguna tela suave para atar mis senos cuando quería bailar o jugar fútbol"


A los 16 años, ya en la universidad, Sheridan, que usaba copa doble H,  equivalente a un contorno de pecho de 32-34 centímetros, acudió al médico y le pregunto que si ella era normal. La respuesta del doctor especialista fue: "Eres normal. Ya dejaran de crecer, lo que tienes es parte de ser mujer."


“Un día estaba recogiendo algo del suelo cuando hubo un estallido. ¡Uno de los tirantes de mi sujetador se había desprendido por el peso de mis pechos! Traté de sostenerlo y coserlo rápidamente, pero se partió de nuevo. El tirante se clavó en mi piel, y usar el tamaño incorrecto significaba que no tenía el soporte adecuado. Odiaba vivir así”.


A la edad de 18 fue su primer embarazo. En esos meses de gestación, sus pechos crecieron aun más, a la par de su vientre. 


Cuando nació Alaska, su bebé, Sheridan comenzó a usar lencería doble J,  equivalente a un contorno de pecho de 38-40 centímetros. Con el paso del tiempo, empezó a usar brasier copa K, punto en el cual ya padecía de un terrible dolor de hombros y espalda.


Un año después y luego de la llegada de su segunda hija, Kaliese, Sheridan y su esposo Beau comenzaron con los planes de boda. 


Él, quien siempre la ha apoyado en todo momento, haciéndola sentir hermosa sin importar que, ha sido una gran fortaleza para ella. 


En su boda, la chica usó el vestido de sus sueños y pensó en una forma que cubriera a la perfección sus senos, de esta manera se sentiría más cómoda en esa noche tan especial.


Su mayor deseo es poder correr junto a sus hijas en el parque sin pasar por un inmenso dolor de espalda y de sus glándulas mamarias. 


"Mis senos están afectando mi salud y estoy cansada de vestirme para intentar cubrirlos, ya no quiero recibir comentarios molestos como los que he recibido toda mi vida". 


Ya que el tamaño de su busto es fuera de lo común, se ve forzada a comprar lencería especial en el Reino Unido, donde cada brasier tiene un costo de 120 dólares. 


Sheridan asegura que su calidad de vida mejoraría significativamente si pudiera hacerse un procedimiento quirúrgico.


Sin embargo, ella y su familia son de un nivel económico medio, por lo tanto no son capaces de permitirse una cirugía tan cara como lo es la reducción de busto, que tiene un costo aproximado de 14.000 $ (dólares) en su país. 


Por este motivo, Sheridan creó una campaña en una página llamada "GoFundMe" que tiene como objetivo reunir dinero para la intervención quirúrgica que necesita y así lograr tener un cuerpo más saludable y sin dolor alguno.


"Nadie debería vivir de esta manera, estoy en dolor constante. Mi postura es recta pero la presión en mi espalda baja debido a la escoliosis leve que mis senos han provocado, y el dolor en el cuello son una agonía. Así que constantemente me inclino hacia delante. Me siento como un jorobado. Viajar a otro lugar sería más barato, pero no voy a ponerme en ningún riesgo".


"No los he pesado, pero creo que cada seno pesa alrededor de de cinco o seis kilos. Son casi tan pesados ​​como llevar a cuatro bebés recién nacidos. Ayúdenme a financiar una operación privada para salvar mi salud y así poder disfrutar la vida más activamente con mis hijas y mis pasatiempos sin restricciones". 


Además del dolor constante con el que vive Shediran, con frecuencia padece de pequeñas erupciones y pústulas rojas debajo de sus pechos, lo que es sumamente incomodo para ella.


Sheridan posee una rara afección médica llamada macromastia, que afecta el tejido conectivo del seno en el que los pechos se vuelven excesivamente grandes. 


Por lo general, la afección comienza poco después de la primera menstruación en la adolescencia, pero también hay casos donde ocurre antes de la primera regla. Dicha condición a menudo se divide en función de la gravedad en dos tipos, macromastia y gigantomastia. 


La hipertrofia de los tejidos mamarios puede ser causada por una mayor sensibilidad histológica a ciertas hormonas, como las hormonas sexuales femeninas, la prolactina y los factores de crecimiento. La hipertrofia mamaria es un agrandamiento progresivo benigno, que puede ocurrir en ambos senos o solo en uno, experimentando un crecimiento abrupto y significativo en los senos en un período corto de tiempo o en etapas sucesivas.


La historia de esta chica se hizo viral en todo el mundo gracias a su declaración en un artículo del periódico británico Daily Mail. Se espera que logre su cometido al juntar dinero para el procedimiento que cambiará su vida. Después de lograr su meta seguramente todo mejorará para ella y su familia. Actualmente, Sheridan lleva recaudado casi 13.000 $ (dólares), si deseas apoyarla económicamente, puedes hacerlo a su cuenta de "GoFundMe" dándole clic aquí.


OTROS CASOS SIMILARES.

Kerisha Mark

Un caso similar al de Sheridan Larkman pero en un estado más avanzado. Kerisha Mark, una mujer que es, esposa, madre y trabajadora social de la escuela de Beaumont, Texas comenzó a preocuparse cuando observó que sus pechos crecían de una manera descontrolada. A esto se le agregó dolores agudos que iban de la zona de las mamas hasta el cuello, además de causarle migrañas debilitantes. 


Kerisha temía que fueran los síntomas de un ataque cardíaco o tumor cerebral por lo que decidió tratarse, pero la mujer de 39 años en aquel entonces, no estaba en riesgo por alguna de esas razones.


Los médicos le dijeron a Kerisha que sus malestares era el resultado de sus senos y una condición rara que había desarrollado, la mencionada gigantomastia, un rápido crecimiento de senos debido a una rara condición hormonal causada por una mayor sensibilidad. 


El agrandamiento puede causar dolor muscular y el estiramiento excesivo de la envoltura de la piel, lo que puede llevar a la ulceración. La gigantomastia se diagnostica cuando el peso de las mamas excede el tres por ciento del peso corporal de una mujer.


"No podía correr, saltar o hacer ejercicio en absoluto" asegura Kerisha, que además dice: "Una vez trate de hacer ejercicio y en el movimiento, los tirantes de mi sujetador se rompieron al mismo tiempo. Estaba muy limitada en muchas cosas que podía hacer. No podía encontrar un sujetador deportivo de ese tamaño todas las veces."


Debía de realizarse una cirugía de reducción de busto, así que esperó al día de su cumpleaños numero cuarenta para regalarse la cirugía. 


El doctor Franklin Rose con sede en Houston, realizó la cirugía y comentó que en su carrera de 35 años, nunca antes había visto a una paciente con los pechos tan grandes.


"Fue ciertamente sorprendente ver pechos de esa magnitud en la sala de operaciones. Los pechos realmente le colgaban hasta sus caderas y era como llevar alrededor de tres pelotas de baloncesto en todo momento porque eran enormes. Ella tenía los pechos mas grandes en la historia médica". 


El doctor Rose retiró alrededor de casi 6 kilogramos de busto con ayuda de otro médico, en una operación que duro cuatro horas, quedando finalmente en un copa "DD".


Después de la operación, fue fotografiada para comparar su reducción. 


El drástico cambio era notorio.


"Cuando me puse de pie por primera vez luego de la operación, me sentí tan ligera. Después de llegar a casa, lloré. Fue como si llorara la muerte de mis senos, fue como un divorcio porque desde muy joven fui de gran busto" comenta la mujer. 


La página web dailymail.co.uk. asegura que tenía una copa de brasier 40 NNN. Según Kerisha, la primera cosa que hizo luego de haberse sometido a la reducción de mamas, fue comprarse un bonito sujetador de su nueva talla y un bonito vestido. 


Hoy en día, con 44 años de edad, Kerisha asegura que la operación le cambio la vida, pues le ha permitido comenzar a hacer ejercicio de nuevo, así como el comprarse ropa nueva. Ella ahora espera una etapa llena de aventuras con el lema "Vivir la vida al máximo sin restricciones".




































Yesica Johana Mejía Puentes

En el año 2010, la  joven colombiana Yesica con tan solo 16 años, sufría de otro caso de gigantomastia. La chica, residenciada en las calles de Darío Echandía del barrio de Neiva, en la localidad de Huila, tuvo un desarrollo normal como el de cualquier jovencita hasta octubre del 2009. A partir de allí, sus senos comenzaron a crecer desmesuradamente. La talla pasó de 38 a 50 y los sujetadores parecían no quedarle bien. 


Yesica se mantenía oculta en su hogar de sus vecinos que se burlaban de ella sin consideración alguna. La mirada penetrante de decenas de hombres siempre estaba latente, la observaban con morbo y hasta la provocaban vulgarmente diciendo o gritando cosas como: "Chao tetota". Palabras necias que generaban lagrimas que con frecuencia se deslizaban por sus mejillas. 


Su madre, Silvia Puentes, la trasladó de urgencia en su momento a un centro médico, en donde el médico especialista descartó cualquier anomalía indicando: "Es normal. Es parte de su desarrollo". Yesica, que era en ese momento estudiante de último grado de bachiller en el colegio Técnico Superior, anunció que pretendía paralizar sus clases. Y no solo clases de estudio, sino también de música ya que Yesica era experta en clarinete, su instrumento preferido. Ella ya no podía con su busto y el dolor de la columna que a diario la atacaba, amenazaba con desviarle su cuerpo hacia adelante. "Ya no soporto el peso de mis tetasaseguraba con dolor la joven.


Las medidas de su uniforme la inquietaban. "No podía irme con el vestido de diario, me tocaba ir con el de deporte: una sudadera verde y una camiseta blanca. Los profesores me regañaban al comienzo, pero después entendieron mi enfermedad", comenta Yesica.

Por su parte, John Henry Mejía, padre de Yesica y soldador de oficio, manifestó también su gran preocupación: "Es un verdadero calvario el que pasa mi hija. Entre el peso de las puchas, el dolor que sufre por los comentarios y sus impedimentos".


"Sufre mucho. Ya no le queda bueno el sostén y no consigo uno de su talla por ningún lado. Entonces me toca hacérselos con puros retazos de tela que le arreglo con máquina porque no hay de otra. Las tiras no las venden; menos las copas. Pareciera que les echaran aire. Cada día amanecen más grandes." explicó Silvia, quien aclaraba que el problema no era genético porque su familia es de senos poco protuberantes.

"La llevé al ginecólogo, le hizo una ecografía; pero todo salió bien, nada maligno. Aún así, los senos le seguían creciendo. El médico me pidió que la hiciera bajar de peso, pero ella no es tan gorda", cuenta la madre, quien al ver la desproporción optó por cambiar de especialista, que le recomendó una mamoplastía reductora, una cirugía que busca destruirle los senos por completo y reconstruirselos después.


Los especialistas en cirugía plástica y ginecología insistían en operar a Yesica lo antes posible pero la demora burocrática de los servicios de salud lo impidieron. "Está deforme, son como unas masas que tiene en los senos, no son malignos, no hay amenazas de cáncer. Vamos hacer una reunión junta médica con otros expertos en el tema. Sino se le pone en debido cuidado, seguirán creciendo", recomendó el médico especialista José Ignacio Tovar, cirujano plástico, quien abanderaba el tema en el Hospital Hernando Moncaleano de Neiva, máximo centro asistencial de los neivanos.

"Es duro, soy diferente. Nunca me había enfermado, empezaron a crecerme lentamente y después muy rápido; me siguen aumentando. Si uno sale a cualquier lado todo el mundo lo mira, empiezan hablar de uno y se ríen de mis senos". En el armario de Yesica se encontraban sus blusas abandonadas y sus sujetadores corrieron con la misma suerte. Con su talla anormal las cosas cambiaron y su familia de escasos recursos económicos no tuvo otro remedio que recurrir a sus ahorros para comprarle cuatro blusas y dos pedazos de tela para armarle el sostén. "No tiene sino dos, uno que se quita y otro se pone porque no se consiguen".


"Tengo novio y está en el ejército. Él no quiere que me operen porque es peligroso y me adora así. Cuando duermo, sólo puedo hacerlo boca arriba, boca abajo es imposible" relató la chica, cuyo novio indicó que se llama Luis Eduardo Ariza.

"No se registran con frecuencia en menores de edad. La intervención quirúrgica es complicada, porque presenta un cuadro de hipertrofia mamaria virginal, además de un trastorno hormona, pero la vamos a realizar porque merece estar bien. Después de la cirugía garantizamos una mejoría de un 90%", explicó en su oportunidad el especialista, quien descartó que pueda amamantar cuando tenga hijos.

Finalmente, Yesica tuvo una intervención quirúrgica de cuatro horas, pero el procedimiento terminó siendo otroLos cirujanos tenían pensado sacarle un 70 % de tejido graso, ya que las ecografías previas mostraban tejido normal en sus senos, que le llegaban al ombligo. Sin embargo durante la cirugía encontraron dos inmensos quistes, uno en cada seno, similares a bolsas de agua que pesaban cuatro kilogramos. 


Esta circunstancia impidió una remodelación estética ya que el tejido que quedó era algo de piel y los pezones de la chica. Después de dos meses, mientras salían los resultados de patología, le reconstruyeron el busto con silicona con otra cirugía para dar volumen a sus pecho; pero siempre tendrá las cicatrices resultantes de la reducción y extirpación de los quistes. Dicha operación fue un gran logro para Yesica ya que le prometió a sus amigas de estudio que que regresaría con los senos más pequeños y les dijo a todos aquellos compañeros que se burlaban de ella, que les taparía la boca.

"Te amé como eras y te amo como quedaste" le dijo Luis Eduardo Ariza, su novio, a Yesica después de verla recuperándose luego de la operación. Ariza llegó desde el Valle donde prestaba servicio militar desde hace unos meses atrás. De inmediato se lanzó encima, le dio un beso en la frente y le confesó de nuevo su amor.

Julia María Manihuari

A mediados del mismo año 2010, otra mujer fue noticia de los medios por la misma razón, su busto. Julia Manihuari, una mujer india peruana de 29 años, de estatura mediana, no pudo moverse después de que su pecho creció a una gigantesca copa N en los últimos seis meses. El crecimiento desmedido comenzó poco después del nacimiento de su cuarto hijo hace siete meses atrás. "Es horrible. Si tratara de levantarme por mi misma, me desmayaría porque mis senos son muy pesados" asegura la mujer.



Julia, que es la esposa de un agricultor llamado Asunción, y madre de cuatro hijos, vive en el norte de Perú en una casa tradicional de madera en el borde de la selva, en la comunidad Emilio San Martín, provincia de Requena Loreto. Ella recibió ayuda cuando los medios locales le pagaron un viaje en bote de tres días a la ciudad de Iquitos, el sitio con civilización más cercano para obtener ayuda médica. 


Allí, los especialistas de Hospital Nacional Arzobispo Loayza del Ministerio de Salud (Minsa), le diagnosticaron una forma extrema de ginecomastia bilateral. 


En el hospital, tuvieron que cortar dos y media masa de carne de sus senos por temor a que pudieran aplastar sus pulmones y matarla, y ella salió con una taza de 34 B después de la operación de seis horas, retirando 15 kilogramos de masa mamaria benigna. 


El seno derecho pesaba ocho kilos y el izquierdo, casi siete. Durante la cirugía tuvo problemas de mastitis, hongos debajo de los pliegues y dolor en la zona lumbar por el peso de los senos, por si fuera poco, corría riesgo de desangrarse durante la operación, todo acabó exitosamente. 


"Me siento increíble, no sé la última vez que me sentí libre. Antes de la operación no podía hacer nada, solo tenía que vivir con eso, me sentía tan mal que mis senos me tocasen las piernas", dijo Julia. 


"Mis pechos estaban creciendo por el día. No podía moverme porque mis tetas y mi vientre eran del mismo tamaño. Mis senos se volvieron tan grandes que mi piel tenía llagas y tuve problemas para respirar", agregó. 


Julia volvió a tener una vida normal, después de pasar tanto tiempo en cama. La mujer agradeció la atención que recibió por parte de los especialistas del Minsa y confió recuperarse plenamente para llegar en la brevedad de tiempo a atender a sus 4 hijos quienes encontraban en ese momento, bajo el cuidado de un familiar.


Isabel Vacol

Para el mes de julio del año 2012, una adolescente de 14 años de edad nativa de San Pedro de Macorís, República Dominicana, fue noticia internacional por su impactante situación. Isabel sufría de un estado avanzado de gigantomastia, por lo cual, sus senos crecían desorbitantemente, al grado que su busto le pesaba 18 kilogramos y le miden 145 centímetros de ancho. Además de su enfermedad, Isabel sufría las burlas en la escuela, la perdida del habla, y una carencia económica que no le permitía conseguir un tratamiento adecuado para su enfermedad. Sumado a todo esto, Isabel tenía una afección en la columna vertebral por el peso y también tenía ocho meses de embarazo. Su embarazo se descubrió cuando fue sometida a estudio en el Instituto Dominicano de Oncología “Dr. Heriberto Pieter”, en Santo Domingo.


"Cuando tenía 9 años, descubrí en la escuela que botaba un líquido de los pezones de los senos y comuniqué a mi madre, ella me llevó al médico, pero la falta de recursos económicos paralizaron la investigación médica", contó Isabel quien vive en un barrio muy pobre de la provincia de Hato Mayor, a 20 kilómetros de San Pedro de Macorís, junto a su madre en unos barracones con piso de tierra, sin baño, ni energía eléctrica. En el hogar se cocinaba con leña porque no tenían estufa y escaseaba el agua potable. Solo dos sillas plásticas arrugadas y que habían perdido su color con el tiempo servían para que la familia de unos cinco miembros pudieran comer sentado uno primero y otro después.


Los años siguieron pasando y el líquido que le brotaba de los pezones se detuvo, pero los senos nunca dejaron de crecer y ahora le llegan a la cintura a casi dos pies de largo. El padre de la adolescente, que no fue identificado por su nombre, huyó a la ciudad de Barahona, abandonando a la familia.


Una tía, apodada "Nina" la llevó a una ciudad cercana en donde un médico la observó y propuso como solución cortarle un pedazo de seno para llevarlo fuera del país para unos estudios. La niña se negó. "Yo quiero me ayuden con este mal que me está matando emocionalmente, pero no quiero que me corten los senos" dijo Isabel.


Las autoridades del municipio de Boca Chica y la fundación Álvarez Almonte asumieron la responsabilidad del caso de la menor, quien fue visitada por especialistas quienes mostraron su preocupación por la situación de la joven que vivía en una extrema pobreza. El gobernador de la provincia, doctor Juan Frías, explicó que como funcionario a cargo de la gobernación seguirría muy de cerca todo lo concerniente al bienestar y salud de la joven Isabel.


Dijo que este caso en particular lo conoció a través del médico cirujano plástico Orlando Vargas, por lo que desde ahí se haría un trabajo social tal como lo ha querido el presidente Danilo Medina en ir en auxilio de las personas más necesitadas del país. A la visita a la joven el gobernador Juan Frías, y el alcalde de la caleta, Jesús Mercedes les hicieron entrega a la joven de raciones alimenticias, mosquiteros, un abanico y colchones.


Para octubre de 2012, Isabel había dado a luz a una niña y su situación no mejoraba. Luego del parto, Isabel tenía los senos más grandes aún ya que están cargados de leche y le pesaban más. La bebé, de tez blanca y pelo lacio, nació de 6 libras tenía un peso y estad de salud. Nació por cesárea en el centro hospitalario de Boca Chica. A pesar de, la niña no podrá lactar por tener tumoraciones y visos de ulceraciones en las mamas.


La adolescente fue atendida por pediatras, endocrinólogos, cirujanos y por todo el “staff” del hospital que le practicó radiografías, análisis médicos y hasta una biopsia se le realizó para registrar en un documento médico todo lo recabado, conocer la causa de esa anomalía y luego certificar lo diagnosticado con una “inmunointoquímica”.


Se sabe que para continuar con su tratamiento y registro de sus análisis, viajó a EEUU, en convenio con médicos americanos y dominicanos. 


Allí, su vida social mejoró totalmente y de ese modo también conoció a otra pareja y tuvo un hijo. Se negó a operarse para un reducción de busto ya que recibía mucha atención y comentarios que los tomo de manera positiva. 


En la actualidad, Isabel, con 20 años, es una modelo de adultos que se dedica a enseñar sus inmensos senos en lencería, acto que le llevó a tener fama y atención del público masculino. 


Su nombre en la industria es Yviana.


Sheyla Hershey

Este es un caso diferentes a los anteriores ya que este se trata de un caso estético. Conocida como "El Boombshell Brasileño", nació como Sheyla Almeida, el 19 de diciembre de 1979, en Vitória, Espírito Santo, Brasil. Era una ama de casa pero se convirtió en una modelo en el año 2005, una personalidad de la televisión y una celebridad mediática que vive en Houston, Texas, desde fines de la década de 2000. 



Su fama y atención radica en sus extremadamente grandes implantes mamarios. Con una altura de 5 pies y 3 pulgadas (1,60 m), su tamaño natural de los senos era una copa B. En mayo de 2008, después de 8 operaciones y un galón de silicona, tenía un tamaño asombroso de sostén registrado de 34FFF, estableciendo así un nuevo récord: los senos más grandes de Brasil y quizás del mundo. 


Para ese entonces, dio una entrevista a Fox 26 en Houston indicando: "Quiero lucir cada día mejor, por esa razón, esto no ha terminado. Me gustaría que fueran más grandes". Desafortunadamente para Hershey, el estado de Texas tiene límites en la cantidad de silicona que se puede inyectar en los implantes mamarios, y el Dr. Malcolm Roth, el director de cirugía plástica en el Centro Médico Maimonides en Brooklyn, Nueva York, y el vicepresidente de política de salud y asesoría para la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos, dice que es por una buena razón: "Sabemos que cuanto más grande sea el implante, más probabilidades habrá de problemas en el futuro. Tal vez sea afortunada y no tenga problemas, pero esos son senos muy, muy grandes. Los problemas que pueden surgir con los implantes mamarios podrían ser la separación de la herida que podría conducir a la exposición del implante, infección, cicatrización, ciertamente dolor y contracciones capsulares". A fines de enero de 2009, luego de someterse a otra operación en su Brasil natal, se informó que tenía un tamaño de 38KKK.


El 14 de julio de 2010, se informó que Hershey sufría una infección por estafilococos en ambos senos después de su sesión de cirugía de seno más reciente. Aunque sus implantes fueron removidos, la especulación de sus doctores fue que la infección también requeriría la extracción de los senos. El 27 de julio de 2010, surgieron informes de que después de las complicaciones durante su cirugía del 5 de julio, estaba "bien" y "se está recuperando", y que la cirugía continuó sin más complicaciones.


El 15 de septiembre de 2010, a Sheyla Hershey le extrajeron los implantes mamarios y le extrajeron la mayor parte de su propio tejido mamario. Al salir de la sala de operaciones y notar que ya no tenía su apreciado busto, entró en una terrible depresión. "Sin mis pechos no soy nada, prefiero morirme" aseguraba con tristeza. La noticia se hizo pública después cuando Sheyla se intentó suicidar tomando una sobredósis de medicamentos. Los médicos indicaron que la regresarían pronto a una talla normal. Ella esta divorciada y tiene dos niños.