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domingo, 14 de junio de 2026

¿Es posible engendrar un bebé sin tener contacto físico?

Con el título de la publicación, comenzamos a profundizar en el tema. El nacimiento de un ser humano siempre ha sido considerado un acto asombroso. A lo largo de toda nuestra historia, este milagro de la vida ha estado directamente ligado a una necesidad básica y natural: el contacto físico durante el acto sexual. Ha sido así desde el principio de los tiempos, el puente íntimo y necesario por el cual nuestra especie ha logrado crecer, multiplicarse y sobrevivir. Sin embargo, el mundo avanza a pasos agigantados. Yendo más allá de Inseminación Artificial y la Fecundación in Vitro, hoy en día, no es algo alocado imaginar un posible futuro donde, para seguir expandiéndose e incluso poblar otros horizontes, la humanidad pueda reproducirse a través de métodos donde el roce de la piel ya no sea un requisito. Pero a veces, la realidad es más extraña y sorprendente que la ficción, y no hace falta viajar al futuro para comprobarlo. Esa es precisamente la historia de Daisy Link y Joan Depaz, personas que nunca se vieron en persona, personas que no se conocían ni habían tenido una conversación cara a cara. Sin embargo, lograron algo que parecía completamente impensable y cuyas probabilidades de que ocurriera eran casi nulas: se convirtieron en padres.

Daisy Link es una mujer, quien para junio del año 2022, tenía 29 años de edad, que fue arrestada por el presunto asesinato de su esposo, Pedro Jiménez, a quien, según los fiscales, le disparó en una discusión en su casa en Homestead, al sur den centro de Miami. En el juicio, el equipo de defensa asegura que se trató de un acto de legítima defensa, luego de años de abuso doméstico. Su abogado, Tony Tomas, sostuvo que cinco días antes del incidente, Jiménez la había agredido brutalmente, incluso dándole fuerte con una pistola y dejándola con la cabeza abierta. Sin embargo, el caso no estaba claro, ya que las imágenes de una cámara corporal muestran a Link llorando junto al cuerpo de su esposo, pero también caminando tras el disparo y diciéndole: "Creo que te dí en una arteria importante, estarás bien", lo cual había sido usado por la fiscalía para argumentar que actuó con frialdad y engaño. 

Fue acusada de asesinato en segundo grado y recluida en el Turner Guilford Knight Correctional Center de Miami-Dade, Florida. En ese centro penitenciario pero en otro módulo, dos pisos arriba, entre tantos reclusos, se encontraba Joan Depaz, de 23 años de edad para ese momento y cumplía prisión preventiva por asesinato en primer grado desde el año 2020. Todo comenzó cuando ambos iniciaron una conversación a través de los conductos de ventilación de sus respectivas celdas. Este método poco convencional les permitió mantener una comunicación prolongada, lo que dio paso a una relación romántica, a pesar de las estrictas condiciones de aislamiento. El hecho de pasar tanto tiempo en aislamiento, llevó a que Daisy y Depaz desarrollaran una conexión emocional profunda. Ambos usaron el conducto de aire para intercambiar mensajes, fotografías y eventualmente confesiones más personales. 

Fue entonces cuando Joan expresó su deseo de ser padre, consciente de que su situación legal posiblemente le impediría cumplir este sueño en libertad. A partir de esta confesión, la pareja diseñó un plan para intentar concebir un hijo a pesar de las limitaciones físicas que enfrentaban. Usaron un método casero que involucró el envío de semen del hombre a través de los conductos de ventilación. El proceso que usó Joan fue envolver su semen en plástico film, similar al material de envoltura para alimentos, y lo amarró con una cuerda improvisada hecha con sábanas, etiquetas de comida, bolígrafos plásticos y cuerda del colchón. Del otro lado, desde su celda, Daisy jalaba la envoltura a traves de la cuerda por los conductos, para luego utilizar un aplicador médico para inseminarse. Este procedimiento se repitió varias veces al día durante aproximadamente un mes.

Con ese procedimiento, las probabilidades de éxito eran mínimas pero resultó según lo planeado después de varios intentos. El director médico del Centro de Fertilidad de Miami, el doctor Fernando Akerman, estimó que ese procedimiento de embarazó tenía una probabilidad de éxito inferior al 5%. El médico fue consultado por los medios después que la situación se dio a conocer de manera pública. "Esa bebé es un milagro. Un bedición, sin duda", aseguró el doctor Akerman. La hija de Daisy Link y Joan Depaz nació el 19 de junio de 2024, en el Jackson Memorial Hospital. La prueba de ADN confirmó la paternidad. Cuarenta y ocho horas después del parto, la bebé fue entregada a la madre de Depaz, y estará a su cuidado y custodia mientras los padres permanecen encarcelados. A raíz del nacimiento de la niña, las autoridades decidieron separar a los padres, enviándolos a instalaciones diferentes. 

Según los registros carcelarios, Depaz fue trasladado al Metrowest Detention Center, mientras que Link permanece en el Turner Guilford Knight Correctional Center. Sin embargo, esta separación no ha impedido que ambos sigan comunicándose, utilizando las herramientas permitidas, como llamadas telefónicas y videollamadas para ver a su hija.

Miami-Dade Corrections abrió una investigación interna sobre el asunto y como había sido el hecho posible. Según registros judiciales, Link ya había sido negada la posibilidad de fianza en septiembre de 2023, y fue entonces cuando concibió el plan pensado por Depaz. Grabaciones de llamadas a su madre revelaron que Link había aceptado quedar en estado como estrategia para obtener su libertad y denunciar a la cárcel. Joan Depaz se declaró culpable de las acusaciones y fue sentenciado a 25 años de prisión por asesinato en segundo grado, según consta en los registros del Departamento de Correccionales de Florida. En cuanto a Daisy Link, fue declarada culpable en octubre de 2025 por el asesinato de su pareja, donde testificó su hijo mayor de 11 años de edad, Pedro Jimenez Jr., un testigo clave en el juicio. En el juicio, el juez le otorgó un nuevo juicio en febrero de 2026 tras determinar errores en el proceso, por lo que Link enfrenta cargos por asesinato en segundo grado y su caso todavía está sin sentencia definitiva.

domingo, 10 de mayo de 2026

La "doble vida" de Clélia Verdier

Imagina que construyes un hogar. Que encuentras a esa persona especial y con ella, haces tu vida, criando a tus hijos y creas los momentos más bellos. Sientes el calor de hogar con tu familia, escuchas sus risas por los pasillos de la casa y ves cómo pasan los años llenos de paz. Simplemente, eres inmensamente feliz. Pero de la nada, un día común, abres los ojos y la realidad te golpea. Nada de lo vivido en tu vida es real. La familia que siempre pensaste que tuviste, desapareció. La nostalgia es profunda por un lugar al que no puedes volver, y lloras la pérdida de personas que amas con toda tu alma, pero que nadie más en el mundo ha conocido jamás porque no existen. En ese punto, ¿qué es real y que no lo es? En esta publicación sabrás el caso de Clélia Verdier.

Clélia Verdier era una chica francesa de 19 años de edad, originaria de Lyon, la tercera ciudad más grande de Francia, ubicada en el sureste en la confluencia de los ríos Ródano y Saona, que en el mes de junio de 2025, tuvo un grave incidente al intentar suicidarse ingiriendo una gran cantidad de medicamentos. Para tratar de salvarla, los médicos optaron por inducirla a un coma artificial. Permaneció en ese estado durante aproximadamente tres semanas, pero lo sorprendente fue después que Clélia despertó, cuando dio su testimonio y empezó a asimilar de manera complicada la realidad.

Durante el coma, Verdier experimentó sueños vívidos y continuos que le parecieron completamente reales. En una de las experiencias más significativas, creyó haber dado a luz a trillizos, a quienes llamó Mila, Miles y Maïlée. En su realidad, recuerda el dolor insoportable del parto, la alegría de tener a sus hijas en brazos por primera vez y la profunda tristeza cuando Maïlée falleció poco después de su nacimiento. También recordó haber criado a los otros dos durante lo que le parecieron varios años, creando fuertes lazos afectivos y recuerdos de la vida cotidiana.

Cuando el personal médico le indicó que sus hijos no existían ya que jamás había dado a luz antes, además de que los hechos que recordaba no habían ocurrido, a Clélia le causó una gran angustia emocional la revelación. Sus experiencias habían sido reales y significativas. Un sueño durante un coma inducido que en su realidad, había durado siete años.

En los meses posteriores a su recuperación, Verdier informó las dificultades constantes para adaptarse, describiendo una sensación de desconexión y un apego emocional continuo a los recuerdos formados durante el coma. Durante veintiún días, su cerebro había desarrollado una vida paralela con una coherencia total. No eran pedazos de imágenes sueltas. Eran años enteros. Un hogar. Familia. Relaciones. Recuerdos emocionales tan arraigados como los de una vida real. 

Su caso se volvió viral en redes sociales, reabriendo el debate sobre lo que experimentan ciertos pacientes en coma inducido. Los anestesiólogos y neurólogos lo saben: para una parte de los pacientes en ese estado artificial, el cerebro no "duerme", sino que construye. Tristemente para Clélia Verdier, despertar fue una pérdida, no una recuperación. Había vivido años, amado a personas que nunca existieron, criado hijos que nunca nacieron. Y guardaba los recuerdos intactos de una vida que no se vivió.

"Recuerdo a mis hijas... Cada una tenía una personalidad distinta: una era bastante tímida y la otra era muy alegre... Recuerdo los paseos, las comidas que compartíamos y los cuentos antes de dormir... Cuando me dijeron que no existían y que ninguno de mis recuerdos eran reales... Fue un shock total para mí... Ahora me siento muy desconectada de los demás. Extraño a mis hijas."

Clélia Verdier 

domingo, 29 de marzo de 2026

El Regreso de Ailton Machado

En el mundo de lo paranormal, existen dos conceptos que solemos separar muy bien, pero este extraño caso en particular, se mezclan de una forma que desafía toda lógica. Para entender bien lo ocurrido, debemos diferenciar un término de otro: la Reencarnación es como empezar un libro nuevo. La persona muere y su alma nace en un bebé, olvida su pasado y crece desde cero en un cuerpo que apenas se está formando. La Posesión es como si un invitado entrara a una casa ajena. Un espíritu o entidad toma el control de un cuerpo que ya tiene un dueño, generalmente por un tiempo corto y de forma violenta o traumática. Lo misterioso y extraño del caso es que no hubo una "visita" temporal ni un nacimiento desde cero. Fue algo mucho más profundo y perturbador: un alma que reclamó un cuerpo que ya estaba vivo, transformando la identidad de una joven por completo. 

Era mediados del año 1981. En la zona rural de Pacaembu, un barrio de clase alta ubicado en el distrito de Consolação, en la zona central de São Paulo, Brasil, vivía Isaura, una adolescente de 13 años de edad, junto a su familia. Ella asistía a ensino fundamental o colegio y se preparaba para pasar a su etapa media. Era una buena estudiante pero algo comenzó a entorpecer, tanto sus actividades escolares como su tranquilidad propia y el ambiente en su casa. Fuertes dolores de cabeza y fiebres muy altas comenzaron a ser recurrentes en Isaura, cada vez más seguidas hasta el punto en que tenía que descansar en su cama casi todo un día. Cierto día, luego de despertarse y después de descasar sus recurrentes malestares, sus padres se dieron cuenta que ella no podía hablar, asociaron su nuevo estado a los fuertes dolores de cabeza. Isaura quería escribir y le dieron papel y lápiz, pero lo que escribió dejó a los padres confundidos: "No soy Isaura. Mi nombre es Ailton".

Pero ¿Quién era Ailton? Ailton Machado da Silva era un joven con todo el futuro por delante, pero su historia terminó de forma abrupta y trágica tres años atrás al morir ahogado luego de que un río donde se bañaba creció y se lo llevó. Lejos de donde Isaura vivía su día a día. Eran primos lejanos que nunca llegaron a conocerse ni visto en foto, nada. Eran solo dos extraños unidos únicamente por un apellido y un árbol genealógico que apenas los tocaba.

Sin explicación alguna por parte de la medicina. Personas que conocieron el caso por la zona, aconsejaron que se pusieran en contacto con los padres del primo fallecido. Los padres de Isaura lo hicieron y la llevaron a convivir un poco con los padres de Ailton, con el fin de ver que ocurría o si llegaba haber un avance en el caso. Isaura, ahora como Ailton, reconoció a todos sus amigos y vecinos del lugar. Isaura no sabía nadar ni manejar bicicleta, pero ahora como Ailton, montó su bicicleta, compitiendo incluso con sus antiguos amigos del lugar. Hasta nado en una piscina, con el mismo estilo de nado con el que solía nadar Ailton. Poco después, llevaron a Isaura al cementerio y allí, sin decir nada, fue correctamente hasta la lápida de Ailton, diciendo que allí se encontraba ahora. También fueron hasta el lugar exacto en donde había muerto, al ser arrastrado por la corriente del río.

Pero, si el espíritu de Ailton estaba en el cuerpo de Isaura ¿En dónde estaba el espíritu de Isaura? El caso fue examinado por Francisco Cândido Xavier, popularmente conocido como Chico Xavier, un famoso médium y divulgador del espiritismo en Brasil y en el resto del mundo.​ Él explicó que el espíritu de Ailton había regresado para cumplir una misión pendiente en la Tierra. Se le preguntó por Isaura y él afirmo que el espíritu de la adolescente se encontraba en un tipo de limbo, esperando para regresar a su cuerpo en un momento determinada. Así pues, comenzaron a realizar varias oraciones durante días y una novena hasta que el espíritu de Ailton abandonó el cuerpo de Isaura. Ella rápidamente volvió a la normalidad, hasta se le quitaron los malestares de dolor de cabeza y fiebre. Sus padres estaban aliviados y los padres de Aiton también sintieron paz, habían compartido un tiempo adicional con su hijo fallecido y parecía estar bien. Pronto, Isaura junto a sus padres volvieron a casa y prometieron mantener contacto con los padres de Ailton.

Cuando se habla de fenómenos paranormales, se habla de conexiones emocionales fuertes, algún lazo que atrae a los muertos hacia los vivos según la delgada línea de la vida y la muerte. Pero en este caso, las reglas habituales simplemente no aplicaron. Había un vacío absoluto porque "el regreso" se dio a través de una persona que ni siquiera sabía de su existencia. Además, la barrera de tiempo ya que los tres años que habían pasado desde la muerte de Ailton, representaban un silencio que no se podía explicar. No hubo recuerdos compartidos que pudieran influir en la mente de la joven. No había fotos familiares constantes ni historias que explicaran por qué, de repente, la esencia de un primo fallecido emergió en ella con una precisión que asustó a propios y extraños.

domingo, 22 de febrero de 2026

Elizabeth Smart y el loco religioso Emmanuel David Isaías

ANTES DE COMENZAR A LEER LES INDICO QUE LA SIGUIENTE PUBLICACIÓN CONTIENE TEMAS CONTROVERTIDOS SOBRE TEMÁTICAS POLÉMICAS QUE PUEDE AFECTAR LA SENSIBILIDAD DEL LECTOR. ÉSTA DIRIGIDO A MENTES ABIERTAS Y MADURAS. SE RECOMIENDA DISCRECIÓN.

Las horas de sueño de Elizabeth Smart, se vieron importunadas una noche de verano del año 2002. Con apenas 14 años de edad, fue sacada de su cama a punta de cuchillo, dejando a una ciudad entera en shock y a una familia aturdida y destrozada. Pero lo más inquietante de esta historia no es solo el secuestro en sí, sino lo que había detrás de la mente de sus captores, ya que no fue un crimen común motivado por dinero. Fue algo mucho más oscuro y complejo. El caso de Elizabeth nos pone como observadores, a mirar de frente dos realidades que al mezclarse, se vuelven explosivas: el fanatismo religioso extremo y la salud mental sin tratar. Alguien que posee delirios e inestabilidad psicológica, que además tiene una fe retorcida y hace actos terribles justificándose en eso, puede ser una persona altamente peligrosa.

Elizabeth Ann Smart Gilmour nació el 3 de noviembre de 1987, en Salt Lake City, ciudad de Utah, en Estados Unidos. Sus padres eran Edward "Ed" y Lois Smart. Fue criada en una familia miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, es la segunda de sus seis hijos, con cuatro hermanos y una hermana. Smart asistió a la Bryant Middle School, un centro educativo de nivel intermedio en Salt Lake City, y se destacaba como una estudiante aplicada, además de ser reconocida por su carácter alegre y su talento con el arpa.

Sin embargo, meses antes de que su vida cambiara para siempre, un encuentro aparentemente inofensivo marcaría el inicio de una tragedia: durante mediados del mes de noviembre de 2001, Lois, la madre de Elizabeth, conoció en el centro de la ciudad a un hombre que pedía limosna en la calle y se hacía llamar Emmanuel. Movida por la solidaridad, conversó con él y terminó ofreciéndole un trabajo para arreglar el techo de su casa, tarea que realizó durante varios días.

La noche del 5 de junio de 2002, tras una jornada habitual, la familia se fue a dormir con normalidad en su casa en el barrio de Federal Heights. En ese entonces, Elizabeth tenía 14 años y compartía habitación con su hermana menor, Mary Katherine, de 9 años, y ambas se acostaron luego de leer y conversar. Sin embargo, pasada la madrugada, Elizabeth despertó sobresaltada al sentir una presión en su cuello: frente a ella había un hombre vestido de negro, con barba y un cuchillo, que la obligó a levantarse y salir de la habitación. Mary Katherine, paralizada por el miedo, se ocultó debajo de la cobija al escuchar la voz del raptor, fingió dormir y solo horas después se animó a salir de su escondite para avisar a sus padres.

Cuando la familia notó que Elizabeth no estaba, comenzó una búsqueda desesperada dentro de la casa que pronto reveló una señal inquietante: el mosquitero de una ventana estaba rasgado. De madrugada, se realizó el llamado al 911 y la noticia se difundió de inmediato en medios locales y resonó rápidamente a nivel nacional. El caso generó un impacto enorme, no solo por tratarse de una menor, sino también porque había sido sustraída de su propia habitación, un espacio considerado seguro. En consecuencia, se desplegó un operativo masivo que incluyó a la policía local, al FBI y a cientos de voluntarios, mientras la familia ofrecía una recompensa millonaria para dar con su paradero.

La investigación se volvió un caso nacional y se revisaron miles de pistas. Hubo sospechosos detenidos, interrogatorios a personas del entorno y una enorme presión mediática. Incluso el caso llegó hasta el entonces presidente George W. Bush, lo que impulsó la creación y fortalecimiento de sistemas de alerta para menores desaparecidos. Sin embargo, durante meses no hubo avances concretos y el dolor se profundizaba en la familia, que vivía una angustia permanente.

Cuatro meses después del secuestro, la hermana de Elizabeth, que se hizo la dormida cuando todo ocurrió, estaba un día sentada en su habitación, leyendo un libro de Guinness World Records cuando vio un nombre que de inmediato asoció con la voz del raptor de su hermana. Inmediatamente le comentó a sus padres de quien se trataba. Definitivamente para ella, ese hombre había sido quien había irrumpido en casa y se había llevado a su hermana. Se hizo el llamado policial y se le realizó un retrato hablado. El giro decisivo llegó gracias a la exposición mediática. Tras la emisión del caso en el programa America’s Most Wanted, varias personas identificaron al hombre gracias al retrato hablado: se trataba de Brian David Mitchell. A partir de allí, todo el país conoció su rostro. 

Brian David Mitchell nació el 18 de octubre de 1953, en Salt Lake City, Utah, en el seno de una familia religiosa. Era el tercero de seis hijos en una familia perteneciente a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Su madre era maestra de escuela y su padre, un trabajador social. Para educar a Mitchell sobre sexo, su padre le mostraba a su hijo adolescente fotos explícitas de una revista médica y, para inculcarle la independencia, lo llevaba a zonas desconocidas de la ciudad y lo dejaba allí solo para que regresara a casa. Brian, de niño se le consideraba inteligente, pero su infancia comenzó a ser marcada por comportamientos preocupantes. A los 16 años ya había tenido problemas con la ley por conducta indecente al exhibirse ante un menor, siendo enviado a un centro de detención juvenil. 

Durante mucho tiempo luchó contra la adicción a las drogas y el alcohol. Se casó joven, a los 19 años de edad, en pleno año de 1972, con Karen Minor, una chica de dieciséis años, con quien tuvo dos hijos. El matrimonio fracasó debido a su inestabilidad y a acusaciones de abuso. Tras el divorcio, Minor obtuvo la custodia de ambos niños, tras lo cual Mitchell huyó temporalmente con ellos a New Hampshire. Residió allí durante dos años, uniéndose a una comunidad Hare Krishna.

Pronto, Brian regresó a Salt Lake City y se casó por segunda vez con Debbie Giraud (Debbie Mitchell tras el matrimonio). Con ella tuvo dos hijos. Debbie, quien a su vez tuvo tres hijos de un matrimonio anterior, alegó que Mitchell fue abusivo durante su matrimonio y se divorciaron en 1984. Después de su separación, Debbie manifestó que Mitchell había abusado sexualmente de su hijo de tres años; la afirmación no pudo ser confirmada médicamente, pero se ordenó que las futuras visitas de Mitchell a sus hijos fueran supervisadas por la División de Servicios para Niños y Familias. Una de las hijas de Debbie de su matrimonio anterior afirmaría más tarde que Mitchell había abusado sexualmente de ella durante cuatro años.

Con el tiempo, Mitchell siguió la religión que le fue inculcada por su familia, pero a los pocos años, abandonó su creencia tradicional al ser excomulgado y comenzó a creer que era un profeta enviado por Dios. Así pues, comenzó a llamarse a sí mismo Emmanuel David Isaías, nombre relacionado a su creencia de ser el "Siervo Davídico" del que habla Avraham Gileadi, erudito estadounidense nacido en Holanda que se especializa en el idioma hebreo y en el análisis del Libro de Isaías, en su libro "El Mensaje Literario de Isaías". Se dejó crecer la barba y el cabello, y vestía túnicas blancas. Escribió un manifiesto de 27 páginas donde afirmaba tener visiones divinas. Según él, su misión era tomar siete esposas jóvenes para cumplir una supuesta voluntad celestial.

Ahora bien, Elizabeth, tras ser capturada de su casa, fue obligada a caminar cuesta arriba a una distancia de seis kilómetros y medio por las montañas, a las afueras de la ciudad hasta llegar a un campamento precario en medio del bosque. Allí conoció a Wanda Barzee, la esposa y cómplice de Emmanuel. El hombre se autoproclamaba predicador y decía recibir mensajes divinos. Depués que Wanda, cuyo nombre religioso era Hephzibah, bañó a Elizabeth, limpió sus pies y quemó la pijama que traía puesta, la preparó con una bata blanca para la ceremonia, donde, de manera obligatoria, se casó con su captor, como parte de su "mandato divino".

Desde ese instante, Emmanuel tomó control total de Elizabeth, siendo sometida a abusos reiterados, amenazas constantes y condiciones de vida inhumanas. Fue ferozmente violada pocos minutos después de haberse culminado la ceremonia, en la decrépita carpa del campamento, mientras Hephzibah esperaba afuera de ella. Esa madrugada y parte de la mañana, la violó tres veces en intervalos de tiempos cortos.

Hephzibah Eladah Isaiah, siendo anteriormente conocida como Wanda Elaine Barzee, nació el 6 de noviembre de 1945 en Salt Lake City, Utah. Ella desde joven, tenía antecedentes de abuso de drogas y alcohol. Busco la sobriedad al inspirarse en su hermano más joven, que había regresado a la ciudad de una misión de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. 

Durante una sesión de asesoramiento grupal de su iglesia, conoció a Brian David Mitchell, con quien comenzó a compartir intereses religiosos y juntos, se involucraron activamente en la Iglesia. Cabe destacar que, cuando se formalizó su divorcio de Debbie, Mitchell se casó con Wanda, nueve meses después de haberse conocido, el 29 de noviembre de 1985.

Durante los años siguientes, Mitchell trabajó como troquelador en OC Tanner, líder mundial en software y servicios que mejoran la cultura en el lugar de trabajo a través de experiencias significativas de reconocimiento de los empleados. Mientras que Barzee se quedó en casa para practicar y estudiar el órgano musical. Ambos eran miembros activos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Pero a mediados de la década de 1990, todo eso cambió cuando Mitchell renunció a su trabajo y dejó de pagar impuestos. Fue en ese momento que Wanda comenzó a cambiar. La mujer cambio mucho estando con él. Su gran avance en la sobriedad comenzó a disminuir drásticamente y comenzó a tener una relación problemática con su familia, especialmente con sus hijos, donde una de sus hijas más tarde se referiría a ella como un "monstruo" por su actitud y comportamiento, donde menciona que cierto día, les dio de comer a todos los hijos, su conejo mascota para la cena. 

Pronto, la pareja vendió todas sus posesiones y comenzó a vivir de la tierra, mientras viajaban por todo el país sacando el dedo a los carros que pasaban por la ruta. Durante este tiempo, también se distanciaron de la iglesia mormona, por lo que fueron excomulgados por ausencia, y poco después, comenzó usar hábitos religiosos, usando el nombre de Hephzibah. Ambos comenzaron a vivir en la calle, mendigando y predicando la palabra en el centro de Salt Lake City. Fue cuando Brian comenzó a presentarse con una imagen similar a la de Jesús, vistiendo túnicas y ropas blancas, y dejándose crecer la barba.

En cautiverio, Emmanuel le repetía constantemente a Elizabeth que era una bendición lo que le estaba sucediendo, que debería de estar agradecida, pero ella se negaba a creerle. La fe que ella tenía y la crianza familiar y alegre que tuvo, no le permitían aceptar que todo aquello era algo bueno. Emmanuel afirmaba ser un ángel, pero también decía ser un rey davídico que surgiría en un lapso de siete años, siendo apedreado por una turba, yacería muerto en las calles de la ciudad durante tres días y luego se levantaría y mataría al Anticristo. Le decía a Elizabeth que era la primera de las siete esposas que tendría. Cada una sería una mujer joven, siendo virgen que serían secuestradas de sus casas y lo acompañarían en su lucha contra el Anticristo.

Para evitar que Elizabeth escapara, solían encadenarla a un árbol con un cable de metal alrededor de su pierna, lo que le permitía una movilidad limitada fuera del decrepito campamento, o la escondían en un agujero en el suelo, que estaba cubierto por tablas. 

Durante su cautiverio, la obligaron a adoptar un nuevo nombre, y eligió el nombre Esther, en honor al personaje Esther del Antiguo Testamento, por su valentía al arriesgar su vida y cuya intervención ayudo a salvar a su pueblo. Aunque Emmanuel solía llamarla Shearjashub, como el primer hijo del profeta Isaías, que tomaba su nombre como una señal profética.

Durante el primer mes y medio, Emmanuel violaba varias veces al día a Elizabeth, obligándola a mirar revistas pornográficas para acostumbrarse al tema del sexo. Sino lo hacía, la amenazaba de muerte con su cuchillo, lo cual era bastante regular. Hephzibah se quejaba cada vez más, ya que el sexo no era habitual con ella sino con Elizabeth, por lo que se decidió que Hephzibah tendría relaciones con Emmanuel todas las mañanas, mientras que con Elizabeth sería durante las noches. 

A menudo, comenzó a obligarla a beber alcohol y a consumir drogas para reducir su resistencia antes de violarla. También, si le respondía como él no consideraba, preguntaba de más o mostraba rebeldía, la dejaba morir de hambre o la alimentaba con basura. 

En cierta oportunidad, Hephzibah comenzó a discutir con Emmanuel, indicando que sería mejor que ella lo acompañara a la ciudad a buscar comida o predicar por dinero, pero el hombre dijo que no se podría hacer ya que no podían dejar sola a Elizabeth. Por lo que decidieron que la joven chica los acompañara a la ciudad. 

Así pues, Elizabeth acompañó a Emmanuel y a Hephzibah en público en varias ocasiones, pero su presencia fue oscurecida o desapercibida a través de varios métodos de ocultamiento, que a menudo consistían en usar un pañuelo en la cabeza y un velo en la cara. 

En agosto de 2002, alrededor de dos meses después del secuestro, Emmanuel ideó un plan para salir de Salt Lake City con sus esposas, posiblemente a Boston o la ciudad de Nueva York. Para investigar posibles lugares para reubicarse, los tres visitaron la Biblioteca Pública de Salt Lake City. Allí, fueron notados por un usuario de la biblioteca debido a sus estilos inusuales de vestir; cada uno vestía túnicas largas con velos que ocultaban la mayor parte de sus rostros. El usuario se convenció de llamar a la policía después de mirar de cerca a los ojos de Elizabeth.

Un detective de policía llegó a la biblioteca y confrontó a Emmanuel y a Hephzibah. Sin embargo, el hombre lo disuadió, alegando que Elizabeth era su hija, llamada Augustine Marshall, y que no pudieron quitarse el velo ni la vestimenta por motivos religiosos. Al ser interrogados por el detective, ni Hephzibah ni Elizabeth hablaron, ya que según su religión les prohibía a las mujeres hablar en público. Al mismo tiempo, Hephzibah le apretaba la pierna a Elizabeth por debajo de la mesa para que no hablara. El detective no insistió más y se retiró. La joven chica sitió como la esperanza se iba por la puerta. Estaba enojada consigo misma por no aprovechar la oportunidad. Elizabeth también visitó tiendas de comestibles y un restaurante, pero pasó desapercibida. A finales de agosto de 2002, asistió a una fiesta con Emmanuel y a Hephzibah, siendo fotografiada con un velo y una bata junto al hombre y otro invitado a la fiesta. 

En septiembre de 2002, los tres dejaron Salt Lake City y se mudaron al condado de San Diego, en California, donde se mantuvieron en un campamento en el lecho de un arroyo seco en Lakeside. Pero no fue su vivienda fija ya que se mudaron varias veces a diferentes campamentos en el condado de San Diego, a menudo mudándose en medio de la noche. Durante esos días, las violaciones continuaron, pero Elizabeth estaba afectada por el cansancio, las drogas, las bebidas alcohólicas y el hambre. 

Eran los primeros días del mes de octubre cuando Mary Katherine, la hermana de Elizabeth recordó la voz de Emmanuel y gracia a ella, que le dijo a sus padres e hicieron posteriormente el retrato hablado, aunque la policía se mostró escéptica debido al poco tiempo que Emmanuel trabajó para la familia, el largo tiempo transcurrido y el poco tiempo que Mary Katherine había escuchado la voz del secuestrador. El retrato hablado se hizo a partir de sus descripciones, y en el mes de febrero de 2023, ese dibujo se divulgó a los medios de comunicación, mostrándose en Larry King Live y America's Most WantedEl dibujo fue reconocido por los familiares de Brian Mitchell, quienes entregaron a la policía fotografías de él de la época. 

Cabe señalar que el 12 de febrero de 2003, Emmanuel fue arrestado en El Cajón, ciudad de San Diego, por irrumpir en una iglesia y robar una tienda de alimentos. Él pasó varios días en la cárcel por el incidente. En ese lapso de tiempo, Elizabeth estuvo un poco tranquila al no ser abusada sexualmente, pero tuvo que lidiar con las amenazas de muerte de Hephzibah si intentaba escapar, la sed y el hambre.

Cuando Emmanuel regresó al campamento improvisado junto a Hephzibah y Elizabeth, les hizo saber que tenían que volver a mudarse, esta vez más lejos. Elizabeth, quien pensaba que si se iban más lejos, sería más difícil que su familia la encontrara, logró convencer a sus captores de regresar a Utah, argumentando que "Dios le había dicho que regresaran para estar mejor"

Emmanuel mostró felicidad, al afirmar que dicha señal era importante ya que la chica estaba recibiendo instrucciones de su Señor. Los tres regresaron a Utah pero se establecieron en la ciudad de Sandy, a 20 kilómetros (14 millas) de Salt Lake City. 

El miércoles 12 de marzo de 2003, Emmanuel fue visto con dos mujeres; una adulta y otra más joven, por dos parejas distintas que habían visto fotos de Brian Mitchell en las noticias. Obviamente, la mujer adulta era Hephzibah y la más joven era Elizabeth, quien estaba disfrazada con una peluca gris, gafas de sol, velo y una camiseta envuelta alrededor de su cabeza. Ambas parejas reportaron al Departamento de Policía de Sandy, haber reconocido a Brian Mitchell, donde de manera inmediata, fueron enviados oficiales de policía al lugar.

Los oficiales los interceptaron a las tres personas en una calle pública de Sandy. Cuando se le preguntó a Elizabeth su nombre, ella indicó que era Augustine Marshall. Ella estaba muerta de miedo, ya que Emmanuel y Hephzibah se encontraban justo frente a ella. Sin embargo, fue reconocida como Elizabeth Smart durante el interrogatorio por los oficiales, cuando la separaron de la pareja. Los oficiales rescataron a la chica y arrestaron a Brian Mitchell y Wanda Barzee. Incluso después de que Elizabeth fue separada de Mitchell y Barzee, ella insistió en que su nombre era Augustine Marshall. La oficial Karen Jones esposó a Smart, de acuerdo con las regulaciones, y el sargento Victor Quezada preguntó nuevamente: "¿Tú eres Elizabeth?""Tú lo dices", respondió Smart.

Elizabeth fue llevada a la comisaria, donde espero a sus padres. Los oficiales de inmediato se pudieron en contacto con la familia para que se acercaran al lugar y verificar si la chica llevada se trataba de la solicitada. Los padres no aguantaron las lágrimas al verla, siendo su padre la primera persona de la familia en verla y tomarla entre sus brazos. La noticia de que Elizabeth Smart había aparecido con vida corrió como pólvora, teniendo el apoyo y afecto de todo el estado. La ciudad estaba aliviada de que la joven se reencontró con su familia nuevamente.

El proceso legal duró años porque Brian Mitchell solía interrumpir las audiencias cantando himnos religiosos y gritando, lo que llevó a debates sobre si estaba mentalmente capacitado para ser juzgado o no. Psicólogos forenses diagnosticaron a Mitchell con trastornos de personalidad antisocial y narcisista. 

El 8 de marzo de 2006, Elizabeth Smart se presentó ante el Congreso de los Estados Unidos para apoyar la legislación sobre depredadores sexuales y el sistema Alerta AMBER, y el 26 de julio de 2006, habló después de la firma de la Ley Adam Walsh. En mayo de 2008, viajó a Washington D. C., donde colaboró en la presentación del libro, You're Not Alone (No estás solo), publicado por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, el cual tiene capítulos escritos por ella y por otras cuatro personas que fueron secuestradas y liberadas. 

En 2009, Elizabeth Smart habló sobre el secuestro de Jaycee Lee Dugard, enfatizando que vivir en el pasado es improductivo. El 27 de octubre de 2009, Elizabeth Smart habló sobra la superación de los obstáculos en la vida durante la Conferencia de Mujeres que tuvo lugar en California organizada por Maria Shriver, periodista y ex-esposa del gobernador de California y actor, Arnold Schwarzenegger

El 16 de noviembre de 2009, Wanda Barzee acordó declararse culpable de ayudar en el secuestro de Elizabeth Smart, como parte de un acuerdo con los fiscales. El 19 de mayo de 2010, Barzee fue sentenciada a 15 años en una prisión federal.

Como parte del acuerdo de declaración de culpabilidad entre la defensa y los fiscales federales, el juez federal Dale A. Kimball le otorgó a Wanda Barzee la libertad, por los siete años que ya había cumplido. 

Salió en libertad total el 19 de septiembre de año 2018, pero volvió a quedar bajo la lupa de la Justicia años más tarde, cuando en mayo de 2025 fue nuevamente detenida por incumplir las condiciones de su registro como delincuente sexual. 

El 1 de marzo de 2010, Brian Mitchell fue declarado competente por el juez Kimball para ser juzgado en una corte federal por los cargos de secuestro y agresión sexual; su juicio comenzó el 8 de noviembre de 2010, y un mes más tarde el jurado encontró culpable a Mitchell en ambos casos.

Finalmente, los expertos determinaron que Mitchell estaba fingiendo o exagerando sus síntomas para evitar la justicia. El 25 de mayo de 2011, Brian Mitchell fue sentenciado a dos cadenas perpetuas en una prisión federal, sin posibilidad de libertad condicional.

En el año 2011, Smart fundó la Elizabeth Smart Foundation, que tiene como objetivo apoyar la campaña "Crímenes en Internet contra los niños". Dentro de su línea de trabajo busca educar a los niños sobre delitos violentos y sexuales. La fundación está en proceso de fusionarse con Operation Underground Railroad para combinar esfuerzos en la lucha contra la trata de personas.

El 1 de mayo de 2013, durante una conferencia sobre trata de personas en la Universidad Johns Hopkins, Elizabeth Smart discutió la necesidad de enfatizar la autoestima individual en la lucha contra la trata de personas y la importancia de disipar los mitos culturales que rodean la pérdida de valor de las chicas al primer contacto sexual. Tras haber sido violada por su captor, recordó el impacto destructivo de la exposición a programas de educación sexual en los que se compara a una chica sexualmente activa con un chicle ya usado. Elizabeth Smart pasó a pedir a los oyentes que eduquen a los niños en la autoestima y en cómo evitar convertirse en víctimas. 

En febrero de 2014, Elizabeth Smart testificó ante la Cámara de Representantes del Estado de Utah a favor de HB 286, un proyecto de ley que crearía un plan de estudios opcional para su uso en las escuelas de Utah y así proporcionar capacitación sobre la prevención del abuso sexual infantil. A principios de 2015, Elizabeth Smart apareció en un vídeo producido por Faith Counts en el que explica cómo su creencia religiosa la sostuvo a través de su terrible experiencia, ayudándola a recuperarse y curar sus heridas interiores.

El secuestro se representó en la película para televisión del año 2003, llamada The Elizabeth Smart Story, dirigida por Bobby Roth y basada en el libro Bringing Elizabeth Home: A Journey of Faith and Hope, escrito por Edward "Ed" y Lois Smart, los padres de Elizabeth. Fue protagonizada por Amber Marshall como Elizabeth Smart, Dylan Baker y Lindsay Frost como sus padres, y Tom Everett como Brian David Mitchell. Fue nominada a tres premios Young Artist en 2004. La película se emitió por primera vez en CBS el 9 de noviembre de 2003, ocho meses después del hallazgo de Elizabeth.

En el año 2017, con motivo del 15º aniversario de su secuestro, la cadena televisiva Lifetime emitió la película para televisión titulada I Am Elizabeth Smart, narrada y producida por ella misma, que narra la historia de su secuestro desde su propia perspectiva. La película fue protagonizada por Alana Boden como Elizabeth Smart, Skeet Ulrich como Brian David Mitchell y Deirdre Lovejoy como Wanda Barzee

También se emitió en 2017 Elizabeth Smart: Autobiography from Biography, un telefilme de dos episodios. 

En enero de 2026, Netflix lanzó Kidnapped: Elizabeth Smart, un documental con material inédito y el testimonio directo de Elizabeth, narrando sus 9 meses de cautiverio. El documental destaca cómo logró sobrevivir y reconstruir su vida, ofreciendo una perspectiva de superación más de 20 años después de la tragedia.

Elizabeth Ann Smart se convirtió en una activista de seguridad infantil, defensora de personas desaparecidas y colaboradora de ABC News, consolidándose como una de las voces más influyentes en la defensa de las víctimas de abuso sexual. Su vida y secuestro han sido el tema de numerosos libros y películas de no ficción. 

El 11 de noviembre de 2009, Elizabeth Smart dejó Salt Lake City para servir en una misión religiosa en París. Regresó temporalmente en noviembre de 2010 para testificar en el juicio federal de Brian David Mitchell. Una vez que su labor en el juicio finalizó, volvió a Francia para terminar su misión y regresó a su hogar en Utah a principios de 2011. Durante su estancia en París conoció a Matthew Gilmour, originario de Escocia, el cual también era misionero mormón. En enero de 2012, después de un noviazgo de un año, se comprometieron.​ Se casaron el 18 de febrero de 2012 en una ceremonia privada en el Templo de Laiei en Hawái. En febrero de 2015, nació su primer hijo, una niña llamada Chloe.​ En abril de 2017 tuvo a su segundo hijo, un varón llamado James y a finales del año 2018, nació su segunda hija, Olivia. Desde el año 2023, la familia vive en el condado de Wasatch, en Utah.

Brian Mitchell se encontraba recluido en la Penitenciaría de los Estados Unidos, Terre Haute, una prisión federal de alta seguridad en Indiana. Sin embargo, fue transferido en octubre de 2025 tras ser víctima de al menos dos ataques bajo custodia, según  Indiana Public Media. Mitchell fue trasladado a la Institución Correccional Federal de Lewisburg, en Pensilvania. Hoy en día, Brian David Mitchell cumple su condena en una prisión federal de alta seguridad, mientras que su caso sigue siendo estudiado como un ejemplo extremo de cómo la manipulación psicológica bajo el disfraz de la fe puede destruir vidas.