El terror analógico se ha puesto de moda, pero los creepypastas siempre serán los favoritos de muchos. Clásicos como Jeff de Killer o modernos como Siren Head. Hay creepypastas de muchos estilos pero el que protagoniza el presente artículo es muy poco sonado, pero de igual modo maravilloso, curioso e interesante. Se trata de un complejo creepypasta ruso que ha escalado tanto que pareciera el escenario de algún videojuego contemporáneo o la atmósfera de algún futuro post-apocalíptico sin esperanza de avance. Aquí te contaré un creepypasta que va en aumento de reconocimiento, llamado Samosbor.

Antes que nada, definamos la palabra Samosbor (Самосбор), un término del terror psicológico ruso, que se traduce aproximadamente como una anomalía del "autoensamblaje" o "construcción repetitiva". Para representar ese término y llevarlo de manera gráfica, se habla de la Gigaestructura (Gigahrushchevka) o Edificio sin fin, un inmenso y colosal complejo, casi infinito, compuesto por bloques residenciales, fábricas y otras infraestructuras. Se asemeja a los antiguos bloques soviéticos "Khrushchyovkas"; edificios de apartamentos prefabricados y económicos con paneles de hormigón construidos en la década de 1960, diseñados como urbanismos colectivos para solucionar rápidamente la crisis de vivienda, caracterizados por su diseño funcional. El Samosbor resulta ser tan mortal como anomalía que afecta completamente a la Gigaestructura y por ende, todo lo que está en su alrededor e interior.

El complejo de arquitectura brutalista es inmensamente grande y funciona de forma autónoma, sin entradas ni salidas accesibles para sus residentes, pero si posee ventanas, que dan hacia otros sectores similares del conjunto residencial, por lo que ninguno de sus habitantes han visto la Gigaestructura desde afura. El colosal sitio es el lugar de residencia permanente de sus habitantes, quienes han pasado al menos cuatro generaciones allí, donde la vida no cambia y están convecidos de que el lugar es infinito, donde no existe nada más en el mundo aparte de este complejo.

Una de tantas cosas inquietantes que posee el sitio, es que se desconoce el número de niveles que tiene, así como lo ancho, alto y longitud. Se sabe que el lugar se extiende tanto hacia arriba como hacia abajo, teniendo además niveles subterráneos. Sus residentes, que según el último censo de la comisión especial, realizada durante el año corriente son 605 mil millones de personas, viven en condiciones deficientes y con derechos limitados, por lo general sufren de depresión profunda, tendencias suicidas y están a la espectativa de un futuro incierto, viéndose obligados a vivir acosados por la opresión física y moral del ambiente general de la Gigaestructura.

Los niveles se conectan por medio de escaleras y ascensores que, al ser un lugar tan colosal, parecen accesos interminables en el gran complejo. Las escaleras como elementos del lugar, se extienden interminablemente de escaleras de hormigón hacia arriba y hacia abajo, creando una interesante imagen de un abismo infinito desprovisto de iluminación debido a los bombillos fundidos, lo que lo convierte en un lugar desagradable.
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Las fábricas e institutos de investigación suelen ocupar niveles enteros y no están cercanos a los bloques residenciales. Allí, los principales productos son suministros en forma de concentrados de bebidas, nitratos y nitritos, alimentos artificiales, ropa de baja calidad, servicios de reparación, productos de ingeniería mecánica, maquinaria y producción metalúrgica. Entre los institutos de investigación, el más famoso es el llamado "Instituto del Limo" (cuyo nombre no es oficial), que investiga las consecuencias del autoensamblaje y el autoensamblaje mismo, cuya influencia invariable perjudica la salud de cualquier ser vivo.
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En algunos sectores del lugar, sean niveles que posean bloques residenciales o no, el autoensamblaje afecta temporalmente pasillos y escaleras. Hasta donde se sabe, los bloques residenciales, fábricas y otras infraestructuras que estan pobladas, alcanzan un total de 21.202.825.313 (veintiún mil doscientos dos millones ochocientos veinticinco mil trescientos trece), pero dicen los especialistas de la estructura que hay más de 100 mil millones de bloques.

Por esa razón (y por otras más siniestras), se han colocado puertas herméticas en cada pasillo de los bloques residenciales y de algunos otros, diseñadas para contener o contrarrestar el efecto de la mencionada anomalía. Si alguna persona queda atrapada en las zonas afectadas durante el autoensamblaje fuera de una habitación sellada no tiene ninguna posibilidad de sobrevivir. Cabe señalar que una puerta hermética no garantiza protección ni completa seguridad, ya que si una puerta hermética no está sellada, o está significativamente dañada o deformada, el autoensamblaje puede alcanzar a quienes estén detrás de la puerta comprometida.

El autoensamblaje reacciona como una anomalía viva y cuando inicia, se activa una sirena de alarma que dura entre tres y cinco minutos en todas las plantas del complejo de la Gigaestructura, advirtiendo a los residentes del evento inminente. Durante este lapso de tiempo, los residentes deben dejar todo lo que estén haciendo y correr a sus bloques residenciales para evitar ser sorprendidos por el autoensamblaje.
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El autoensamblaje puede oírse y su sonido es característico; desde chirridos y crujidos metálicos hasta gritos espeluznantes, explosiones que se asemejan a la fusión de un reactor nuclear, derrumbes de edificios y voces de seres queridos que, aterrorizados, suplican que se les abra la puerta y se les deje entrar. El tipo de sonido depende de la "fuerza" del autoensamblaje, una medida formal de la gravedad del evento.

La duración del autoensamblaje puede variar de varios minutos a varias horas, aunque puede que nunca termine. El intervalo de "calma" entre eventos de autoensamblaje es completamente aleatorio, y varía desde múltiples ocurrencias en un minuto hasta dos o tres por ciclo. En promedio, el autoensamblaje ocurre de dos a tres veces por semana. El punto que posee más vulnerabilidad durante el autoensamblaje son las esclares, debido a su conexión directa con los pasillos donde se ubica.

Una vez finalizado el autoensamblaje, miembros especializados de su organización política, llegan para limpiar los pisos afectados de uno a seis por cada nivel. Estos individuos se conocen como Liquidadores, y son los responsables de eliminar las consecuencias del autoensamblaje. Tras desalojar los niveles, los Liquidadores, que siempre usan máscaras de gas para su protección sanitaria, inspeccionan los bloques residenciales y sino encuentran consecuencias en el lugar, abandonan el piso. Es importante destacar que ningún residente vivo de la Gigaestructura ha presenciado ni aprendido lo que sucede en los pisos durante el autoensamblaje. Dicen que es imposible descubrir qué es el autoensamblaje sin morir en el proceso. Las puertas herméticas no tienen mirillas, y quienes intentaron instalarlas improvisadamente no lograron sobrevivir.

El colosal complejo es controlado por una organización política llamada "El Partido", único tipo de gobierno presente en el lugar y está a cargo de los Liquidadores. Parecen tener afiliación a la extinta URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas), pero no hay nada confirmado. Muchas paredes del complejo poseen carteles de propaganda política, desde los pasillos hasta el interior de muchos bloques residenciales con mensajes como: "¡El Partido de la Gigaestructura se enorgullece de sus hijos e hijas!" o "¡No hay mayor deber que servir al Partido y al pueblo!". Ahora bien, los Liquidadores, que son una organización legal de carácter militar, tienen la ocupación de eliminar las consecuencias del autoensamblaje, su predominio es alto en todo el hábitat y trabajan ante el eslogan de: "¡El Pueblo y el Ejército son uno solo!". Sus miembros, enlistados de forma voluntaria, son leales y reportan diariamente al Partido. Su ocupación tiene varias funciones y van desde limpiar los niveles que tengan consecuencias del autoensamblaje, patrullar las niveles (tanto de bloques residenciales como de fábricas y institutos de investigación), también identificar espías, mantener el orden público y actuar como autoridad ejecutiva.

Para combatir las consecuencias del autoensamblaje y restablecer el orden en los pisos, los Liquidadores pueden usar una amplia gama de armas que varían según la situación en cada nivel. Normalmente, los Liquidadores están armados con fusiles de asalto, ametralladoras, carabinas, escopetas y pistolas. Sin embargo, existe una clasificación condicional de las armas de los Liquidadores según la tecnología que las sustenta. Hay grupos que poseen lanzallamas, que son ideales para los espacios reducidos y confinados de la Gigaestructura, utilizándose tanto para causar daños directos como para limpiar niveles con consecuencias de autoensamblaje, incluyendo la desinfección.

También hay otras que sirven como armas cuerpo a cuerpo; como las pistolas aturdidoras, utilizadas principalmente para someter a los rebeldes en lugar de eliminar las consecuencias de anomalías. El arsenal incluye explosivos como lo son las granadas de mano, minas y otros artefactos explosivos. En ese renglón en particular, se encuentran las granadas de espuma, dispositivos que contienen hormigón celular a alta presión. Al activarse, llenan inmediatamente el espacio circundante con hormigón celular de rápido endurecimiento. Se utilizan para el hormigonado de emergencia de bloques y pasillos residenciales, y su potencia varía según el tipo y la cantidad de hormigón celular contenido en el cilindro.

Pero sin lugar a dudas, las armas más poderosas y letales utilizadas por los Liquidadores son las conocidas como las llamadas Muelas (Измельчители), armas basadas en el principio de infligir daño físico masivo. Pueden ser un conjunto de cuchillas giratorias similares a una sierra eléctrica, o las aterradores Muelas de Gravedad (Грави-шлифовальные машины), dispositivos que alteran la gravedad a la distancia de disparo. Cabe destacar que esas armas poderosas y letales aparecieron en la Gigaestructura con alguna otra función desconocida, pero los investigadores de los institutos, con apoyo de las fábricas, hicieron posible la creación de esa armas con ese uso en particular.

En párrafos anteriores se indicó que por la reacción de la anomalía vida, se habían colocado puertas herméticas en cada pasillo de los bloques residenciales y de algunos otros, con el fin de contener o contrarestar el efecto de la mencionada anomalía, además de por otras razones más siniestras. Las mencionadas armas no son solo para las consecuencias de las anomalías sino también para aquellas cosas que las acompañan. Algunos opinan que las criaturas están presentes en cada autoensamblaje, otros opinan que son solamente consecuencias de la misma. Las criaturas son horribles mutantes que suelen aparecer de manera aleatoria después del evento, no siempre. Dichas criaturas suelen ser agresivas con los residentes de la Gigaestructura, hasta el punto de querer devorarlos. Muchos Liquidadores han acabado con algunas de ellas, pero parecen ser infinitas. Sus cuerpos son recuperados luego de ser exterminadas y llevados a los niveles de investigación, donde son estudiados en los institutos especializados.

Como aún no se ha logrado comprender el autoensamblaje ni los efectos exactos en los seres vivos, surgen las teorías que señalan que las criaturas son habitantes de la Gigaestructura que fueron afectados por la anomalía en cualquier punto de tiempo y suelen aparecer con el evento del autoensamblaje en cualquier punto de la línea de tiempo y espacio, pudiendo ser en el pasado, presente o futuro. Hay muchas "especies" de criaturas y se dicen que tratar de identificarlas es imposible por su variedad. Una teoría que ha tomado fuerza entre los investigadores manifiesta que una persona alcanzada por el autoensamblaje puede ser convertida en moho, lodo, ser enviada a un lugar desconocido en el espacio o el tiempo, convertirte en una masa incomprensible o en un mutante. Hasta han señalado que las personas alcanzadas por la anomalía, podrían convertirse en parte externa de la propia Gigaestructura.

Pero, ¿por qué en lodo o moho? Bueno, el lodo es una de las consecuencias más comunes del automontaje. Se deposita en grandes cantidades en suelos y paredes, y los Liquidadores lo limpian durante el proceso de saneamiento del suelo. Su color suele variar desde un marrón claro al morado oscuro. Al igual que otras consecuencias del autoensamblaje, se estudia en institutos de investigación. La textura de dicho lodo es viscosa, como si respirara además, pero si una persona pisa accidentalmente el lodo poco después de ensamblarse (entre cinco y diez minutos), puede ocasionar mutaciones en las piernas. Por ejemplo, zonas de las piernas o pies con contacto directo, adquieren la apariencia de la piel de una animal, mayormente reptiles, moluscos o insectos; también un ligero aumento de la resistencia y muchos otros posibles efectos.

Aquellos residentes que tienen contacto con el lodo, el moho o cualquier otra consecuencia del autoensamblaje son catalogados "Infectados" (Инфицированные), ya que se han visto afectado de una forma u otra. Estas personas se infectan por partículas de lodo que se introducen en los bloques residenciales o por la eliminación inadecuada de las consecuencias en ciertas plantas. Al comenzar la infección, los residentes comienzan a presentar síntomas aleatorios que no se pueden atribuir a ninguna enfermedad conocida. Uno de estos síntomas es la secreción de una espesa saliva negra por todos los orificios del cuerpo. Cuando eso ocurre, de inmediatos los mismos infectados o conocidos, informan a los Liquidadores, quienes someten a la persona enferma, llevándola a un nivel inferior, siendo desconocido por todos los residentes. O en casos muy delicados, son eliminadas y sus cuerpos son llevados a los niveles de investigación. A pesar de los estudios, no se ha confirmado como esa saliva negra afecta al cuerpo del infectado ni si es un efecto secundario de la infección.

Los casos delicados en los residentes infectados es la aparición de tentáculos verdes o morados que salen de su espina dorsal o cuando se convierten en "Imitadores" (Имитаторы). Aquellos infectados que se convierten en imitadores comienzan a cambiar de voz, imitando a las personas cercanas y conocidas sin control alguno. Cuando eso ocurre, son eliminadas de inmediato pero cuando no ocurre a tiempo, sus cuerpos comienzan a cambiar de manera horrible y acelerada. Se desconoce su aspecto final, pero según algunas versiones, al principio comienzan a adquirir características físicas de aquellas personas que imitan. En casos más agresivos, le arrancan la piel a la persona y las atacan con tentáculos y, ocasionalmente, con saliva ácida que llegan a desarrollar.

Otro problema, especialmente para los Liquidadores, son los Devoradores de Concreto (Пожиратели бетона), un tipo de enorme fauna mutada que es una consecuencia directa de la anomalía. Se han llegado a observar diferentes morfotipos de estas entidades, y se desconoce si todos pertenecen a la misma especie o si constituyen un grupo polifilético de organismos. Por lo general, no tienen un tamaño definido: si bien las larvas antes de su primera metamorfosis no son más grandes que la mano de un adulto, la masa y la longitud de un Devorador de Concreto adulto no tienen límites. Existe información clasificada sobre faunas colosales capaces de consumir bloques enteros. En cualquier caso, el tamaño de un Devorador de Concreto solo está limitado por su capacidad de movimiento.

Este tipo de fauna no desarrolla órganos visuales, sino que dependen del oído, perciben las vibraciones en el hormigón mediante cerdas y poseen pequeños orificios en la superficie de su cuerpo con receptores para diversos tipos de estímulos, además, poseen una saliva que es extremadamente peligrosa si entra en contacto con la piel o las mucosas sin protección. Cualquier residente puede detectar su aproximación por el leve temblor del hormigón, el sonido de una gran bola de concreto rodando o la observación directa, lo cual debe reportarse inmediatamente al servicio de los Liquidadores. Las estaciones sismográficas que rastrean los movimientos de los Devoradores de Hormigón abordan sistemáticamente este problema.
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Representan una amenaza, ya que buscan zonas con grandes cantidades de biomasa (incluidas aquellas con alta densidad de población), pero no cazan activamente a los humanos debido a su baja velocidad y a su ineficiencia energética. Es importante indicar que cada cierto número de ciclos, los Devoradores de Concreto experimentan lo que se conoce como una "etapa de celo", que es un aumento repentino del comportamiento sexual, durante el cual recorren miles de bloques en busca de los de su especie y se vuelven agresivos.

Pero allí no acaba lo perturbador. Ya en este punto, pareciera que toda la situación llevara las de perder. El escenario se torna desalentador en cada detalle que se mire y cada aspecto es sombrío, deprimente y trágico. Se cuenta que algunos científicos de los niveles de investigación se encuentran fugitivos por los niveles superiores, escondidos por los descubrimientos que han realizado. Y es que han encontrado análisis de radiocarbono en algunos dispositivos como las mencionadas Muelas de Gravedad (Грави-шлифовальные машины), además de muestras de núcleos de hormigón. Dichos análisis sugieren que la Gigaestuctura ha estado habitada por humanos durante aproximadamente ciento treinta a ciento cincuenta ciclos en el formato de tiempo lineal. La simple idea de que el gran poblado conocido de los bloques residenciales solo es la representación de una milésima parte de la Gigaestructura y que no se tiene la más remota idea del tamaño aproximado real del complejo, es algo que a los científicos les cuesta asimilar.
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Incluso, algunos de los más mayores sostienen que la colosal estructura no es otra que la mismísima "Torre de Babel", que en sus inicios y en esa realidad alternativa, pudo ser construida hasta llegar al cielo. La idea funcionó y unificó a la humanidad al edificar una estructura tan alta que llegara hasta el firmamento, pero el mismo Dios castigó divinamente a todos dentro de la estructura para que jamás pudieran salir de allí, solo pudiendo construir de dentro hacia afuera. Y si alguna persona, tuviera la intención de salir por cualquier medio, en la oscuridad del exterior lo esperarían una serie de horribles demonios que lo arrastrarían a aun infierno infinito de realidades de dolor. Esa idea se sostiene al establecer que la Gigaestructura por fuera no se ve absolutamente nada por las ventanas, solamente se observa un supervacío peculiar sin ningún sonido. Otros opinan que la anomalía del autoensamblaje solamente es un proceso antiguo de un efecto rotatorio de la misma estructura, cambiando la forma y la extensión del colosal lugar y, al ser tan gigantesco, los residentes no se dan cuenta de esos cambios estructurales.
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Al tocar esa base religiosa como explicación de la formación de la Gigaestructura, se formaron los Cultos de los Adoradores del Concreto (Культы поклонников бетона), una red de organizaciones religiosas parafísicas unidas por la fe en el llamado Vórtice de Hormigón (Бетонный вихрь), una reacción en cadena interminable que destruirá para siempre la estructura interna de la gigaestructura. Estos cultos no tienen líderes ni gobierno centralizado, pero sus sectas pueden coordinar sus acciones de maneras que solo ellos conocen, pasándo desapercibidos en la sociedad, evitando llamar la atención.

Como organización, son una entidad cultural y filosófica única y distintiva, desarrollada en condiciones de vida cualitativamente diferentes a las que conocemos. Su creencia es en base a documentos clasificados y desclasificados que hay en relación a la Gigaestructura, su anomalía y consecuencias, además, ponen en práctica el uso de manipulaciones y alteraciones espaciales parafísica de una manera extraña mediante la ejecución de numerosos rituales complejos, que para muchos son inexplicables desde el punto de vista científico. Muchos los evitan para darles más poder a su energía, ya que las prácticas prohibidas están ligadas a invocar entidades de la cosmología propia de la fe del Vórtice de Hormigón.

Su finalidad es despertar (o traer a su realidad), mediante prácticas prohibidas, a una entidad o un evento particular que trasciende el tiempo y el espacio. Dicha formación masiva es vista para ellos como un acto simultáneo de creación, apocalipsis, ascensión y transformación perpetua. En términos sencillos, es un suceso sensible que está en todas partes y en ninguna, que existe y no existe simultáneamente, similar al pasado, el presente o el futuro. Es su peculiar concepto de comprensión del orden universal y cósmico.

Para los residentes y hasta para algunos científicos, las continuas prácticas de los miembros de los cultos, han ocasionado desde la antigüedad, la aparición de las criaturas que acechan fuera (y dentro) de la Gigaestructura, hasta las mismas consecuencias de la anomalía vida que ha afectado a todo y a todos. Siendo ellos los responsables de la fatídica situación en la que toda esa civilización vive,incluyendo el daño en la integridad de la colosal estructura y las constantes fundamentales de la anomalía.
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Según vaya expandiendose el universo del creepypasta, habrán más temas por tratar, pero como puede verse, hay mucha tela para cortar sobre el asunto. Ahora, ¿qué opinas sobre el tema? ¿Fue de tu agrado? Dame tu opinión al respecto.
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