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domingo, 12 de abril de 2026

El torcido caso de Steven y Katie Pladl

Imagina que después de toda una vida preguntándote quiénes son tus padres biológicos, finalmente logras contactar con ellos. Esperas un abrazo, respuestas y recuperar el tiempo perdido. Pero lo que ocurrió entre Steven y Katie Pladl no fue el típico reencuentro familiar con final feliz. Fue el inicio de una historia que desafió todas las leyes de la naturaleza, la moral y la justicia. Lo que empezó como una búsqueda de identidad terminó en un escándalo que dejó a la sociedad sin palabras: un padre y una hija que decidieron dejar de serlo para convertirse en pareja. No se trata solo de un romance prohibido o de un delito de incesto. Es un caso que nos obliga a mirar de frente los rincones más oscuros de la mente humana y a preguntarnos: ¿cómo es posible que dos personas con la misma sangre crucen una línea de la que no hay retorno?

Steven Walter Pladl nació en Levittown, aldea del condado de Nassau, Nueva York, el 6 de abril de 1975. Desde su infancia hasta su adolescencia, tuvo un comportamiento extraño, especialmente durante toda la secundaria. No solía socializar con sus compañeros ni vecinos, además, utilizaba la misma ropa todos los días para asisitir a la escuela. Por otra parte, Alyssa García nació en la ciudad de San Antonio, Texas, en 1980. En el año 1995, Steven Pladl, de 20 años, conoció a Alyssa García, quien para ese entonces tenía 15 años, por internet. A los pocos meses, Steven viajó a San Antonio para iniciar una relación sexual con ella, lo que provocó que la joven chica se fugara con él para vivir en Nueva York. Un año después quedo embarazada.

El 29 de enero del año 1998, Alyssa, ahora de apellido Pladl, y con 17 años de edad, dio a su primera hija de nombre Denise Pladl. Con el paso del tiempo, Steven abusaba de Denise pellizcándola hasta dejarla "morada" y metiéndola en una nevera portátil hasta casi asfixiarla. Con mucho dolor, Alyssa decidió dar a Denise en adopción a los ocho meses de edad, porque creía que Denise no tendría ninguna oportunidad en la vida mientras viviera con Steven. 

Pronto, Denise Pladl fue adoptada por Kelly Gould y Anthony Fusco de Dover, pueblo del condado de Dutchess, Nueva York, y rebautizada como Katie Rose Fusco. Anthony era un oficial penitenciario jubilado de la Institución Correccional Federal en la ciudad de Danbury, en Connecticut. La crianza de Katie fue normal y sin incidentes notables, a pesar de saber a una edad adolescente que había sido adoptada. Ella se graduó de la Escuela Secundaria de Dover en el año 2016 y tenía la intención de asistir al Dutchess Community College, un colegio público comunitario, para estudiar arte y trabajar en publicidad en línea. 

En el mes de agosto de 2016, cuando Katie tenía 18 años, contactó a sus padres biológicos, Steven y Alyssa Pladl, a través de la red social Facebook, y se conocieron en el pueblo de Knightdale, Carolina del Norte. Con el pasar del tiempo, las visitas se hicieron más frecuentes, por lo que Katie decidió mudarse temporalmente con sus padres biológicos, quienes vivían con sus otras dos hijas de seis y once años, en su casa en el condado no incorporado de Henrico, Virginia, cerca de Richmond, una decisión que sus padres adoptivos recibieron con cierto recelo, pero que apoyaron. 

Para cuando Katie se mudó, Steven y Alyssa ya se habían separado y dormían en habitaciones separadas. Durante los meses siguientes, Steven y Katie se hicieron muy cercanos al pasar tiempo juntos. La relación fue escalando hasta el punto de que Steven llegó a dormir en el suelo de la habitación de Katie algunas noches. El vínculo se convirtió en algo que nadie en su entorno supo ver a tiempo. Alyssa confrontó a Steven por su comportamiento, pero él le reclamó que no era asunto suyo. 

La situación escaló aún más cuando Alyssa, en el mes de mayo de 2017, leyó en uno de los diarios de sus hijas que Steven y Katie mantenían una relación sexual, que Katie estaba embarazada y que a los dos niños les habían dicho que Katie era su madrastra. Para entonces, Steven y Katie se habían ido unos días de visita a la madre de Steven en Knightdale, Carolina del Norte. Alyssa llamó a Steven, quien confirmó la relación y que Katie estaba embarazada. Al estar en casa, la reación de Steven fue salir furioso junto Katie. Alyssa denunció esto a la policía y se mudó definitivamente en noviembre. Ella y Steven compartieron la custodia de los otros dos hijos.

El 20 de julio de 2017, Steven y Katie se casaron en la zona agrícola de Parkton, en Maryland, mintiendo en sus documentos matrimoniales al afirmar que no eran parientes. A la boda asistieron la madre de Steven y los padres adoptivos de Katie. 

Ella dio a luz a su hijo, llamado Bennett Kieron Pladl, el 1 de septiembre de 2017. En enero de 2018, Katie y Steven fueron arrestados por fuertes acusaciones en el condado de Wake, Carolina del Norte. Los cargos en su contra fueron incesto con un adulto, adulterio y contribución a la delincuencia. Steven fue puesto en libertad bajo fianza, mientras que Katie permaneció bajo custodia hasta el juicio. A principios de febrero de 2018, su arresto recibió atención internacional por lo polémico del caso.

Ambos fueron extraditados a Virginia para enfrentar un juicio, durante el cual el abogado de Steven, Rick Friedman II, sostuvo que la relación de su cliente con Katie fue consensuada, enfatizando que ella era "una mujer de 18 años". Además, afirmó que Steven había estado "locamente enamorado" de su hija y que esto había "superado la cuestión de su parentesco biológico", citando los problemas matrimoniales de Steven como un factor. El juez ordenó que Steven y Katie no se comunicaran entre sí, mientras que la custodia de Bennett sería entregada a la madre de Steven en Knightdale, Carolina del Norte. Tras su liberación bajo fianza, Katie regresó a vivir con sus padres adoptivos e informó a Steven por teléfono que no quería continuar su relación, lo que enfureció a Steven. 

El miércoles 11 de abril de 2018, Steven asesinó a su hijo y nieto Bennett, de siete meses de edad, en su casa y escondió el cuerpo del bebé en un armario. Al día siguiente, Katie y Anthony Fusco viajaron de Dover a  la ciudad de Waterbury, en Connecticut, para visitar a la abuela adoptiva de Katie y limpiar su casa. Sabiendo que esto era una rutina para ella, Steven viajó a Dover y siguió el auto de Katie y Anthony. Ambos, que se detuvieron en una señal de alto en la intersección de la Ruta 7 y la Ruta 55 en el municipio de New Milford, Connecticut, fueron asesinados por Steven con un rifle Aero estilo AR-15, de su propiedad. Los transeúntes reportaron disparos en la ruta y la policía rápidamente descubrió los cuerpos de Katie y Anthony en su auto. Steven llamó entonces a su madre y le dijo que había asesinado a Katie, Anthony y Bennett. Le dijo que no debía entrar en la casa y la animó a llamar a la policía. Le explicó que había dejado una llave debajo de la alfombra para facilitar la entrada. Tras una búsqueda de varias horas por parte de la policía del condado de Dutchess, Steven fue hallado muerto por una herida de bala autoinfligida dentro de su camioneta en Dover, a 29  kilómetros del lugar del tiroteo. Su madre llamó a la policía, que encontró a Bennett muerto en la casa de Steven. 

Tras los asesinatos, el abogado de Steven, Friedman declaró que nadie podría haber predicho las acciones de Steven y que, durante sus reuniones, no mostró "ningún indicio" de que pudiera recurrir a la violencia. Defendió su representación de Steven Pladl y la decisión del tribunal, afirmando: "Si algún juez, fiscal o abogado defensor involucrado en cualquiera de estos casos hubiera creído que el niño Pladl estaría en peligro, no se habría otorgado ninguna fianza", y añadió que, en su opinión, "los profesionales se preocupan demasiado por los niños." Entre Steven y Katie había ocurrido una atracción sexual genética, un fenómeno documentado en el que personas que no crecieron juntas y se reencuentran de adultas pueden experimentar una atracción intensa. 

Las tres víctimas: Katie Rose Fusco Pladl, de 20 años, Anthony Charles Fusco, de 56 años y Bennett Kieron Pladl de siete meses, fueron enterradas en el cementerio de Saint Charles, Dover Plains, en Nueva York. En el año 2024, Lifetime adaptó la historia a una película para televisión titulada Husband, Father, Killer: The Alyssa Pladl Story como parte de su serie de largometrajes "Ripped from the Headlines". Está protagonizada por Jackie Cruz como Alyssa Pladl, Matthew MacCaull como Steven Pladl y Matreya Scarrwener como Katie Rose Pladl.

domingo, 22 de marzo de 2026

La cruel tortura a Jennifer Daugherty

ANTES DE COMENZAR A LEER LES INDICO QUE LA SIGUIENTE PUBLICACIÓN CONTIENE DESCRIPCIONES DETALLADAS, CRUDAS Y REALES DE LO ACONTECIDO QUE PUEDE AFECTAR LA SENSIBILIDAD DEL LECTOR, OCASIONANDO REPUGANCIA POR LA CRUELDAD DEL SER HUMANO. ÉSTA DIRIGIDO A MENTES ABIERTAS Y MADURAS, SE RECOMIENDA DISCRECIÓN.

Todos buscamos pertenecer a un grupo, tener amigos y sentirnos valorados. Para Jennifer Daugherty, una mujer amable y con una discapacidad intelectual, este deseo natural y humano fue exactamente lo que la llevó a vivir una de las peores pesadillas imaginables ocurridas en Estados Unidos en la última década. Este es un caso que desafía nuestra comprensión sobre la crueldad y nos obliga a mirar de frente los rincones más oscuros de la naturaleza humana. No se trata solo de un crimen, sino de la historia de una traición absoluta hacia alguien que solo buscaba pertenecer.

Jennifer Lee Daugherty nació el 8 de noviembre de 1979 en el municio de Mount Pleasant, en el condado de Westmoreland, en Pensilvania, Estados Unidos. Hija de Richard Daugherty y Denise Murphy. Tenía dos hermanas, Joy y Jamie, y un hermanastro llamado Dave. Dave era hijo de su padrastro, Bobby Murphy. Tenía dos sobrinas, Breanne y Bailey, y un sobrino llamado Dylan. Jennifer tenía una discapacidad que le dejaba con las capacidades mentales de una adolescente, y se decía que se desenvolvía como una niña de catorce años. Su hermana Joy comentaba que su hermana era amable, confiaba en todos, creía que todos eran buenos y que nadie le haría daño. Bobby, el padrastro de Jennifer, dijo que era normal que Jennifer viajara sola en autobús desde su casa en Mount Pleasant, Pensilvania, hasta Greensburg, Pensilvania, una distancia aproximada de diez millas, cuando tenía citas médicas. 

Por otro lado, la chica Amber Meidinger conoció a Melvin Knight en un refugio para personas sin hogar en el condado de Washington de Pensilvania, en enero del año 2010. Se hicieron novios rápidamente y se mudaron a varios lugares antes de establecerse en Greensburg, Pensilvania, donde conocieron a Jennifer.​ Knight era hijo de un padre drogadicto que estuvo encarcelado durante los primeros años de su vida. Desarrolló discapacidades sociales y de aprendizaje permanentes después de caerse de un vehículo en movimiento y golpearse la cabeza a los 5 años. Al igual que su padre, Knight había pasado un tiempo en la cárcel, y allí conoció a un sujeto llamado Ricky Smyrnes, hijo de una trabajadora sexual drogadicta de Filadelfia y un miembro de una banda de Pittsburgh. De niño fue trasladado de un hogar de acogida a otro y recibió tratamiento por trastornos mentales desde los 4 años. Sufrió abusos y negligencia hasta que fue acogido por la familia Smyrnes en North Huntingdon a los 10 años. Además, Melvin Knight tenía una amiga cercana llamada Angela Marinucci, quien sufrió una lesión en la cabeza cuando fue atropellada por un camión en 2008, a la edad de 15 años. La lesión alteró sustancialmente su comportamiento y la empujó a una espiral descendente. Es decir, ambas personas tenían graves trastornos mentales en el momento cuando conocieron a Jennifer.

En los días previos al miércoles 10 de febrero de 2010, Jennifer les había comentado a sus padres que había hecho nuevos amigos en el West Place, el centro que brindaba servicios a personas con discapacidades o trastornos mentales, nombrando a Amber. Denise y Bobby no le pidieron detalles sobre ellos y la vida siguió su curso para la familia. El lunes 8 de febrero de ese año, Amber Meidinger conoció a Smyrnes por medio de Melvin Knight, después de que la pareja se alojó en un hotel de la zona de Greensburg. Smyrnes invitó a ambos a quedarse en su apartamento del 428 N. Pennsylvania Avenue en Greensburg. Cabe destacar que Smyrnes tenía dos compañeros de piso; Peggy Miller y Robert Masters. Ese mismo día, Jennifer fue a la estación de autobuses para ir a Greensburg a una cita médica, como había hecho muchas veces antes, y fue su padrastro, Bobby, quien la llevó. Más tarde ese día, Jennifer llamó a casa y le preguntó a su madre si podía pasar la noche en casa de su amiga Peggy. Jennifer planeaba regresar a casa al día siguiente, martes 9 de febrero; sin embargo, esa fue la última vez que su familia supo de ella. 

Para esa temporada, una tormenta de nieve azotaba la zona de Greensburg y el condado había pedido a los residentes que retiraran de las calles los vehículos que pudieran para que los camiones quitanieves pudieran pasar con seguridad y despejar las carreteras. Quienes no disponían de garaje o entrada para vehículos, tendrían que conformarse con los estacionamientos locales. Un residente local llamado Daniel Grant decidió dejar su camioneta en el estacionamiento de la escuela secundaria Greensburg-Salem y, al llegar allí la mañana del 10 de febrero de 2010, se encontró con un macabro descubrimiento: un gran contenedor de basura debajo de su camioneta que contenía el cuerpo de una mujer. Había sido colocado de cabeza en dicho contenedor y se encontraba cubierto parcialmente con bolsas plásticas y amarrado con luces navideñas que llegaban a enrollarse alrededor de su cuello y muñecas. Sus tobillos estaban atados con guirnaldas navideñas blancas.

Daniel, afectado y aturdido, llamó de inmediato a la policía, que acudió rápidamente al lugar. Debido a la forma en que el cuerpo de la mujer fue arrojado en el contenedor de basura, la oficina del médico forense lo introdujo entero en una bolsa para cadáveres y lo trasladó para realizarle la autopsia. La policía inició de inmediato la investigación y decidió establecer su centro de mando en la escuela secundaria. La tormenta de nieve fue tan intensa que las clases se suspendieron esa semana, por lo que no había motivo de preocupación de que ningún estudiante o miembro del personal pudiera obstaculizar la investigación o verse afectado por lo encontrado en el estacionamiento. La policía también cerró un tramo de North Main Street en ambas direcciones para intentar determinar el origen de procedencia del contenedor de basura.  

A la mañana siguiente, aún no había pistas sobre la identidad de la mujer asesinada, pero se había podido determinar que medía aproximadamente 1 metro con 75 centímetros de altura, pesaba alrededor de 63 kilogramos y vestía pantalones vaqueros y una sudadera con capucha gris o negra. Esta información se hizo pública, junto con una declaración que indicaba que era improbable que el contenedor de basura hubiera caído debajo del camión por sí solo. La familia de Jennifer Daugherty no había tenido noticias de ella ni la había visto desde que fue a la parada del autobús el 8 de febrero, y había avisado que se quedaría en casa de su nueva amiga. La familia había intentado desesperadamente contactarla sin éxito. Cuando vieron la información sobre el cuerpo encontrado en el estacionamiento de la escuela, llamaron de inmediato para averiguar si se trataba de su hija.  

Cuando se determinó que el cuerpo hallado en el contenedor de basura era el de Jennifer Lee Daugherty, los investigadores no tardaron en descubrir quién la había dejado allí. Los padres de Jennifer sabían que ella planeaba quedarse en casa de una amiga en Pennsylvania Avenue, en Greensburg. Creían que se trataba de la dirección de una chica llamada Peggy; sin embargo, en realidad era la dirección de Ricky Smyrnes. Tras obtener esta información, la policía pudo determinar quién o quienes estaban implicados en el asesinato de Jennifer Daugherty. En la noche del jueves 11 de febrero de 2010, la policía ofreció una rueda de prensa y anunció que seis personas estaban siendo acusadas del asesinato de Jennifer.

Pero, ¿qué había ocurrido? ¿por qué mataron a Jennifer? Malos entendidos, celos desmedidos, control de la situación y graves problemas mentales, que desencadenaron una situación irreal de crueldad y bully que ocasionaron toruras y un perturbador homicidio. Al parecer, en algún momento de la reunión en el apartamento, Amber y Jennifer tuvieron una conversación en la que Jennifer supuestamente dijo que se iba a casar con Ricky Smyrnes ya que lo conseguía guapo y amable. Hay que recordar que Jennifer tenía una discapacidad que la hacía funcionar con la capacidad intelectual de una niña de catorce años. Con ellas, se encontraba Angela Marinucci como invitada, quien escuchó este comentario y se molestó mucho, algo que Amber notó. Más tarde ese día, Amber y Angela conversaron y esta última le confesó que tenía una relación con un hombre casado. Ese hombre era Ricky Smyrnes. Para ese momento, Angela tenía 17 años y Ricky 23. Después, Amber escuchó una conversación telefónica entre Angela y Ricky en la que Angela le dijo: "Más te vale que no estés con la zorra de tu esposa"

El apartamento donde los seis amigos acompañados por Jennifes era el de Ricky Smyrnes. Él había invitado a los seis junto a Jennifer a quedarse y desde allí fue ella llamó a su familia para pedir permiso y quedarse en casa de Peggy, probablemente para no alertar a sus padres de su plan de quedarse en el apartamento de un chico. Jennifer llegó al apartamento de Ricky para pasar tiempo con sus nuevos "amigos" y las cosas comenzaron a salir mal. Jennifer se quedó a pasar la noche en el apartamento y según, le pidió a Ricky que tuvieran relaciones sexuales, pero él se negó. No está claro si los seis amigos se quedaron a dormir esa primera noche, pero durante todo el tiempo que Jennifer estuvo cautiva, los seis estuvieron presentes. Al día siguiente, Jennifer tenía programada una cita médica a las 3:00 de la tarde, pero decidió no asistir.

Ese día, mientras Jennifer se duchaba, Rick llamó a Angela para contarle sobre lo que Jennifer le había propuesto la noche anterior. La respuesta de Angela estaba cargada de odio y fue: "Nadie se acuesta con mi hombre... Bueno, excepto quizas su esposa". Al parecer, Angela le dijo a Rick que no dejara salir a Jennifer de su apartamento para darle una lección por lo ocurrido. Para ello, recibiría apoyo de los otros amigos. La enfurecida y celosa mujer quería darle una paliza a la vulnerable invitada. Rick habló con el resto de los amigos y estuvieron de acuerdo en "jugar su juego". Antes de que Jennifer saliera de la ducha, el grupo de amigos en el apartamento, todos menos Angela, registró el bolso de Jennifer y luego vació crema dental y enjuague bucal dentro y sobre su bolso, tanto como sobre su ropa. Luego, Amber tomó el celular de Jennifer mientras Melvin tomaba su dinero en efectivo y una tarjeta de regalo que tenía. Una vez que Jennifer salió de la ducha, Melvin le dijo que fuera a comprarle cigarrillos con el dinero que le había quitado. Jennifer inicialmente se negó, pero finalmente cedió a su exigencia. Una vez que los compró y regresó al apartamento, comenzó el acoso. Ricky y Melvin comenzaron a golpear a Jennifer en la cabeza con botellas de plástico vacías. Jennifer se molestó y llamó a Melvin "imbécil", pero él entonces la empujó contra la pared y la comenzó a estrangular. Así continuo hasta que la mujer cayó al suelo llorando. 

Poco después llegó Angela, aún molesta porque Jennifer había intentado seducir a Ricky. Con Amber a su lado, la confrontó y la obligó a entrar al baño. Una vez allí, Angela la empujó tres veces contra un toallero metálico, donde Jennifer se golpeó en la cabeza y el pecho. Luego, Angela le dijo a Amber que a Jennifer en realidad le gustaba su novio, Melvin. Mientras tanto, Jennifer negaba tener interés alguno en ninguno de los dos. En ese momento, Ricky y Melvin se unieron y sacaron a Jennifer a rastras del baño, echándole especias y avena en la cabeza. Angela también le echó agua encima y luego Ricky la obligó a ducharse de nuevo. Una vez que Jennifer salió de la ducha, la obligaron a quitarse la ropa y la tiraron por la ventana. Robert Masters bajó de inmediato a buscar la ropa para recuperarla y mientras lo hacía, Angela y Ricky en el apartamento, le cortaron el pelo, la obligaron a lavárselo, la llevaron a la sala y le metieron un calcetín en la boca. Tras esto, Melvin violó a Jennifer. 

Después, Ricky y Melvin obligaron a Jennifer a subir al ático porque el inquilino que figuraba en el contrato de alquiler había regresado para recuperar algunas de sus pertenencias. En ese momento, la policía llegó al apartamento porque Ricky y Melvin habían tenido un altercado con el inquilino, pero finalmente se marcharon. Después de todo esto, Angela decidió pasar la noche en el apartamento. Así que ella, Ricky, Melvin y Amber se fueron a casa de Angela a recoger su medicación. Mientras estaban fuera, Ricky les dijo a Peggy y Robert que se quedaran con Jennifer y no la dejaran irse.

De camino de vuelta al apartamento, Peggy los llamó para avisarles de que Jennifer intentaba irse. Al llegar, Melvin y Ricky empezaron a golpear a Jennifer repetidas veces. Melvin estaba especialmente enfadado porque su novia, Amber, estaba embarazada y se había desmayado de camino al apartamento. Habían corrido para impedir que Jennifer se fuera, pero el esfuerzo la había hecho desmayarse. Y, obviamente, la culpa era de Jennifer. Luego, Jennifer les dijo a sus captores que le dolía la cabeza, así que Ricky y Melvin le dieron un poco de la medicación de Angela, Seroquel. Seroquel no sirve para los dolores de cabeza, sino que sirve para el trastorno bipolar. Poco después, todos se fueron a dormir y dejaron a Jennifer en la sala. A la mañana siguiente, Angela, Ricky y Melvin salieron del apartamento para cobrar un cheque e indicaron a Amber, Robert y Peggy que no dejaran salir a Jennifer. Al regresar, una discusión por un refresco provocó que Angela empujara a Jennifer al suelo, se sentara encima de ella y le diera un puñetazo en la cara. Jennifer decidió que era hora de defenderse y le dio un rodillazo en el estómago a Angela. Angela rápidamente le dijo a Ricky que Jennifer había matado a su bebé, pero Angela no estaba embarazada. Ante esto, Ricky le dijo a Jennifer: "Si quieres matar a mi hijo, ¿por qué debería dejarte vivir?".

Angela le dijo a Ricky que tenía que elegir entre ella y Jennifer, y que si elegía a Jennifer, tenía que deshacerse de ella. Así que él hizo una reunión con el grupo, donde les preguntó qué clase de madre creían que sería Jennifer. Al terminar la reunión, comenzaron a debatir qué debía beber Jennifer, ya que había dicho que tenía sed. Una vez tomada la decisión, Angela metió de nuevo a Jennifer en el baño para golpearla en la cabeza con el toallero metálico y para obligarla a beber su propia orina de un vaso. Jennifer tuvo nauseas inmediatamente en el inodoro, así que la obligaron a beber una segunda vez, pero esta vez era una mezcla compuesta de orina, heces, especias, perejil y ajo. Al principio, como Jennifer no bebía la asquerosa mezcla, Amber la golpeaba repetidamente con el toallero metálico. Una tercera mezcla fue preparada, pero esta contenía detergente en polvo, agua y parte de la medicación de Amber. Golpearon a Jennifer hasta que obedeció y la obligaron a beberse todo el contenido hasta que vomitó.

Ricky y Melvin no estaban satisfechos con la humillación que Jennifer había sufrido hasta ese momento, así que decidieron envolverla con luces navideñas. Angela insistió en que debía de parecer un árbol de Navidad. Cuando las luces no parpadearon como ella quería, Amber, Angela, Ricky y Melvin se las quitaron y le ataron las muñecas y los tobillos. Luego le pusieron guirnaldas navideñas en los tobillos. Mientras todo esto sucedía, le pintaron la cara a Jennifer con el esmalte de uñas de Peggy. Entonces Ricky convocó otra reunión, donde preguntó si debían matar a Jennifer. Los seis estuvieron de acuerdo. Una vez tomada la decisión, la obligaron a escribir una nota de suicidio. Jennifer escribió que llevaba mucho tiempo sin ser feliz, pero que amaba a su madre y a su padrastro incondicionalmente. También escribió que siempre amaría al resto de su familia y que su sobrina y su sobrino tendrían mucha suerte de tener una tía mejor que ella. La nota terminaba con un texto dedicado a su madre que decía: "Mamá, espero que tengas un buen día en el trabajo, te quiero mucho. Con amor, Jennifer". Cuando terminó de escribir la nota, Angela exclamó: "¡Máten a la perra!".

El grupo llevó a Jennifer al baño por última vez. Ricky tomó un cuchillo de carne que le había dado a Melvin. Melvin dudó un instante antes de entrar al baño y apuñalar a Jennifer varias veces en el pecho, el torso y la garganta. Jennifer no murió a causa de las heridas, así que Ricky entró al baño y le cortó las muñecas. Luego la estranguló con las luces navideñas. Tras el asesinato de Jennifer a manos de Ricky, este convocó otra reunión, para decidir cómo deshacerse del cuerpo. Angela inicialmente votó por quemar el cuerpo de Jennifer frente a una iglesia, pero en su lugar, Ricky y Melvin lo metieron en bolsas de plástico dentro de un contenedor de basura en el estacionamiento. 

Es en ese punto donde se da el descubrimiento del cuerpo de Jennifer en el estacionamiento de la escuela secundaria, la mañana del 10 de febrero de 2010. El Dr. Cyril Wecht realizó la autopsia del cuerpo de Jennifer y determinó que presentaba múltiples heridas incisas, abrasiones y contusiones. Se encontraron varios medicamentos recetados en su organismo y la causa de la muerte fue una combinación de todas las lesiones sufridas, pero principalmente se debió a las puñaladas en el pecho. Estas penetraron su pulmón izquierdo y llegaron hasta su corazón, produciendo una hemorragia considerable. El Dr. Wecht cree que estas lesiones fueron infligidas poco antes de su muerte con la intención de causarle dolor y sufrimiento. El Dr. Wecht señaló que probablemente habría permanecido inconsciente después de que se le infligieran las heridas iniciales, habría sangrado durante unos minutos, perdido el conocimiento y finalmente fallecido en un lapso de cuatro a seis minutos.  

Los perpetradores, conocidos como "Los Seis de Greensburg", una vez arrestados, comenzaron a revelar los hechos descritos anteriormente. Melvin admitió haber apuñalado a Jennifer, mientras que Ricky admitió haberse deshecho de su cuerpo con la ayuda de Melvin. Posteriormente, en las declaraciones de las víctimas, la familia de Jennifer la describió como una persona querida por todos los que la conocían. Su hermana, Joy, dijo que Jennifer siempre quería formar parte de un grupo, sin importar cuál fuera. Añadió que Jennifer amaba la vida, participar en todo lo que sucedía a su alrededor y que veía lo mejor en cada persona. Otros familiares afirmaron que Jennifer siempre admiró a su hermana y que ambas fueron muy unidas durante su infancia. 

Angela Marinucci fue la primera de los Seis de Greensburg en ser condenada por el asesinato de Jennifer Daugherty. Durante el juicio, la fiscalía alegó que ella fue quien inició la tortura a la que fue sometida Jennifer y que obligó a los demás a participar. Fue declarada culpable de asesinato en primer grado y sentenciada a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Sin embargo, esa sentencia fue revocada después de que el tribunal de apelaciones estatal dictaminara que los menores no pueden enfrentar penas obligatorias de cadena perpetua. Posteriormente, Angela fue condenada a otra cadena perpetua en el año 2017, pero esta también fue revocada por no existir posibilidad de libertad condicional. En 2022, la jueza Rita Hathaway impuso la tercera sentencia a Angela. Esta sentencia incluía penas consecutivas de cuarenta años a cadena perpetua por el asesinato de Jennifer y entre 20 y 40 años adicionales de prisión por conspiración. Angela volvió a apelar su sentencia alegando que la duración de la misma violaba la constitución estatal y se basaba en el sesgo del juez. En enero de 2024, un panel de tres jueces del Tribunal Superior rechazó la apelación. Posteriormente, en junio de 2024, los magistrados del Tribunal Supremo emitieron un fallo de una sola frase en el que declaraban que no admitirían a trámite su última apelación.

Tanto Ricky Smyrnes como Melvin Knight fueron declarados culpables y condenados a muerte por inyección letal por su participación en el asesinato de Jennifer Daugherty. Ambos intentaron apelar sus condenas; sin embargo, ambas fueron confirmadas. Amber Meidinger se declaró culpable de asesinato en tercer grado y fue sentenciada a entre 40 y 80 años de prisión. Fue una testigo clave durante los juicios de Angela, Melvin y Ricky. En el caso de Peggy Miller y Robert Masters también se declararon culpables de asesinato en tercer grado. Peggy fue sentenciada a entre 35 y 74 años de prisión, y Masters a entre 30 y 70 años. Cabe destacar que después de varias evaluaciones psicológica, se llegó a la conclusión de que Ricky Smyrnes había inventado el hecho de que Jennifer le había propuesto tener relaciones con él. Eso no había ocurrido. Al parecer, a Rick le llamaba la atención el estado de vulnerabilidad de Jennifer y le despertaba un deseo sexual reprimido.

Kim Ward, senadora estatal republicana de Pensilvania, propuso una iniciativa que, según espera, solucionará algunos de los problemas que salieron a la luz tras la muerte de Jennifer. La denominó "Ley de Jennifer" y una parte fundamental de su propuesta consistía en tipificar como delito que las personas presenciaran un crimen violento y no lo denunciaran a la policía u otras autoridades, si podían evitar resultar heridas. La ley fue aprobada en el año 2012 y la omisión de denunciar el crimen se considera un delito menor de tercer grado.

Los juicios de los seis autores duraron más de 14 años, entre 2010 y 2024, y dieron lugar a condenas que oscilaron entre la pena de muerte y entre 20 y 80 años de prisión.

"Este es uno de los casos más horribles que he visto... Tenemos a una mujer joven e indefensa, seis personas que la mantienen cautiva y le hacen todo esto, sabiendo que tiene una discapacidad intelectual. Si lo juntamos todo, es bizarro, es una barbarie extrema."

Cyril H. Wecht. Patólogo forense

domingo, 15 de marzo de 2026

El caso ético y moral de Robert Latimer

¿Hasta dónde se podría llegar para terminar con el sufrimiento de alguien a quien se ama? Esta no es una pregunta retórica de una película de Hollywood. Es el dilema real que, en los años 90, puso a todo un país frente a un espejo que nadie quería mirar. El nombre de Robert Latimer se convirtió en sinónimo de una de las batallas legales y morales más intensas de la historia moderna. Imaginemos por un momento una gran balanza. De un lado, tenemos la ley escrita en piedra: "No matarás". Es el pilar de nuestra civilización, la garantía de que toda forma de vida es sagrada. En el otro lado, tenemos algo mucho más visceral y difícil de medir: la piedad.

Robert Latimer vivía con su familia en una granja de Saskatchewan, provincia de Canadá. Entre los miembros familiares, se encontraba su hija Tracy, quien padecía una parálisis cerebral severa que le impedía caminar, hablar o alimentarse por sí misma. En el mes de octubre del año 1993, Latimer tomó una decisión que fracturaría la opinión pública del país: colocó a su hija Tracy, que ya tenía 12 años de edad, en su camioneta y conectó una manguera al escape para asesinarla mediante envenenamiento por monóxido de carbono. 

Cabe destacar que Tracy, sería pronto sometida a otra dolorosa cirugía para tratar sus constantes convulsiones y el dolor crónico que era insoportable, tanto para la propia Tracy, como para su padre y cuidador.

Ante la justicia, Robert Latimer no negó para nada los hechos, pero su defensa se basó en el concepto de "homicidio por compasión", indicando que era muy doloroso e insoportable ver a su propia hija pasar por todo ese camino de sufrimiento. Argumentó que su acción no fue motivada por el odio, sino por el amor desesperado de un padre que no podía soportar ver la dolencia de su hija. 

Sin embargo, el sistema legal canadiense, condenó en el año 1994 a Robert Latimer por homicidio en segundo grado. El dilema ético fue tan divisivo en la historia judicial de Canadá que el caso escaló hasta la Corte Suprema, que en el año 2001, ratificó que la "compasión" no es una licencia para decidir sobre la vida de los más vulnerables, imponiéndole la pena mínima obligatoria de cadena perpetua con 10 años sin posibilidad de libertad condicional.

Este drama nacional fue el precursor de la conversación sobre la Asistencia Médica para Morir (MAiD), una opción al final de la vida para personas con enfermedades terminales, que no sería legal en Canadá hasta el año 2016. No obstante, el caso de Robert Latimer dejó una lección jurídica clara: existe una línea infranqueable entre la eutanasia regulada y el asesinato por cuenta propia. Mientras unos lo veían como un mártir de la misericordia, las asociaciones de derechos para personas con discapacidad advirtieron que justificar su acto enviaba un mensaje peligroso: que la vida de una persona con discapacidad vale menos que la de los demás. Robert Latimer salió en libertad condicional total en el año 2010, pero su nombre sigue siendo el epicentro de un debate que, aún hoy, no tiene respuestas fáciles.

Robert Latimer no era un criminal de carrera, ni actuó por odio o beneficio personal. Su motor fue, según sus propias palabras, un amor desesperado ante un dolor que no tenía fin. Pero, ¿Puede el amor justificar el fin de una vida? ¿Quién tiene el derecho de decidir cuándo un sufrimiento es "suficiente"?

domingo, 8 de marzo de 2026

Kenneth Parks - El crimen de un sonámbulo

¿Qué es exactamente el sonambulismo? El sonambulismo es una de esas rarezas del sueño que pueden resultar fascinantes, pero también bastante desconcertantes. Técnicamente, el sonambulismo es una parasomnia, un tipo de trastorno del sueño que implica conductas no deseadas mientras se intenta dormir. A diferencia de lo que mucha gente cree, no ocurre durante la fase de sueños (REM), sino durante la fase de sueño profundo (NREM), momento en que el cuerpo está más relajado. En ese momento, partes del cerebro que controlan el movimiento se activan, pero las partes encargadas de la conciencia y la memoria siguen dormidas. Por eso, el sonámbulo suele estar en "piloto automático". 

Ahora bien, escalemos un poco más allá con el sonambulismo homicida, que es el acto de matar a alguien, durante un supuesto episodio de sonambulismo. Ha habido alrededor de 69 casos reportados, desde la literatura hasta el año 2005, en los que ha ocurrido un acto de homicidio y el principal sospechoso puede haber cometido el acto mientras caminaba dormido. ¿Es posible que una persona sonámbula pueda asesinar a alguien?

Corría el año 1987, un hombre canadiense de 23 años llamado Kenneth James Parks, estaba casado y tenía una hija de 5 meses. Su vida era normal, trabajaba y tenía una relación muy cercana con sus suegros, especialmente con su suegra de 42 años de edad, Barbara Ann Woods, que lo llamaba a él como "su gentil gigante"

El verano anterior a los polémicos eventos, Kenneth desarrolló un problema con los juegos de azar y cayó en profundos problemas financieros. Para cubrir sus pérdidas económicas, tomó prestados los fondos de los ahorros de su familia y luego comenzó a malversar en el trabajo. Finalmente, en marzo de 1987, se descubrieron sus acciones y fue despedido de su trabajo. El 20 de mayo asistió a su primera reunión de Jugadores Anónimos para tratar su problema de adicción. Hizo planes para contarle a su abuela el sábado siguiente (23 de mayo) y a sus suegros el domingo (24 de mayo) sobre sus problemas de juego y dificultades financieras.

Ese domingo, 24 de mayo de 1987, temprano en la mañana, Kenneth Parks condujo 22,5 kilómetros desde la ciudad de Pickering, en Ontario, hasta la casa de sus suegros en el distrito de Scarborough, Ontario. Entró a la casa con una llave que le habían dado previamente y utilizó una llanta para golpear a su suegra hasta matarla. Luego se volvió contra su suegro, tratando de estrangularlo hasta la muerte, pero el hombre logró sobrevivir al ataque. Regresó a su automóvil y, a pesar de estar cubierto de sangre, se dirigió directamente a una comisaría cercana y confesó, entregándose y diciendo: "Creo que acabo de matar a dos personas".​

Al no recordar el incidente, la única defensa de Parks fue que estuvo dormido durante todo el incidente y no estaba al tanto de lo que estaba haciendo. Naturalmente, nadie lo creyó; incluso los especialistas en sueño se mostraron extremadamente escépticos. Sin embargo, después de una cuidadosa investigación, los especialistas no pudieron encontrar otra explicación. Las lecturas del electroencefalograma de Parks eran muy irregulares, incluso para una parasomnia. Esto, combinado con el hecho de que no había un motivo, y que fue sorprendentemente consistente en sus historias durante más de siete entrevistas a pesar de los repetidos intentos de tratar de desviarlo, que el momento de los eventos encajaba perfectamente con la propuesta. 

La explicación, y que no hay forma de falsificar los resultados del electroencefalograma, llevó a un jurado a absolver a Parks del asesinato de su suegra y del intento de asesinato de su suegro. La Corte Suprema de Canadá confirmó la absolución en la decisión en el año 1992. Algunos médicos creen que se debió haber declarado que Parks no era culpable por razón de locura.

Otros casos similares:

Caso de Willis Boshears

Willis Boshears era un sargento estadounidense con base en el Reino Unido. Confesó haber estrangulado a una mujer local llamada Jean Constable en las primeras horas del día de Año Nuevo del año 1961, pero afirmó que estaba dormido y solo se despertó para darse cuenta de lo que había hecho. Al día siguiente, Boshears se deshizo del cuerpo en un aislado camino. Después de varios días, fue arrestado y acusado de asesinato. En su juicio en el mes de febrero de 1961 en el tribunal Essex Assizes, se declaró inocente por estar dormido en el momento en que cometió el delito y fue absuelto.

Caso de Antonio Nieto

Un residente de Málaga, España de 58 años de edad, llamado Antonio Nieto, asesinó a su esposa y suegra con un hacha y un martillo el 11 de enero del año 2001. La hija de Nieto sufrió una fractura de mandíbula pero se quedó sola después de fingir la muerte y su hijo lo desarmó, después de recibir un corte en la oreja. Nieto afirmó haber estado dormido durante el ataque y soñando que se defendía de unas agresivas avestruces. Sin embargo, sus hijos declararon que los había reconocido e incluso le había dicho a su hijo que no encendiera las luces porque su madre, que ya se encontraba gravemente herida, estaba durmiendo. En 2007 Nieto, estando ya en tratamiento psiquiátrico, fue condenado a 10 años de internamiento en un hospital psiquiátrico y se le ordenó pagar 171.100 euros como indemnización a las víctimas.

Caso de Edward Lowe

El 30 de octubre de 2004, el cuerpo sin vida de Edward Lowe, de 83 años de edad, fue encontrado en su camino de entrada en Mánchester, Inglaterra. Jules, su hijo, admitió haber causado la muerte de su padre, pero no recordaba haber cometido el acto, defendiéndose al decir que su padre había utilizado el "automatismo", la ejecución de comportamientos, movimientos o pensamientos involuntarios, complejos y a menudo repetitivos, sin control consciente o intención directa. Puede ocurrir debido a crisis epilépticas, estados disociativos (como el sonambulismo), o hábitos profundamente arraigados, y suele conllevar amnesia o confusión posterior. Jules fue declarado no culpable por demencia y detenido a discreción indefinidamente en un hospital seguro. Fue puesto en libertad diez meses después.

Caso de Brian Thomas

Brian Thomas, hombre de 59 años, que sufría de automatismo y sonambulismo desde que era niño, confesó haber estrangulado a su esposa Christine, de 57 años de edad, en julio del año 2008 en su caravana mientras estaba de vacaciones. Llamó a los servicios de emergencia y se escuchó decirle al operador: "¿Qué he hecho? Intenté despertarla. Creo que maté a mi esposa. Oh, Dios mío. Pensé que alguien había entrado. Estaba peleando con esos chicos, pero era Christine. Debo haber estado soñando o algo así. ¿Qué he hecho? ... "​ Afirmó que había confundido a su esposa con un intruso, al despertarse y descubrir muy tarde que se trataba de su esposa. Fue liberado en el año 2009 por un juez, quien lo declaró inocente de asesinato.