lunes, 18 de noviembre de 2019

La fotografía de Sarah Müsben

La historia de Sarah Müsben es tan macabra como su fotografía. Ella nació en 1813 en Suecia y, por diversas situaciones inquietantes, sus padres la internaron en un centro psiquiátrico cuando solo contaba con siete años de edad. Al parecer, cuando pasaba la medianoche, los hermosos ojos azules celeste de Sarah se nublaban y ella comenzaba a retorcerse de dolor. Comenzó a decir que el mismo demonio tenía el control de su cuerpo. Habían madrugadas en donde ella quedaba paralizada en el suelo, manteniéndose sentada, riéndose de manera descontrolada y ensordecedora. 

Sus padres en esos momentos estaba preparados para no recibir su "mirada de odio", a la que ellos llamaban. Una mirada oscura y siniestra que Sarah lanzaba en esos letargos en donde, de manera desconocida, los que la recibían, terminaban en miseria y desdicha. Los que habían recibido esas miradas habían sido sus tres nanas, una tía y dos sirvientas. Durante las "miradas de odio", a Sarah se le ponían los ojos totalmente negros y colocaba una horrible mueca de terror.

Sarah Müsben falleció a la temprana edad de trece años. Fue sepultada sin recuerdos, ya que cada memoria que tenían sus padres y familiares sobre ellas, eran mortificantes. Pero sus padres no podían permitir que el recuerdo de su hija fuera todo maléfico, así pues, pidieron que se le realizara una foto Post-Mortem para mantener su recuerdo. Ellos pagaron a un gran embalsamador para que limpiara el cuerpo y lo destapara para el momento de la fotografía, en donde todos los familiares y amigos más allegados de la familia los acompañarían.

El helado cuerpo muerto de Sarah abrió los ojos justo al momento de la foto y, para sorpresa de los presentes, los tenía completamente negros. Parecía enfrentar con la mirada a todos aquellos que la observaron. Segundos después, Sarah volvió a cerrar los ojos, como si nada. 

Días después del entierro de la niña, cada uno de los presentes al momentos de tomar la fotografía comenzaron a morir en extrañas circunstancias; accidentes raros, mala fortuna, cosas inexplicables, etc. Todos ellos se encontraron con los ojos completamente negros, como los tenía Sarah Müsben en la foto Post-Mortem.


Los padres de Sarah y el fotógrafo fueron los últimos en morir. Se dice que enfrentaron el tormento del infierno antes de fallecer, unas últimas semanas llenas de dolor, agonía y sufrimiento. Se dice que todo aquel que mire la foto y no quiera morir en pocas semanas, deberá de "transferir" la maldición a un conocido, a quien sea. Querid@ lector@, si leíste esta publicación es porque yo vi la fotografía y obviamente quiero tener otro destino que ese. Si no quieres terminar de ese modo, haz que algún conocido vea la foto y éste decida si quiere transferir la maldición a alguien más o quedarse con ella. ¡Éxitos!

miércoles, 13 de noviembre de 2019

El endemoniado caso de Rhoda Derry

Hay casos misteriosos de personas que resultan curiosos, unos que son incompresibles y otros que son difíciles de creer. Hay casos médicos graves y otros casos relacionados a la posesión demoníaca que son fácilmente confundibles. Los casos de posesión son muchos y hay muy poco personal para llevar a cabo un exorcismo de forma adecuada, es por eso que muchos de ellos quedan sin resolver, siendo muchos olvidados en el tiempo.


Rhoda Derry nació el 10 de octubre de 1834 en Fayette County, Indiana, Estados Unidos. Era la hija más joven de la pareja de agricultores; Jacob Derry y Rachel Bright. Rhoda tenia 7 hermanos (Philip, Basil, Carlisle, Margaret, Mary Jane, Jeremiah, Barbara y James). Según el censo de 1830, la familia se encontraba en el condado de Fayette, luego se mudaron a el condado de Tipton en 1835, después a el condado de Madison según el censo de 1840, antes de establecerse en el condado de Adams, Illinois en 1843. Ella era una chica de hermosa apariencia, esbelta figura y con un futuro prometedor.


Pasados unos pocos años, la chica comenzó a interesarse por el hijo del dueño de una enorme granja cercana, una familia adinerada. Los cortejos del joven hacia ella se hacían frecuentes, por lo que la madre del joven lo notó. Ella no veía con buenos ojos a Rhoda y a su familia, por lo que se interpuso en múltiples oportunidades, hasta el punto de encararla y amenazarla asegurándole que de no alejarse de su hijo, desencadenaría una poderosa maldición sobre ella. Los jóvenes seguían viéndose a escondidas y planeaban casarse pero, la madre del granjero los descubrió, tomando serias represalias. Ambos estaban enamorados y se negaban a alejarse el uno del otro pero pronto, una serie de desafortunadas situaciones se fueron apoderando de la vida de Rhoda, comenzando así su condena.


La chica comenzó a actuar de manera extraña. Se tornó paranoica y por las noches, continuamente se le encontraba caminando a paso veloz por la casa y los alrededores. Gritaba desesperada afirmando que algo la perseguía y que si se acercaba lo suficiente la lastimaría. Así pues, una tarde, después de la cena, una fuerza invisible y desconocida tomó a Rhoda y la lanzó en repetidas oportunidades contra las paredes del hogar. Una noche, luego de pocos días sin incidentes, Rhoda se encontraba en su cama acostada en compañía de su madre cuando de repente, la fuerza invisible la hizo saltar de su cama, moviéndola de un lado a otro de su habitación. Desesperada e histérica, le gritaba a ese ente maligno que al parecer solo ella podía ver.


El tiempo fue pasando y cada percance parecía ir en aumento. Rhoda parecía ser otra persona. Actuaba de manera más extraña, volviéndose errática y agresiva. Decía cosas sin sentido, su temperamento cambiaba constantemente e incluso, su apariencia era diferente, parecía estar deformada. Los vecinos y demás gente del lugar comenzaron a creer que la chica estaba poseída. Fue cuidada por sus familiares por un corto tiempo ya que su agresividad aumentaba y parecía tener una fuerza descomunal. Sus padres se mostraban cada vez más desesperados, puesto que los ataques de locura y desesperación de su hija se volvían cada vez más frecuentes. No tuvieron más remedio que internarla en el centro psiquiátrico local, Poor House en Adams, Illinois.


En sus años de interna, Rhoda recibió un trato inhumano, descendiendo además a las profundidades insospechadas de la miseria, la desdicha y la locura. Su cordura fue disolviéndose y no hablaba su inglés natal sino que murmuraba en dialectos extraños. Se tornaba muy violenta y se mutilaba constantemente. La única persona que lograba calmarla era el doctor George A. Zeller, quien su compañía parecía ser tranquila. Ella lograba estar calmada cuando el médico iba a su habitación en sus momentos de crisis, llegando a sonreirle en repetidas oportunidades. Se dice que en uno de sus momentos lúcida, le dijo a Zeller que, lo que la perseguía, agobiaba y lastimaba era una entidad que tomaba la forma de un mediano y horrible duende al que llamaba "Old Scratch".


Por su comportamiento violento, la mantenían encerrada en una jaula de madera cubierta de paja y era cuidada por otros enfermos mentales. Algo de suma curiosidad es que Rhoda, médicamente tenía un síndrome raro que hacía que sus piernas crecieran (no se sabe si por alguna deformidad o como parte del hechizo que la madre del granjero le hizo).


Durante ese tiempo, sus piernas crecieron tanto que sus rodillas casi tocaban las varillas de aquella jaula y pesar de ello, no fue cambiada de lugar. Debido a esto, sus piernas se deformaron. La mujer ya no podía mover la mitad de su cuerpo. Pasado el tiempo, la jaula fue reemplazada por una caja de madera con agujeros para que los desperdicios salieran, lugar en donde las ratas hacían sus nidos junto al cuerpo de Rhoda. 


Ella se rascaba los ojos con sus largas uñas compulsivamente hasta que un día, Rhoda se arrancó sus dos dientes frontales al golpearse en la cara con sus propios puños y extirpó sus ojos con sus largas uñas. Este este suplicio duro 46 años.


En el año 1904, Rhoda fue llevada al Bartonville Asylum en donde fue tratada con más humanidad; la bañaban seguido y dormía en una cama con sabanas. Allí la mujer pasó sus últimos días arrastrándose por los pasillos, pues sus atrofiadas piernas no podían sostenerla. Luego, en 1906, Rhoda sufrió un severo ataque de epilepsia que inexplicablemente se prolongó por horas. Ella empezó a desarrollar una fuerza imparable, imposible para un ser humano. Se puso más violenta aun y no pudo ser contenida. Los doce cuidadores del hospital no pudieron con ella y los sedantes no hicieron efectos. Asustados y sin saber que más hacer, un doctor optó por asesinarla y fue así que le cortaron la garganta a Rhona, haciendo pasar el acto como un suicidio. Ese día fue el 9 de octubre de 1906. Rhoda Derry tenía 71 años de edad, faltando un día para cumplir sus 72 años. Fue sepultada en Peoria State Hospital Cemetery en Bartonville, Peoria County, Illinois.


Años más tarde, dos de los enfermeros confesaron todo lo ocurrido pero absolutamente nadie fue arrestado por lo acontecido. Los rumores dicen que, quien visite la tumba de Rhoda, siente un tirón en la pierna. Hay también historias y testimonios que afirman que, antes de que el asilo fuera demolido, se podía ver al espíritu de Rhoda Derry arrastrándose por los pasillos a altas hora de la noche. 


La Iglesia Católica estudió el caso durante años y determinó que Rhoda Derry no estaba enferma mentalmente sino que era víctima de una posesión. Pero hay muchas preguntas que salen a flote en este caso:

¿Qué pasó con la entidad que la poseía cuando ella murió? ¿Aún ronda este mundo? ¿Qué mantuvo viva a Rhoda todos esos años? ¿Qué le dio la voluntad de seguir? ¿Ese ente la mantenía con vida? ¿Ella estaba consciente de su entorno? ¿Se sacó sus propios ojos por miedo al "duende" y pensó que eso la ayudaría a no verlo? 


Rhoda Derry, sin saberlo, jugó un papel central en cambiar la vida de los discapacitados mentales en Illinois y gran parte de los Estados Unidos a principios del siglo XX. Su vida, después de todo, tenía un propósito.

viernes, 8 de noviembre de 2019

La pequeña Diana

La temporada de Halloween fue la semana pasada, y para conmemorarla en este blog, les dejo esta interesante historia digna de la época. Espero que la disfruten.


La joven Amanda fue criada en una familia humilde con buenos valores éticos y morales. Creció comprometida en el bien común, teniendo una religión católica, ayudando al prójimo y brindando siempre una sonrisa a todo aquel que tuviera en frente. Estando en la universidad, fue un mundo nuevo para ella en donde nuevas experiencias se hicieron presentes, creciendo aun más su grupo social. Fue allí que conoció al amor de su vida.


Amanda tenía 20 años cuando conoció a Sergio. Un hombre  que al parecer era ideal para ella. Tenía todo lo que a ella le gustaba; era inteligente, tenía buen sentido del humor, decidido, guapo, a veces arrogante y con un toque misterioso que también la cautivaba.


Luego de un año, se casaron. Pocos meses después, nació Diana. Fue amada desde el instante que se supo de su existencia en el vientre y cuando estuvo en los brazos de su madre, fue el mejor día de su vida. Sin embargo, prácticamente todo el embarazo estuvo lleno de contratiempos. Todo comenzó cuando Amanda cumplió los tres meses de estado. Durante las noches, la mujer embarazada veía en los corredores de su casa como sombras irregulares se movían, ruidos raros similar a madera crujiendo sonaban o voces muy tenues la distraían cuando conversaba con Sergio o con sus familiares por vía telefónica. Pero.. Cuando Amanda sujetó por primera vez a Diana en sus brazos, todos esos extraños acontecimientos quedaron en el olvido... Pensaba ella.


Las formas irregulares de las sombras, los ruidos y voces que Amanda había experimentado durante el embarazo se fueron convirtiendo en su rutina diaria. Sergio se alejo un poco más de la familia motivado a su trabajo y Diana crecía poco a poco. Pronto, Amanda comenzó a notar una conducta peculiar en su pequeña hija.


Diana empezó a caminar y a hablar. Lo extraño era que parecía hablar con alguien cuando se encontraba jugando sola, hasta el punto de reírse y alzar su mano como si estuviera siendo sujetada por alguien...o por algo. A los dos años, su manera de mirar cambió radicalmente, ya no había dulzura en sus ojos. Su mirada era intensa, pesada e inquietante. Sergio optó por trabajar 16 horas al día, dejando a Amanda sola todo el día cuidando de Diana.


La madre siempre encontraba a su hija en lugares cada vez más extraños de la casa cuando jugaba sola o en momentos que parecía desaparecer. Iba de lugares como el jardín, cuartos de servicio y muebles de la casa, hasta posicionarse en el sótano, el ático o rincones oscuros del lugar. Amanda comenzó a sentir miedo cuando se hicieron regulares las madrugadas en donde Diana la despertaba con sus escandalosas y siniestras risas. Las noches en que no eran risas, eran conversaciones. Ella parecía hablar sola y recibía a veces respuestas que la hacía reírse a carcajadas. Pero una noche...Una noche fue diferente porqué, en una de sus conversaciones, Amanda escuchó la voz que le respondía a Diana. Una voz muy baja con un tono áspero y amenazador, siniestro y corrupto, pero que trataba a Diana con respeto.


A la mañana siguiente, Amanda habló con Sergio, el cual estaba más alejado y disperso que nunca, algo que los estaba separando como familia. Él no le prestó mucha atención, sugiriendo que se debía a la falta de descanso y que contrataría pronto a una sirvienta y niñera para que Amanda tuviera compañía y ayuda extra en el hogar.


El tiempo siguió pasando y a los meses, quizás año y medio, la niñera y la sirvienta que Sergio había contratado renunciaron porque "la niña tenía un aura siniestra". Diana seguía desarrollando esa extraña conducta cada vez más. A los 5 años recién cumplidos, Diana agredió a su padre Sergio. Él solo la acostó en su habitación e ignoró el suceso para seguir laborando en un trabajo que se había llevado a casa. La niña no le decía mamá a Amanda, casi no hablaba con ella. La madre le tenía algo de miedo a su propia hija.


La gran casa se había convertido en un lugar lúgubre y casi vacío, sin brillo ni esplendor. A pesar que era una casa hermosa, llamativa y espaciosa, tenía un ambiente pesado que lo hacía inquietante. Por las noches, las cosas se ponían peor. Las sillas, mesas y muebles se movían, los platos, ollas y utensilios se caían con gran fuerza. Amanda se levantaba alarmada a mitad de madrugada, casualmente las noches que Sergio no iba a dormir a la casa por asuntos del trabajo. Esas noches eran infernales para la pobre mujer.


Cuando la pequeña Diana cumplió 6 años sucedió algo que marcó la vida de Amanda profundamente. Sergio llegó tarde como de costumbre a la casa y fue directo a comer su cena, su hija lo miraba desde un rincón desde el otro lado de la sala. Amanda subió a buscar una toallas de baño y cuando regresó a la cocina encontró a su esposo muerto. El cuerpo inerte de Sergio se encontraba en la silla, frente a su cena caliente, él tenía un cuchillo enterrado en su ojo derecho y varias puñaladas en su rostro.


Amanda destrozada y aterrorizada sabía que había sido la pequeña Diana. La niña sin duda era la culpable de eso y de todo lo que ocurría en la casa, incluso desde antes de su nacimiento. Esa noche fue una noche horrenda. Risas ensordecedoras, ruidos más fuertes, crujidos más intensos. Todo eso acompañado por una lluvia torrencial llena de relámpagos furiosos.


La asustada mujer, aprovechando el día siguiente que la familia de su esposo se encontraban en casa junto a la pequeña, fue hasta el otro lado la ciudad hasta la casa de una reconocida médium. La mujer la recibió en su casa de manera muy cordial ya que sabia que Amanda necesitaba ayuda, mucha ayuda. La médium le reveló que su esposo no era el hombre que ella creía. Sergio era un desertor de una secta practicante de ritos satánicos que planeaba saciar la sed de sangre de una entidad diabólica. El problema estaba en que, después de desertar del oscuro grupo, fue maldecido para que tuviera, desde sus entrañas, un entidad maligna proveniente de su carne para que lo asesinara a él y, con el tiempo a la madre de la criatura, cuando pudiera tener la capacidad para ser alguien individual. Ese ser era la pequeña Diana, un monstruo infernal que Amanda llegó a arrullar en sus brazos.


Ella era la maldición de su familia, de su esposo, de su vida. Amanda sabía que gradualmente, Diana la arrastraría hasta el infierno con una muerte espantosa y una vida llena de terror y agonía. Muchas cosas pasaron por la mente de la espantada Amanda. Sabía que la pequeña representaba un peligro inminente para la humanidad si llegaba a crecer, si llegaba a independizarse, si llegaba a matarla y desencadenar el terror con su poder. La médium le entregó a Amanda una velas, unas extrañas hierbas y le dio unas instrucciones que debía de seguir.


La madre fue a casa decidida, dolida y enojada y esperó pacientemente que todos se fueran y las dejaran a ellas solas en la gran casa. Después de una incomoda cena, acostó a Diana y esperó con paciencia acostada en su cama con lágrimas en los ojos. Luego, pasada la medianoche, se levantó llevando en su mano un bidon de gasolina. Tomó también las velas, las hierbas y unas cuerdas. Diana debía de morir quemada. Era la única manera de detener la maldición.


Con rapidez y sigilo, Amanda fue a la habitación de la niña y la amarró. Diana parecía una pequeña bestia al despertarse, se movía con rabia y se retorcía en la cama. Con salvajismo, le arrancó un pedazo de piel a Amanda de un mordisco. Colocó ocho velas blancas alrededor de la cama separadas por cada una de las ramas. Recitó con voz firme:

Libera me, Domine, de morte æterna, in die illa tremenda.
Quando cœli movendi sunt et terra.
Dies illa, dies iræ, calamitatis et miseriæ, dies magna et amara valde.
Kyrie eleison.

Que traducido es:

Líbrame, oh Señor, de la muerte eterna en ese día temible.
Cuando los cielos y la tierra sean movidos.
Ese día, el día de la ira, la calamidad y la miseria, el día de la gran y mayor amargura.
Señor, ten piedad.

Las palabras fueron dichas por Amanda pero al momento de quemar a Diana, la policía llegó a la gran casa. Al parecer, algunos de los familiares de Sergio que se encontraban temprano en la casa avisaron a los miembros policiales para verificar si se encontraba todo bien en casa ya que notaron que Amanda se encontraba un poco perturbada. Amanda se apresuró, siguió las instrucciones de la médium y derramó la sangre de la niña al clavarle un cuchillo en su estómago. Luego tomó las velas encendidas y se las arrojó a Diana. Los policías escucharon los gritos de la niña y corrieron a su habitación, allí extinguieron el fuego del cuerpo de Diana pero ésta murió por la puñalada recibida.


Amanda fue incapacitada mentalmente. Cuando manifestó todo lo que había ocurrido y porqué había hecho lo que había hecho. Ella fue recluida en un hospital psiquiátrico. La mujer aun se sentía inquieta, sabía que la pequeña Diana volvería porque el ritual no se había completado. La maldición no había terminado pues la niña no fue quemada. Para desgracia de la mujer, lo acontecido fue solo una pausa. 


Después de unas noches, la pequeña Diana venía cada madrugada para atormentar a Amanda. Se asomaba por la ventada de su habitación del segundo piso del hospital psiquiátrico y con voz dulce la llamaba "mamá", para terminar diciendo "llegará la noche en que te mataré".


Dentro de tres días, el 11 de noviembre, sería el cumpleaños número siete de la pequeña Diana. En cada cumpleaños algo sucedía y puede que ese día sea el momento en que vaya por la vida de Amanda. Ella lo sabe, sabe que el fin de su vida se acerca. Lo supo de inmediato cuando hoy vio su brazo derecho en donde la niña le había arrancando el pedazo de piel de un mordisco hace un año. El brazo se encontraba perfectamente sano pero de la nada empezó a sangrar y a caerse su piel. La niña viene por su vida, para arrastrar su alma al infierno. La pequeña Diana es un demonio menor, es Jezbet.


Jezbet o Jezebeth es un conocido demonio mentiroso, de milagros imaginarios y fraudulentos que inicialmente fue una reina de Israel que aparece en los libros de los Reyes de la Torah judía I y II, en el Tanaj (las Escrituras hebreas) y el Antiguo Testamento cristiano. La reina de origen fenicio, hija del rey Ithobaal I de Sidón, se casó con el rey Acab del Reino del Norte durante la época en que el pueblo hebreo estaba dividido en los reinos del Norte (Israel) y el Sur (Judá). Ella se alejó del culto henoteísta a Yahvé (el Dios nacional de Israel y Judá) del rey Acab y reinstaura el culto politeísta, cuyas figuras principales son, El, Baal y Asherah, a quien adoraban los fenicios y otros pueblos semíticos. Finalmente fue arrojada desde los muros de su palacio por sus propios sirvientes, que estaban hartos de su opresión y costumbres exageradamente libertinas.


El espíritu de Jezebeth quedó pervertido por los siguientes "pecados": la tolerancia a los ídolos, la falsa profecía, la enseñanza que se desvía de Dios, el espíritu de seducción para fornicar, la entrega y sacrificio de los hijos, el control de las cosas y la búsqueda de ser el centro de atención. Se le considera una mujer perversa que su influencia llevó a que su pueblo tolerara la maldad. Hizo que sus falsas enseñanzas desviaran a la gente. Ella usaba su influencia para manipular y controlar a la gente. Solo quería satisfacer sus deseos.


Su espíritu es considerado tóxico por la Iglesia y muy difícil de detectar en las primeras etapas. Puede esconderse en personas ungidas, dotadas, amistosas, trabajadoras, que parecen ser una respuesta a la oración. Pero cuando se le quita la fachada, esa capa superficial, debajo de todo eso aparece la manipulación, la mentira, la rebelión, las ansias de control, los celos, la astucia y la ira. Características que son bien tomadas por la Iglesia como ingredientes vitales para un demonio de la hechicería.

lunes, 4 de noviembre de 2019

La historia real de Frederick "Freddy" Krueger

Todos sabemos quien es Freddy Krueger. Ese personaje psicópata y sangriento que tuvo su debut en el film de terror A Nightmare on Elm Street de 1984, interpretado por el actor Robert Englund, quien dio vida al personaje en otras siete secuelas más y una serie. La película es conocida como Pesadilla en Elm Street en España y Perú, Pesadilla en lo Profundo de la Noche en Argentina, Pesadilla en la Calle del Infierno en México, La Pesadilla de la Calle Elm en Venezuela y Chile, y Pesadilla sin Fin en Colombia, y fue distribuida por New Line Cinema, escrita y dirigida por Wes Craven y protagonizada por Heather Langenkamp, John Saxon y Johnny Depp, siendo el primer papel cinematográfico de éste último.


La película fue un éxito de crítica, revitalizando el género slasher, muy desgastado en la época.​ Recaudó casi 26 millones de dólares en taquilla con un coste de producción inferior a dos millones, salvando de esa forma a su productora New Line Cinema de la quiebra. Su enorme rentabilidad se tradujo en una larga franquicia de secuelas igualmente taquilleras, que elevaron a Freddy Krueger como un símbolo de la década.​ A diferencia de las subsecuentes entregas, que potenciaban el humor negro del personaje, en ésta Krueger, sin perder la vena humorística, mantiene la seriedad de un onírico asesino implacable y peligroso que disfruta haciendo sufrir a sus víctimas. Ello dotó a la película de una sensación de angustia notable.


La historia de Freddy comienza así:

Springwood, Ohio. A finales del año 1941, durante la Navidad, una joven monja llamada Mary Helena (conocida como Amanda Krueger antes de entrar a la orden) colaboraba como enfermera en la división de criminales dementes del hospital psiquiátrico The Hathaway House (también conocida como Westin Hills Asylum). De manera accidental, quedó encerrada en el área de la torre junto a los cien pacientes allí confinados. 


Días después, cuando las fiestas habían pasado y el hospital reabrió, la desdichada mujer fue encontrada apenas con vida y embarazada ya que durante días fue violada y torturada por los internos. Meses después, en septiembre de 1942, nació Frederick Charles Krueger, quien fue dado en adopción.


Un hombre llamado Edward Underwood adoptó al niño. El hombre era un alcohólico despótico que abusó de Freddy tanto verbal como físicamente, siendo su método de castigo preferido el azote con su cinturón. Con el paso del tiempo, Freddy empezó a mostrar un comportamiento psicopático, matando animales pequeños, siendo ridiculizado a menudo por sus compañeros de clases quienes lo llamaban "El Hijo de Cien Maníacos"


En la etapa final de su adolescencia, Freddy empezó a disfrutar de los golpes y castigos asociándolos con el placer. También desarrolló lo que él llamaba "El Secreto del Dolor", según esta filosofía, solo tras sentir y controlar el dolor puedes empezar a aplicarlo a otros; por ello practicó el masoquismo y la auto mutilación hasta convertir el sufrimiento en placer; posteriormente en orden a esta misma filosofía asesinaría a su padre adoptivo al apuñalarlo en el ojo con una navaja de afeitar.


En la etapa adulta, en el año 1960, Freddy se casó con una mujer llamada Loretta, con quien tuvo una hija, de nombre Kathryn. La familia Krueger vivió en la casa de la infancia de Freddy; en Elm Street 1428. 


Freddy comenzó a trabajar en la central eléctrica local y en la caldera de la central escondía a los niños que había capturado. Eran más de 20 niños del vecindario que posteriormente asesinó. La policía no pudo resolver el caso, mientras los periódicos lo apodaron "El Acuchillador de Springwood". Kathryn era aún una niña cuando los niños del vecindario empezaron a desaparecer y ser encontrados muertos.


Cierto día del año 1966, Loretta entró al sótano de su casa y descubrió con horror que Freddy tenía un cuarto secreto donde guardaba diferentes herramientas de tortura, versiones diferentes de su famoso guante y un álbum de recortes de artículos periodísticos sobre niños asesinados en el área. 


Con gran dolor, Loretta llegó a la conclusión de que Freddy, su querido esposo, era el "El Acuchillador de Springwood". Freddy la descubrió y ella prometió que no diría nada sobre sus asesinatos, pero el hombre no le creyó y la estranguló hasta la muerte de todos modos, no dándose cuenta de que su hija de 6 años, Kathryn, estaba mirando.


Freddy intentó convencerla de que había "castigado" a Loretta por "inmiscuirse en su trabajo especial", por lo que no había necesidad de hablarlo con otros, sin embargo la pequeña habló, lo que puso a Freddy en la mira de la policía y sus vecinos. Ese mismo año fue arrestado por los asesinatos de los niños perdidos. Kathryn fue puesta en cuidado adoptivo, luego fue adoptada por la familia Burroughs, borrándose los registros y alejada de Springwood, Ohio.


Debido a que la orden de allanamiento no fue firmada correctamente, todas las evidencias se descartaron, siendo Freddy liberado en 1968. Amanda Krueger, quien siguió de cerca el juicio de su hijo bastardo, se sintió luego angustiada poco después de escuchar la noticia de la liberación de Freddy de la cárcel. Así pues, Amanda se ahorcó en la misma torre donde fue violada, aprovechando que la torre estaba sellada y esa ala del hospital estaba cerrada. El cuerpo de Amanda nunca fue encontrado hasta décadas después por una enfermera llamada Yvonne Miller. Se colocó una lápida en el cementerio de Springwood que decía "Para la Hermana Mary Helena", sin embargo, era simplemente un marcador conmemorativo ya que no hubo cuerpo que enterrar.


Esa misma noche también, los padres del vecindario decidieron tomar la justicia por sus propias manos. Siguieron a Freddy hasta su cuarto de calderas, hicieron un camino de gasolina hasta la entrada y lo quemaron vivo. Mientras las llamas se apoderaban de la caldera, ante un moribundo Freddy se presentaron "Los Demonios de los sueños" para tentarlo. 


Estos demonios vagaban por la tierra buscando un alma cruel y sanguinaria, para convertir los sueños en realidad. Freddy aceptó su oferta para ser "eterno".


La gente que ajustició, ignorando en lo que se había transformado y creyendo que todo había acabado, llevaron los restos de Freddy al cementerio de autos Penny's Brother y lo encerraron en el maletero de un viejo Cadillac rojo, negando a su cadáver la oportunidad de descansar en paz en suelo consagrado, evitando así uno de los poco métodos podrían haber evitado su transformación o al menos que se volviera tan poderoso.


Trece años después, en 1981, Freddy Krueger se convirtió en una leyenda urbana mencionada en una ronda infantil que para los niños carecía de significado. Los padres de Elm Street recordaban en silencio los eventos de la década anterior, mientras sus hijos ya eran adolescentes. A finales de 1981, los adolescentes de Springwood (específicamente aquellos cuyos padres tomaron parte en el asesinato de Krueger) empezaron nuevamente a morir, pero esta vez de una manera peculiar, mientras dormían. A menudo los padres ignoraban o rechazaban las historias de sus hijos, quienes decían haber visto a un hombre llamado Freddy que estaba atormentándolos en sus sueños.


Freddy atacaba a sus víctimas desde dentro de sus sueños. Se le identificaba comúnmente por su cara quemada y desfigurada, su sucio suéter a rayas rojo y verde, su sombrero de ala marrón, y su característico guante de cuero marrón con garras de metal solo en su mano derecha. Este guante fue producto de la propia imaginación de Krueger, las cuchillas fueron soldadas por él mismo. 


Después de una década asesinando a los adolescentes de Springwood en sus sueños, la ciudad quedó desierta. Los recuerdos que quedaban eran de los adultos, muchos de los cuales habían enloquecido después de la muerte de sus hijos. Cuando ya nadie queda para matar, Freddy buscó fuera de Springwood, esperando continuar con sus asesinatos en otra ciudad. Sin embargo, dado que Krueger no podía salir de los límites de Springwood, decidió utilizar a su desconocida hija Kathryn.


Krueger usó lo que le quedaba de sus poderes sobrenaturales para capturar a Kathryn, quien era ya una adulta de nombre Maggie Burroughs y trabajaba como consejera en problemas de adolescentes en otra ciudad. Desde la muerte de su madre, Kathryn fue criada por padres adoptivos, que habían borrado todos los horribles recuerdos de su niñez. Después de capturar a Maggie, Freddy intenta convencerla para que lo ayude con sus planes. Sin embargo, ella se rehúsa y planea con su compañero Doc (un psiquiatra del sueño) la destrucción definitiva de Freddy. Después de sacarlo de sus sueños hacia la realidad, Maggie lo apuñala con su propio guante para luego lanzar una bomba al pecho de Krueger, matándolo y liberando a los demonios del sueño que le habían dado el poder.


La revista Wizard clasificó a Freddy como el 14º villano más grande, el canal de televisión británico Sky2 lo incluyó en el 8º lugar, y el American Film Institute lo clasificó en el 40º puesto en su lista de "100 años ... 100 héroes y villanos de AFI". En 2010, Freddy ganó un premio por Mejor villano (antes Most Vile Villain) en los Scream Awards.


Ahora bien, hablemos del Frederick Krueger real. Frederick Krueger fue un inmigrante judio-aleman, el cual asesinó a más de 72 personas, siendo todos ellos niños y adolescentes en el pueblo de Rockwell, Iowa. Los invitaba a base de engaños a un sótano en dónde se encontraba la caldera de la piscina olímpica de la ciudad, dónde Freddy trabajaba. Siempre usando una "garra" que el mismo había creado, con el cual descarnaba a sus víctimas y desaparecía después los cuerpos en la enorme caldera. La ciudad de Rockwell fue testigo de la desaparición de muchos niños, hasta que en el verano de 1908, una adolescente de nombre Nancy, huyó de las garras del asesino mientras era atacada. Nancy logró escapar herida con el brazo totalmente desgarrado, gritando por auxilio por las calles. En ese momento, se le hizo imposible alcanzarla ya que Freddy ya contaba con avanzada edad.


Las autoridades al ver tal escenario fueron inmediatamente a buscar al presunto responsable y al llegar, el anciano se encontraba sentado esperando su destino, con la "garra" ensangrentada, diciendo: "Yo lo hice, yo soy responsable de la muerte de todos los jóvenes, cada alma que tome, me hará vivir eternamente." 


El sheriff del condado, padre de una de las víctimas, golpeó y torturó a Krueger quemando el 70% de su cuerpo haciendo uso de la caldera. El cuerpo policial asentó en su informe que el anciano había puesto resistencia y tuvieron que intervenir con la fuerza. Después de un proceso en contra de Freddy, se le declaró culpable y mal de sus facultades mentales. Internado en un sanatorio psiquiátrico hasta octubre de 1910, cuando falleció mientras dormía. La semana después de su muerte se reportaron 11 personas fallecidas, 10 niños y el sheriff que lo torturó hasta casi la muerte. Todos los cuerpos metidos en cama. Hasta el día de hoy, la ciudad de Rockwell, Iowa, es un pueblo fantasma, ya que si pasas una noche, es probable que no despiertes para vivir otro día.


Sin duda una historia quedó en el olvido. Una historia perturbadora e interesante pero que lamentablemente es falsa. Se trata solamente de un creepypasta más para asustar a los lectores más aun en temporada de Halloween. La historia se dio a conocer hace unos meses por las redes sociales sirviendo de un tipo de creepypasta real, para asustar. La inspiración para crear a Freddy Krueger la tuvo el propio director y guionista de la película A Nightmare on Elm Street (1984), Wes Craven, que se inspiró al leer tres artículos en el periódico Los Ángeles Times. En dichos artículos, se narraba cómo unas personas que vivían en el sureste de Asia murieron mientras tenían unas pesadillas.​ Una de las víctimas era el hijo de un ingeniero que se rehusaba a dormir debido a las pesadillas que tenía. Su familia estaba preocupada, ya que había estado varios días sin dormir, hasta que una noche se quedó dormido y lo acostaron en su habitación. Sin embargo, en medio de la noche lo oyeron gritar y al entrar en su habitación lo encontraron muerto.​ Según Craven:


"Se realizó una autopsia, y descubrieron que no sufrió un ataque al corazón; había muerto simplemente por razones inexplicables. Encontraron en su armario una máquina para hacer café, llena de café caliente que había utilizado para mantenerse despierto, y encontraron además todas las pastillas para dormir que pensaron se había tomado; él las había escupido y las escondió. Me pareció una historia tan increíblemente dramática que estuve intrigado por ella durante un año, por lo menos, hasta que finalmente decidí escribir algo sobre este tipo de situación."


Craven sostuvo en una entrevista que el origen de Krueger está también basado en algo que ocurrió cuando era un niño. Una noche, mientras estaba en su habitación, escuchó unos ruidos y vio a través de la ventana a un hombre de aspecto tenebroso que estaba en la calle. El hombre lo miró directamente a los ojos, sonriéndole y Craven se escondió. Tras estar escondido en su cama, volvió a asomarse por la ventana y descubrió que el hombre seguía en el mismo lugar. Craven le contó a su hermano mayor y cuando él bajó las escaleras para examinar, no había nadie en la calle. Según el director, "la idea de un adulto que era aterrador y disfrutaba asustando a un niño fue el origen de Freddy".​ La idea del guante del personaje está basado en el temor inconsciente que tienen los humanos a los depredadores y las cuchillas de Krueger representan las garras, dientes y cuernos de esos animales.​ El color del suéter de Freddy, por su parte, surgió tras leer la revista Scientific American en 1982, donde se señalaba que los colores que más chocan a la retina humana eran el verde y el rojo.