jueves, 4 de enero de 2018

Año según el calendario que se use

¡Feliz y bendecido año nuevo para todos Querid@s Lector@s! Ya que estamos empezando un nuevo año, es interesante el hecho conocer que año es en realidad. Me explico, estamos en el año 2018 pero... ¿Qué año es? Eso dependerá del tipo de calendario que utilices.


El Calendario Gregoriano es el que se usa de manera oficial en casi todo el mundo. Se denominó así por su promotor, el Papa Gregorio XIII (cuyo nombre era Ugo Buoncompagni, fue el Papa nº 226 de la Iglesia católica de 1572 a 1585). Éste calendario vino a sustituir en el año 1582 al calendario juliano, utilizado desde que Julio César lo instaurara en el año 46 a. C. Se le considera el actual calendario mundial, por los estudios de científicos de la Universidad de Salamanca que fueron remitidos a la Iglesia en el año 1578. Los primeros países en adoptar el calendario actual fueron España, Italia y Portugal en 1582. Sin embargo, Gran Bretaña y sus colonias americanas no lo hicieron hasta el año 1752.


Inicialmente, los romanos calcularon el tiempo de manera diferente. Uno de esos cómputos consistió en empezar a contar a partir del año de la fundación de Roma, el llamado Ab Urbe Condita, abreviado a.u.c. Otra de las modalidades que emplaron fue la del sistema consular y las llamadas eras provinciales, como la Era de Diocleciano, la Era Cesárea de Antioquía o la Era hispánica que empezaba el 38 antes de Cristo. Pero en la Era Cristina, con el Papa Bonifacio IV (el Papa n° 67 de la Iglesia Católica desde el año 608 hasta 615) el origen de la escala del calendario pasó a ser el del nacimiento de Cristo. Entre los años 526 y 530, un monje y matemático rumano de nombre Dionisio El Exiguo, basándose en la Biblia y otras fuentes históricas, había fechado el nacimiento de Cristo el día 25 de diciembre del año 753 a.u.c. Dicho año pasó a ser el año 1 A. D., Anno Domini, año 1 del Señor, pero los años anteriores a este seguían siendo años a.u.c. Finalmente en el siglo XVII se nombran los años anteriores al 1 A. D. como años antes de Cristo, a. C., y los posteriores son años después de Cristo, d. C.


Cuando empieza la cuenta de la era cristiana, no existía el concepto matemático de cero y los años se contaban ordinalmente (esto es: primer año, segundo, etc.). El origen del calendario gregoriano, es pues el 1 de enero del primer año (año 1 d.C.), que da comienzo a la primera década, el primer siglo (s. I) y el primer milenio. El año anterior fue el primero antes de Cristo (año 1 a.C.). Establecido así el origen del calendario, el primer milenio (primeros 1000 años) transcurrió entre el 1 de enero del año 1 hasta el 31 de diciembre del año 1000. De la misma forma, el primer siglo transcurrió entre el 1 de enero del año 1 hasta el 31 de diciembre del año 100. El Calendario Gregoriano, al saltarse tres días bisiestos cada 400 años, mejora la aproximación hecha por el calendario juliano, dando un año promedio de 365,2425 días solares medios.


El Calendario Gregoriano se distingue en tres años: el Año Común, que tiene 365 días; el Año Bisiesto que tiene 366 días; y el Año Secular, que termina en "00". Los meses tiene un periodo de 30 ó 31 días, salvo para febrero que tiene 28 días en un año común, y 29 días en un año bisiesto. Hay una técnica para saber los días de los meses y se conoce como "regla nemotécnica" y consiste en cerrar los dos puños y juntarlos con los nudillos hacia arriba. Los nudillos sobresalientes representarán a los meses de 31 días, y los huecos entre nudillos los meses de menos de 31 días. El primer nudillo (el del dedo meñique) representa a enero (y por ser sobresaliente equivale a 31 días). El hueco próximo (entre los nudillos del meñique y del dedo anular) representa a febrero (y por ser hueco tiene menos de 31 días, en este caso 29 o 28 días). El segundo nudillo (del dedo anular) representa a marzo (y por ser sobresaliente equivale a 31 días) y así sucesivamente hasta llegar a julio, representado por el nudillo del dedo índice (que por ser sobresaliente equivale a 31 días). Luego se pasa a la otra mano y se cuenta desde el nudillo del dedo índice, que al igual que el anterior representará a agosto (y por ser sobresaliente equivaldrá a 31 días). Se continúa la cuenta hasta llegar a diciembre, representado por el nudillo del dedo anular (que por ser sobresaliente dice que diciembre tiene 31 días).


El Calendario Islámico o Musulman es un almanaque basado en ciclos lunares que duran 30 años.  Los 30 años del ciclo se dividen en 19 años de 354 días y 11 años de 355 días. Los años de 354 días se llaman años simples y se dividen en seis meses de 30 días y otros seis meses de 29 días. Los años de 355 días se llaman intercalares y se dividen en siete meses de 30 días y otros cinco de 29 días. Años y meses van alternándose. Es decir, cada 33 años musulmanes equivalen a 32 años gregorianos. Éste calendario comienza en el año 622 de la era cristiana, año en que Mahoma, profeta del Islam, tuvo que huir de la ciudad de La Meca hacia Medina (Hégira), por la persecución de sus adversarios. En el calendario gregoriano correspondería al 16 de julio de 622. Es decir que, para este calendario, el año presente es 1439, en vez de ser 2018.


Por su parte, El Calendario Chino es de tipo lunisolar, es decir, que se basa tanto en el ciclo de la Tierra alrededor del Sol (año), como en el de la Luna al rodear a la Tierra (mes), los meses son lunares y el primer día es el de la luna nueva y el día 15, el de luna llena; como en un año solar hay doce meses lunares y además una decena de días, se intercalan siete meses añadidos a lo largo de diecinueve años, para acordarlo con el calendario solar. Algunos atribuyen el origen del calendario chino tradicional a la civilización Xia, que ocupaba la región durante el siglo XXII a. C., mientras que otros lo atribuyen directamente al mítico Huangdi, unificador y primer emperador de la China, que vivió en el siglo III a. C. El año chino ordinario consta de 12 meses lunares, cuya duración oscila entre 353 y 355 días. Cada tres años se intercala un año con un mes más, resultando un año entre 383 y 385 días; el pasado año fue de trece meses, llamándose Año Embolismal. En el calendario, los días comienzan a medianoche y terminan a la medianoche siguiente, pero las personas tienden a considerar que el día comienza al amanecer. Alrededor del año 2637 a. C. se introdujo el calendario de cinco ciclos de doce años, y están regidos por diferentes animales, como Liebre, Dragón, Serpiente, Caballo, Oveja, Mono, Gallo, Perro, Cerdo, Rata, Toro y Tigre



Cabe dejar claro que La República de China (1912-1949) adoptó oficialmente el calendario gregoriano en 1912,1​ pero por conservarse ciertas costumbres populares y por la ocupación del norte de la China por los señores de la guerra, hasta el 1 de enero de 1929 no se aplicó en todo el país. También se adoptó como hora oficial la de los primeros puertos abiertos a los occidentales, en la costa este (120° de longitud Este), y no la de Pekín. Por lo tanto, para este calendario, el año presente es "El Año del Perro", es decir, el año 4715, en vez de ser 2018.


El Calendario Hebreo es también un almanaque lunisolar y se basa en una es decir, que se basa tanto en el ciclo de la Tierra alrededor del Sol (año), como en el de la Luna al rodear a la Tierra (mes) y se basa en un complejo algoritmo, que permite predecir las fechas aproximadas de la luna nueva, así como las distintas estaciones del año, basándose en cálculos matemáticos y astronómicos, prescindiendo desde aquel momento de las observaciones empíricas de que se valieron hasta entonces. Dicho calendario comienza con la Génesis del mundo, con la creación de Adám, el primer hombre, que aconteció, según la tradición judía, el domingo 7 de octubre del año 3760 a. E. C.; fecha equivalente al 1° del mes de Tishrei del año 1. Para este calendario, el año presente es 5778, en vez de ser 2018.


El Calendario Holoceno fue propuesta como reforma del Calendario Gregoriano por el geólogo italiano Cesare Emiliani, y en ella propone que el comienzo de la "Era Humana" fue en el año 10000 a. C., un número redondo que facilitará los cálculos,1​ y que coincide aproximadamente con el comienzo de la época geológica Holoceno. Este novedoso sistema intenta eliminar la cuenta invertida de años que existe en el calendario gregoriano antes de nuestra era, desligar el calendario del nacimiento de Jesús de Nazaret y suprimir los problemas de cálculo derivados de no existir el año 0 en el calendario gregoriano. Por consiguiente, en el presente año, se debe de agregar diez mil años para obtener la fecha correspondiente a dicho calendario. Así que quedaría 12018 de la Era Holocena, en vez de 2018.

sábado, 30 de diciembre de 2017

El hombre después del hombre - Una antropología del futuro

Primeramente quiero agradecerles a ustedes querid@s lector@s que han hecho que éstas entradas de Blog se hicieran posible con sus constantes comentarios de apoyo e interés hacia los temas publicados. Ésta será la última entrada que publicaré por este año y concluyo notificándoles que este nuevo año venidero vendrá cargado de material intenso, oscuro y misterioso, como de costumbre. Les deseo una ¡Feliz Navidad y un próspero año nuevo! 


Ahora bien, en el año 1990 fue publicado un libro especulativo que escribió e ilustró su propio autor, el paleontólogo escocés Dougal Dixon. Su contenido tenía posibilidades de evolución de los seres humanos desde los tiempos modernos hasta 5 millones de años en el futuro basándose en la ciencia ficción. El libro se llama Man after Man: An Anthropology of the Future y el autor plasma que, a pesar de que hayan pasado innumerables siglos, la raza humana no se ha extinguido. También se muestra el uso de la tecnología contemporánea para la adaptación y la supervivencia de la especie. 


El libro inicia con una linea temporal que comienza después de 200 años a partir de ahora, cuando la humanidad moderna desarrollo el conocimiento total para la manipulación de la tecnología, pudiendo modificar la genética de otros seres humanos para crear criaturas alteradas genéricamente combinadas con diversas especies de animales con el fin de llegar a nuevos horizontes y prevalecer su salud y permanencia.


Al pasar los milenios, una de las primeras especies surgió en los mares, los Aquatics o Piscanthropus Sumarinus, según su nombre científico y tardando 50.000 años en evolucionar. Son seres humanos adaptados con branquias para reemplazar los pulmones con el fin de respirar bajo el agua, siendo no solo diseñados para mantenerse en el medio marino sino también vivir en él. La especie evolucionaría por sí misma y son físicamente impactantes por su nueva apariencia al combinar al ser humano con otarinos (leones marinos) y fócidos (focas), desarrollando patas en forma de paletas para una rápida movilización, un cambio en la forma de sus cabezas que se ajusta de manera eficiente al nadar, cara estrecha, ojos centrados, grandes fosas nasales y una boca ancha.


Subsisten a base de una dieta de pescado y necesariamente necesitan respirar en la superficie del agua ya que sus agallas pueden extraer todo el oxígeno que necesitan del mar.


Luego de 200.000 años de evolución, otra especie marina hace aparición, los Aquamorphscuyo nombre científico es Homo Aquaticus. Su forma humanoide se debe al desarrollo del embrión que fue previamente manipulado al momento de contacto del esperma y el óvulo humano. El resultado cromosómico es ajustado para crear genes que producirían una forma diseñada con características como el cuerpo aerodinámico, la piel lisa de baja fricción, branquias en el pecho, una capa de grasa aislante y piernas en forma de paletas, rasgos combinados de peces y ranas.


Son incapaces de gesticular debido a la alteración de sus rostros pero mantiene una inteligencia similar al del ser humano común, llegando a construir herramientas o modificar su escenario. 


Para poder explorar los confines del universo y soportar el vació del espacio, aparece una especie llamada Vacuumorph, su nombre científico es Homo Caeletis y son hombres y mujeres con ADN fuertemente alterado con varios tipos de cangrejos y algunos reptiles, desarrollando capas protectoras en sus enormes ojos amarillos para aguantar la presión y vientos solares, y piel gruesa basada en el exoesqueleto para una defensa ante agentes cósmicos ya que mantiene el cuerpo presurizado. Muchos de ellos han servido no solo para realizar exploraciones cercanas, sino que además han viajado distancias largas para colonizar o escapar de la vida en la tierra. Poseen un tipo de barba de gran extensión que les sirve para comunicarse con otros individuos iguales ya que el sonido no viaja en el espacio. En la parte superior de sus cuerpos esféricos poseen escamas reptilianas, surgidas de un efecto secundario de su combinación pero que han servido al evolucionar para reforzar su piel al contacto con asteroides de tamaño mediano.


No tienen ningún parecido a sus antepasados humanos, a excepción de sus manos y su estructura esquelética. Poseen menos órganos y otros adicionales que le ayudan a adaptarse al medio, presumiendo que no tienen que comer o beber líquidos para sobrevivir.


Al poseer unas vidas globales limitadas y no tener un futuro propio, a pesar que tienen la capacidad de reproducción independiente, se cree que llegaron a su extinción después de 1.800 años de su vida fuera de la tierra, ya que la colonización del cosmos y la creación de nueva tecnología se hicieron más notorias.


Spiketeeth o Acudens Ferox, según su nombre científico, son humanos con apariencia felina que poseen dientes de sable, que reemplazarían a los osos y lobos del entorno salvaje de algunos bosque templados. Son  la nueva especie humana cazadora, siendo grandes depredadores, llegando a cazar mayormente en pareja. Sus dientes evolucionaron a partir de los incisivos de los antepasados humanos originales, hasta llegar a ser parecidos a los colmillos de un dientes de sable, con la particular característica de parecer sierras en las partes traseras.


Cabe señalar que tanto las nuevas presas como los nuevos cazadores descienden del ser humano moderno, por lo que podría considerarse canibalismo. Pero los cazadores han evolucionado tan lejos del ser humano original que no poseen sentimientos ni emociones.


Los habitantes de las llanuras llamados Hivers o Alvearanthropus Desertus, según su nombre científico, son seres humanos que perdieron su apariencia física original a los 50.000 años, es decir, en el siglo 50020 de nuestra era. A partir de ese punto cronológico, sus cabellos se combinaron con el acelerado crecimiento del vello hasta el final de sus espaldas, tienen la piel altamente oscura para adaptarla a las fuertes temperaturas del hábitat árido, la nueva formación de talones altos para mayor movilidad por las tierras bajas, sus piernas largas les permiten viajar grandes distancias y un espeso bigote alrededor de las fosas nasales les sirve para filtrar la arena y el polvo que respiran.


Tienen un lenguaje simple, sus manos son alargadas y callosas, ideal para excavar en el suelo en búsqueda de lo que ellos consideren alimento y agua estancada, sus ojos y oídos son muy sensibles para evaluar en entorno, verificando si se encuentran cerca enemigos potenciales o algún mamífero mediano que consideren comestible. 


Conviven en grandes y alargadas estructuras cavernosas repletas de túneles subterráneos con chimeneas respiratorias, muy parecidas a los nidos de las termitas. 


Las hembras son confinadas a la comunidad cuidando a las crías más pequeñas mientras que los machos son recolectores, buscadores y hasta desempeñan tareas de defensa al ser guerreros y proteger su territorio de otras especies vecinas.


Los Desert Runner o Harenanthropus Longipis, por su nombre científico, son ágiles cazadores carnívoros de patas alargadas de rápidos movimientos al contraer y flexionar sus músculos. Su cabeza parece excesivamente grande en comparación a su delgado y largo cuerpo cubierto de vellos blancos, sus orejas son parecida a la de los murciélagos e irradian calor residual, sus hombros tienen un depósito de grasa de reserva que puede convertir en energía para cuando la comida y el agua escasee, las células de sus ojos se han desarrollado para aumentar su visión distante y nocturna, pudiendo observar las cosas sólo en blanco y negro. Los oídos, los ojos y las fosas nasales tienen gruesos pliegues de piel que pueden cerrarlos y mantener la arena y el polvo cuando los vientos son demasiado altos. Es un habitante regular de los bosques templados del siglo 30020.


El Fish Eater, cuyo nombre científico es Piscator Longidigitus, son cazadores de forma humanoide de carácter paciente que, al igual que los Desert Runner, son habitantes regulares de las zonas de agua dulce de los bosques templados del siglo 30020. Su piel es brillante y lisa por su forma aerodinámica, sus orejas son pequeñas y cercanas a la cabeza, sus cuellos son cortos y sus pies son más anchos de lo normal para poder cazar en las diferentes superficies y nadar a gran velocidad. Sus ojos son extraños en apariencia pero su función es tremendamente útil para su cacería ya que las lentes en ellos alisan los reflejos brillantes de la superficie del agua, lo que le permite ver directamente hacia las profundidades acuáticas. Se alimenta totalmente de peces, pero también acecha a los pájaros por mera curiosidad y comen de vez en cuando pequeños insectos que consiguen a su cercanía. Viven en conjunto, llegando a formar familias que llegan a mudarse separadas del grupo para tener más privacidad. El autor cuenta que vivieron hasta el año 5 millones, siglo 50020, cuando fueron aniquilados por Los Viajeros de las Estrellas.


Los Tropical Forest Dweller u Homo Silvis Fabricatus, según su nombre científico, son habitantes arbóreos del bosque tropical, parecidos a los orangutanes por su habilidad de escalar. No son muy astutos o inteligentes ya que ambas cualidades fueron suprimidas al momento de la manipulación genética inicial, pero si poseen un gran instinto de supervivencia. Tienen la piel muy oscura debajo de un pelaje rojizo y dedos alargados para facilidad de agarre. Se alimentan de aves medianas y de pequeños insectos, siendo sus preferidas; las arañas, las serpientes y las lagartijas.


Los Memory People u Homo Mensproavodorum, según su nombre científico, son humanoides poseedores de una memoria hereditaria avanzada, llegando a recordar las costumbres de sus antepasados. Viven tratando de adaptarse con los recuerdos de las técnicas de los antiguos humanos en un clima templado, que con el tiempo ha bloqueado su visión con los constantes aires fríos, desmejorado su audición por el inmutable viento y adormecido el sentido del tacto por la temperatura gélida. Tienen personalidad propia y realizan diferentes actividades como cacería, recolección y siembra, construcción, navegación, etc. Su temperamento es tranquilo, lleno de nostalgia y algo de tristeza, quizás al recordar los años dorados de la humanidad y compararlo con la vida que llevan en esa actualidad. Sus armas naturales son sus afilados dientes que ocultan bajo su boca ancha como un hocico y sus uñas en forma de ganchos. Dougal Dixon indica que perecieron por las condiciones climáticas luego de miles de años. Opiniones respecto a este punto señalan que el clima fue alterado por Los Viajeros de las Estrellas para acabar también con esta especie.


El humano que vive en los bosques de tundra y conífera (árboles y vegetales que crecen en forma de cono y mantiene su forma), es conocido como Tundra-Dweller u Homo Glacis Fabricatus. Es un tipo de yeti que se ha mantenido adaptado por clima artificial hasta llegar a su evolución. Se mantienen activos moviéndose de norte a sur según el cambio estacional, invernando en los bosques de coníferas profundas del sur y pasando el verano en planicies salvajes. Su dieta se basaba en insectos de todos los tamaños por lo que ahora deben de comer diversidad ya que acabaron con todos los que se mantenían en el entorno. Su blancura se debe al contacto con la nieve, que se ha acumulado en sus finos y densos vellos rizados sobre sus capas de grasa. Tienen ojos diminutos, narices anchas y caras amplias. Su metabolismo genera más grasa de lo que podrían necesitar, son resistentes al frío extremo y mantienen una buena relación con los Aquamorph y los Acuatics, a excepción de los Memory People, con los que mantienen recelo y batallas campales por el espacio.


Los cambios naturales surgidos en los próximos 2 millones de años obligaron a los humanoides a refugiarse en diferentes islas de tundra que, para lograr adaptarse al ámbito, tuvieron que convertirse en parásitos llamados Host y Host/Parasite, cuyos nombres científicos son Penarius Pinguis y Nananthropus Parasitus, respectivamente. Estos descienden directamente de los Tundra-Dweller. El Host o anfitrión, habitante del año 2 millones, siglo 20020, es un bulboso ser que tiene gran cantidad de grasa que alberga parásitos humanoides incrustados en su gran cuerpo. Los isleños o Host/Parasite han desarrollado hábitos de alimentación parasitaria que depende de la necesidad metabólica del del anfitrión de producir grasa excedente. De este modo, el obeso habitante de la tundra tienen agujeros corporales ecológicos que les permiten subsistir ya que las llanuras de tundra desaparecen.


Los humanoides parásitos son apenas visibles a través de los pliegues de carne pálida del anfitrión. Pueden ser cuatro o cinco que están incrustados en la profundidad de la grasa de cada uno, alimentándose continuamente del excedente de la bulbosa criatura. Los decadentes parásitos, incrustados en las capas de exceso de grasa, solo se preocupan por la supervivencia de sus anfitriones, ya que son sus maquinas de alimentación. Eventualmente, los anfitriones se convierten en esclavos de Los Viajeros de las Estrellas, convirtiéndose en criaturas de ingeniería de alimentos, ya que la comida es el principal motor para garantizar la supervivencia a nivel proteínico. Los anfitriones son conectados a través de bombas y tubos en sus tejidos para alimentarlos con nutrientes químicos, aumentando así la grasa y la carne de sus cuerpos. La masa gigante palpitante alimenta a innumerables parásitos humanoides. Siglos después, los enormes cuerpos grasosos comienzan a envejecer y mueren con el tiempo.


Los Viajeros de las Estrellas son una avanzada especie que son los descendientes distantes de los seres humanos. Se sabe que participaron en el proyecto de colonización de las estrellas, siendo uno de los 37 buques estelares, el que logró colonizar y establecerse en un planeta lejano. Las condiciones del planeta no eran adecuadas ya que la atmósfera era tóxica, la gravedad era diferente y los recursos eran corrosivos, por lo que se vieron obligados a experimentar consigo mismos para desarrollar cambios biológicos mediante la ingeniería genética. En algún punto de los últimos miles de años comenzaron a explorar otros sistemas estelares para buscar nuevos planetas habitables, colonizando algunos y utilizando sus recursos para su propia subsistencia. 


La continua colonización los hicieron egoístas y hambrientos de poder, llegando al planeta tierra después de 5 millones de años. Al llegar fueron incapaces de reconocer el planeta de sus antepasados y transformaron radicalmente la superficie de la Tierra, extinguiendo varias especies terrestres y marinas para edificar ciudades y usando la poca fauna como herramientas de trabajo y alimentos. Sus drásticos cambios gradualmente desestabilizaron la composición de la atmósfera, así que recolectaron los recursos disponibles y, luego de varios siglos, abandonaron el planeta. El mundo quedó en ruinas, con solo un puñado de supervivientes que se ocultaron en el océano para buscar la manera de no extinguirse.


Estos "seres humanos" están sujetos a convivir corporalmente con otras formas de vida estelares realizadas con ciborg-tecnología alienígena e ingeniería genética, para lograr un tipo de vida simbiotica que ellos mismos controlan.


Sin un gramo de oxígeno, la vida continua en los fondos de los océanos del moribundo planeta. En los oasis subacuáticos surgirá el Piscanthropus Profundus, descendiente de una especie terrestres y acuática que será el que recolonice eventualmente la superficie de la Tierra, para dar comienzo de nuevo al ciclo de la vida.


La evolución natural y los resultados constantes de la selección genética se han hecho evidentes, diversificando a los habitantes de los diferentes entornos para adaptarse con sus desarrolladas formas corporales. Esta es la base de la humanidad del futuro. Dougal Dixon establece que el hombre, a partir de ahora, no debería de usar la ciencia para cambiar su entorno a su medida, sino que debería de usarla para cambiarse a sí mismo par adaptarse al medio. Mediante la aplicación de la tecnología actual y futura, puede ponerse al día con los miles de años de cambio evolutivo que ha perdido. Concluye diciendo que será posible criar y manipular genéricamente nuevas criaturas que no necesitan civilización tecnológica.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Annone - El elefante del Vaticano

Annone es el nombre del elefante del Vaticano. Fue encontrado en el año 1962 en el patio de Belvedere, un espacio encima de la colonia del Palacio Apostólico, durante la instalación de un sistema de climatización en el Vaticano. Al remover la tierra, se encontró una mandíbula gigante, cuatro enormes piezas dentales, huesos de gran tamaño. Se pensó inicialmente que se trataba de un esqueleto de dinosaurio, pero el encargado de la Biblioteca Vaticana hizo una aclaración en la situación, era el esqueleto de un mamífero. Un elefante.


Silvio Bedini, el historiador emérito del Smithsonian Institute, investigo en la década de los 90 y publicó sus resultados en el año 1997 en un trabajo titulado "El elefante del Papa". Aquellos restos encontrados eran de Annone, un paquidermo albino que perteneció al papa León X, papa 217° de la Iglesia Católica desde el año 1513 a 1521.


Bedini incluye en su trabajo otros datos importantes, como que Annone es el equivalente español de Hannón, uno de los líderes de la antigua Cartago, enemigo político de los Barca -Amílcar y Aníbal- al preferir expandirse por el norte de África en vez de enfrentarse a Roma en la primera y segunda guerras púnicas que acabaron en derrota. 


El elefante había llegado a Roma en el invierno del año 1512, causando sensación porque era el primero de su especie que pisaba la ciudad. No era un paquidermo muy grande, ya que se trataba de un ejemplar traído desde La India, donde la especie es más pequeña que la africana. Portugal controlaba entonces varias ciudades en ese subcontinente y ya habían traído numerosos animales exóticos a la casa de fieras de Lisboa. Annone fue un regalo fue un regalo del Rey Manuel I (Rey de Portugal) a Giovanni di Lorenzo de Medici, que subió al trono de San Pedro con el nombre de León X. Ambos habían acordado una alianza estratégica para potenciar la ruta marítima de las especias que mantenían los portugueses, ante la inestable situación de la franja sirio-palestina. El Rey Manuel I lo recibió como regalo de parte del Rey de Kochi, un estado indio de Kerala, en asociación con el virrey de la India, Afonso de Albuquerque.


Así que el pontífice bendijo el expansionismo luso, recibiendo a cambio una oleada de regalos en forma de oro, joyas, brocados -tejidos de lujo de seda y oro- y Annone, que tras su largo viaje por mar desembarcó en el puerto de Hércules (Port Hercule) el único puerto en aguas profundas en Monaco, y realizó el trayecto a Roma andando, seguido de una multitud de curiosos. Un centenar de kilómetros durante los cuales se vivió emoción, asombro y fascinación. Al entrar por fin en la Ciudad Eterna, debidamente engalanado, se le presentó al Papa: sus cuidadores le hicieron arrodillar sus patas delanteras y bajar la cabeza para luego barritar potentemente tres veces. El magnífico espectáculo pudo no haber terminado bien porque, a continuación, el elefante llenó su trompa de agua en una fuente cercana y regó a todos los presentes, incluido León X. Por suerte, éste no se lo tomó a mal.


El Sumo Pontífice se mostró entusiasmado con exótico animal, tal como muestran las cartas que escribía al Rey Manuel I, y mandó trasladarlo del aquel entonces huerto de Belvedere, a un alojamiento ex profeso construido entre la Basílica de San Pedro y el Palacio Apostólico, permitiendo que el pueblo entrara a visitarlo los fines de semana. A veces incluso lo sacaba de paseo por las calles romanas, algo que ocasionalmente resultaba conflictivo, como una vez que se asustó al momento de un cañonazo y en su intento de huir hirió a algunos espectadores, o cuando en un desfile también se asustó por el estruendo de trompetas y tambores, derribando a un famoso poeta que llevaba encima.


Lamentablemente, el invierno europeo no le sentó bien. Pronto comenzó a tener problemas respiratorios, dolores articulares y estreñimiento por una alimentación inadecuada. El tratamiento médico, a base de un supositorio con alto contenido en oro según la costumbre de la época, fue fatal. Tenía cuatro años cuando llegó y sólo había podido sobrevivir otros tres, muriendo en en año 1516. Dicha muerte fue profetizada por un monje  que solían azotar por sus continuos discursos en donde manifestaba sus profecías. Dicho monje tenía miles de devotos fanáticos por sus profecías certeras.


El Papa León X lamentó mucho el fallecimiento de su mascota y escribió un epitafio en su honor, que dice:

Bajo esta gran colina yazco enterrado
Poderoso elefante que el Rey Manuel
Habiendo conquistado el Oriente
Envió cautivo al Papa León X
Donde al pueblo romano maravilló,
Una bestia no vista en largo tiempo.
En mi vasto pecho percibieron sentimientos humanos.
El Destino me envió a mi residencia en la bendita Latium
Y no tuvo la pacienia de dejarme servir a mi señor tres años completos.
Pero deseo, oh dioses, que el tiempo que la Naturaleza me asignó,
y el Destino me arrebató
Lo añadáis a la vida del gran León.

He vivido siete años
He muerto de angina
He medido doce palmos de altura
Giovanni Battista Branconio dell'Aquila
Chamberlán privado del Papa
Y preboste de la custodia del elefante,
Ha erigido esto en 1516, el 8 de junio,
En el cuarto año del pontificado de León X.

Lo que la Naturaleza ha arrebatado
Rafael de Urbino con su arte ha restaurado.

Además, le encargó una pintura al arquitecto y pintor italiano Rafael Sanzio de Urbino. Esa afección desató la burla de sus críticos, como la del escritor, poeta y dramaturgo italiano Pietro Aretino, quien publicó una obra satírica titulada "El testamento del elefante Annone", en la que proponía sarcásticamente que se conservarían los restos del animal en plan reliquias sagradas. El animal fue enterrado en ese espacio de Beldeverde.


Como dato curioso, el paquidermo no fue el único animal exótico que vivió en Roma en el siglo XVI, puesto que Portugal, dos año antes de traer al elefante, envió un rinoceronte indio. Procedía de la casa de fieras de Lisboa y tenía entrenamiento en arena para enfrentarse a elefantes, pero mayormente su sola presencia amenazante le ayudaba a ganar sin combatir. El barco que lo trasladaba a Italia se hundió y el animal se ahogó porque iba atado con una cadena a la cubierta. El cadáver se rescató por órdenes del Papa León X y luego fue exhibido en el museo de Florencia.

martes, 26 de diciembre de 2017

El muro submarino que rodea el planeta Tierra

El programa “Google Earth” fue creado por la compañía Keyhole Inc., la cual fue comprada en el año 2004 por Google absorbiendo la aplicación. Este mapa es compuesto por una superposición de imágenes obtenidas por satélites, fotografías aéreas, información geográfica proveniente de modelos de datos SIG de todo el mundo y modelos creados por computadoras. Es una herramienta muy buena que se desarrolló para científicos, pero también para los curiosos es muy buen entretenimiento.


Un vídeo sobre Google Earth publicado en YouTube del canal llamado "Tierra Plana Árabe" afirma que hay una pared gigantesca de perfecta linealidad ubicada bajo los océanos de la tierra, el cual abarca todo el planeta y tiene decenas de miles de kilómetros de ancho bajo los océanos. Lo que los científicos piensan ha estado por millones de años ahí. Pero la pregunta es: ¿Acaso es un error de Google Earth?


El gran tamaño de ésta pared y sus claras formas rectas indican que no es una formación natural y ha estado por billones de años allí, lo que llega a pensar que fue construida, pero... ¿Por quién? ¿Como la construyeron? ¿Qué propósito tenía?. 


La tierra tiene millones de años y aun se están descubriendo antecedentes que sirven como pruebas que múltiples civilizaciones antiguas habitaron la tierra en la larga historia del planeta. Aun en la actualidad, solo se sabe el 1,3 % de la información del mundo.


Los científicos han realizado un estudio sobre el tema, descubriendo acercamientos en donde se ve claramente un muro masivo sumamente largo que va por el mar. Se teoriza que para aquel momento, el mar no eran tan profundo como lo es ahora, por ello era posible hacer algunas estructuras como estas. El calentamiento global derritió parte de La Antártida, llenando de agua el mar, hasta el punto como se conoce hoy día.

 

Las preguntas sobre este tema son muchas y las respuestas muy pocas. ¿Que piensas tu sobre esta misteriosa y extensa pared?