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domingo, 27 de marzo de 2022

Berlinah Wallace - Una mujer tóxica y enferma

Las relaciones sentimentales deben ser un refugio. Un espacio en donde tu pareja sea tu apoyo, tu mano amiga y ambos se protejan. Caminando juntos hacia adelante y avanzando en objetivos y metas en conjunto que les ayuden a crecer. El amor, el cariño, la fidelidad, la lealtad, el respeto y la comunicación son los pilares de una buena relación, entre otros. Pero... ¿Qué ocurre cuando una de las partes posee un temperamento posesivo, obsesivo y violento? Se convierte en una relación tóxica en la que la parte contraria siento sentimientos dedesdicha, tristeza y hasta muchas veces culpa. Nadie debería de tener relaciones así, no es sano. Aquí conocerás un caso así, en donde una mujer tóxica escaló con sus actos hasta un nivel tan descabellado y aberrante sin duda se convirtió en una persona polémica. Que esto sirva como ejemplo de que no solo las mujeres pueden tener una pareja maltrate, sino también los hombres, en menores casos, pero también pueden ser víctimas de abuso de pareja.

Berlinah Wallace es una mujer británica, estudiante de moda de cuarenta y ocho años que se había fijado en el joven ingeniero de construcción holandés Mark Van Dongen. Se habían conocido a inicios del año 2010 en un sitio de citas para personas seropositivas al virus de la inmunodeficiencia humana. Ambos lo eran.

A pesar de haber entre ambos diecinueve años de diferencia, se habían enamorado. No hay edad para el amor, es cierto, ni raza ni distancia, pero habría algo entre ellos que nos les permitiría estar juntos. Para ese momento, él tenía veinticuatro años y ella cuarenta y tres.

En sus cinco años de tensa relación, Mark llegó a amar profundamente a Berlinah, pero ella era celópata y excesivamente agresiva. En muchas oportunidades discutían sin razón de peso como cuando una chica de una cafetería lo había visto de forma pícara pero él ni se llegó a inmutar. Berlinah lo golpeaba con gran fuerza hasta dejarle marcas en su cuello y brazos, lo insultaba y manipulaba. La familia de Mark no estaba de acuerdo con esa malsana relación y, cuando el joven le dijo a su padre Kees van Dongen, que le tenía miedo a Berlinah después que le había arrojado agua hirviendo luego de una discusión. Había el llegado el momento de hablar de su salud mental y física, poniendo al fin punto final en la relación. Él le dijo a ella que estaba cansado de sus ataques y celos y que debía de cortar la relación ya que ella nunca cambiaria. Podrían ser amigos pero más allá de eso, no. Ella juró hacerle la vida imposible, Mark no imaginó que tan serio hablaba ella.

Por mucho tiempo, Mark tuvo una amiga llamada Violet Farquharson, de cuarenta y seis años, dos años menos que Berlinah, que lo aconsejaba y lo animaba cuando tenía problemas físicos de relación, siempre estuvo allí con él siendo su apoyo. A los pocos meses, comenzaron a salir e iniciaron una relación. Pero Berlinah no había desaparecido de la vida de Mark. Constantemente y cada día, lo amenazaba por mensajes de textos y redes sociales, manifestado que sino era de ella, no sería de nadie. Que ni se le ocurriera tener algo con alguna otra mujer porque el precio sería alto. Tal era el acoso que Mark tuvo que cambiar de domicilio. Luego tuvo que denunciarla a la policía por acoso y chantaje, diciendo que había hecho veintidós llamadas telefónicas a Violet y seguía amenazando con suicidarse.

La noche del 22 de septiembre del año 2015, en la próspera zona de Westbury Park en Bristol, apareció Mark una vez que se había despedido de su novia. En esa zona vivía Berlinah. El joven se aproximó a su casa con el fin de reiterarle que su relación de cinco años había terminado y que se mudaría con su nueva novia. Berlinah, en un intento desesperado por salvar "su relación", le suplicó que hablaran para dejar las cosas en buen término y recordar viejos momentos. Él aceptó porque ella le había dicho que solo así se detendría. Esa noche la pasaron juntos pero, alrededor de las 3:00 am, Berlinah se levantó cuidadosamente de la cama y buscó algo que había preparados unos días antes para vengarse: un frasco de ácido sulfúrico. Con cuidado, lo vació en un vaso de vidrio y se acercó a Mark que se encontraba semidesnudo en la cama, se subió a él y le gritó: "Si no puedo tenerte, nadie más podrá". El joven se despertó asustado y lo primero que observó fue como la desquiciada mujer le vaciaba ácido sulfúrico en la cara mientras escuchaba su risa maníaca.

Con la cara y el cuello ardiendo, el desdichado Mark se levantó como pudo gritando y tambaleándose por todos lados para salir de la casa en medio de la madrugada el 23 de septiembre. El joven caminaba erráticamente y pedía ayuda desesperadamente al vecino más cercano mientras se le derretía la cara, ya en ese punto su visión era prácticamente nula. Tocó el timbre de casa más próxima en múltiples oportunidades y casi de inmediato le abrieron la puerta. Dicha casa era de una médico pediatra llamada Nicole White, la cual dio su testimonio a la corte: "Duermo poco por mi profesión. Escuché al sujeto gritar y pedir ayuda. Me levanté de inmediato y miré por la ventana para ver lo que ocurría. Vi a ese hombre en ropa interior caminando hacia la puerta de mi casa y cubriéndose el rostro. Parecía tener barro en la cara. Al poner atención en su cara, parecía tener un color realmente extraño desde su cabeza hasta sus hombros. El timbre de mi puerta sonó varias veces y fue allí cuando supe que algo desesperado estaba ocurriendo. Me apuré para abrir la puerta y él cayó al piso. Parecía que estaba cubierto de una especie de barro arcilloso. Me costó un poco darme cuenta de que se trataba de su piel que se estaba derritiendo."

El vecindario entero se despertó por el escándalo y de inmediato se aproximaron. Los vecinos llamaron al 999 (el número de emergencia de Inglaterra) y acompañaron a Mark a una ducha en un edificio a la vuelta de la esquina en Ladysmith Road, llevándolo sin saberlo de regreso al apartamento de Berlinah. El pobre hombre se angustió y repetía "Ella vive allí... Ella vive allí...". Mark tenía heridas terribles y su apariencia no era ni remotamente la que una vez tenía y entre el dolor y el desespero dijo: "Ella está aquí. Ella debe de pagar."

Los paramédicos llegaron y uno de ellos llamado Dean Carter indicó: "No podía ver y en cierto momento me preguntó si aún tenía párpados.", dijo Carter. Los paramédicos habían encontrado a Mark con quemaduras químicas en la cara, el abdomen, el pecho y los muslos. Pronto, la joven víctima comenzó a echar espuma por la boca que parecía pintura de color gris, además de que sus ojos se habían vuelto grises. Esto último también lo agrego uno de los primeros policías en llegar a la escena, Thomas Green, el cual agregó que "los iris esencialmente se habían disuelto". Estando en la ambulancia, Mark gritaba de dolor mientras le administraban gas y aire y señalaba un tatuaje en su estómago que decía "Berlinah". Le pregunto al oficial si Violet se encontraba sana y salva ya que podría sufrir el mismo destino que él.

Mark fue llevado de emergencia a una sala de descontaminación en el Hospital Southmead de Bristol, donde la doctora Rachel Oaten lo atendió. Ella narró que cuando el hombre vio su reflejo en el espejo, lanzó un alarido ensordecedor. "Pedía a gritos que lo mataran. Que si su rostro quedaría así no quería vivir más.", relató Oaten. Prontamente los detectives llegaron al lugar y pacientemente le preguntaron quién lo atacó, Mark alcanzó a decir con total claridad: "Berlinah Wallace...". 

Horas después del ataque, la mujer fue detenida en su casa por la policía. Ella se encontraba en su sofá, estática y calmada. El oficial Mathew Griffin comenzó a interrogarla y en un intento de defenderse, culpó a su exnovio de lo ocurrido. Uno de los vecinos de Wallace llamado Thomas Sweet testificó y ayudó a encontrar a Berlinah, el cual tenía en sus manos un palo de golf ya que temía por su vida por los horrorosos gritos: "Parecía una peleas de zorros. Me asusté al escuchar el sonido y quería defenderme."

La policía tardó diez días en localizar a la familia de Mark en Bélgica, por lo que durante ese lapso de tiempo estuvo solo en cuidados intensivos. Cuando su hermano Bartje van Dongen finalmente llegó al hospital, no reconoció a Mark.El joven pasó  dos meses en cuidados intensivos antes de ser trasladado a la unidad de quemados de Southmead y durante ese tiempo sufrió intensos dolores, infecciones torácicas sépticas recurrentes, terrores nocturnos y trastorno de estrés postraumático. La picazón de las cicatrices lo enloquecían y su padre Kees se sentaba a su lado, casi por veinte horas para hablarle, acompañarlo y rascar sus brazos. Cada fin de semana, Kees van Dongen hacía el viaje de mil doscientos ochenta y ocho kilómetros por carretera desde Bélgica para estar al lado de la cama de su hijo, durmiendo en su camioneta en el estacionamiento del hospital, a veces con temperaturas bajo cero. Finalmente, su matrimonio con la madrastra de Mark se terminó debido a la tensión, falta de tiempo y ahora en bancarrota.

Los testimonios de la mujer eran contradictorios, tanto en los interrogatorios como en la corte así que terminaron por incriminarla. Mientras el juicio eran llevado a cabo, Mark Mark agonizaba, sin poder moverse y con el cuerpo carcomido por los efectos del ácido.

Lamentablemente el daño ocasionado iba más allá del rostro de Mark. El joven quedó paralizado del cuello para abajo, una de sus piernas tuvo que ser amputada, quedó medio sordo, sin la visión de uno de sus ojos y pasó cuatro meses en coma. Cuando finalmente pudo despertar, el único que podía mover Mark era su lengua, y con dificultad hablaba.

Sus pulmones habían sido afectados por el ácido por lo que debieron operarlo para ayudarlo a respirar, pero dicha cirugía lo dejó mudo. Tenía el ochenta y tres porciento de su cuerpo quemado.

Mark se sentía deplorable y no aguantaba su nueva existencia. Un amigo de la familia ayudó a pagar el traslado de Mark al hospital en Overpelt, en Bélgica, para que su padre pudiera estar con él todos los días. Una vez en Bélgica, Mark pidió la misericordia de los médicos para darle fin a su sufrimiento. Un mes después, tres médicos dictaminaron que su "insoportable sufrimiento físico y psicológico" significaba que era elegible. El 2 de enero de 2017 se le practicó la eutanasia, que es legal en ese país, insertándosele un catéter en su corazón para permitir la administración de los medicamentos que detendrían su sufrimiento. Tenía veintinueve años y catorce meses después de pasar su última noche con Berlinah Wallace.

Por su parte, la enferma mujer mintió en la corte indicando que todo había sido culpa de Mark al señalar que él había llevado el ácido corrosivo para ella, que ella lo había bañado con lo que ella creía que era agua, que el ácido el mismo lo había colocado en un vaso de vidrio y pensaba dárselo a ella junto a unas pastillas y demás testimonios contradictorios.

Las investigaciones dieron con la verdad del asunto: la mujer había realizado más de ochenta búsquedas sobre ácido sulfúrico en internet durante los días posteriores a su ruptura con Mark, y terminó comprando una botella en Amazon. Berlinah Wallace fue hallada culpable y sentenciada a prisión de por vida por el delito de lanzar una sustancia corrosiva intencionalmente. No obstante, fue declarada inocente del cargo de asesinato.

Ahora, todos los días, la médico pediatra Nicole White recuerda lo sucedido y observa detenidamente el timbre de su puerta, el cual se encuentra ahora marcado por la corrosión, desde el momento en el que Mark Van Dongen lo tocaba desesperadamente pidiendo auxilio mientras el ácido se clavaba en el metal y al mismo tiempo derretía la piel de su rostro.

Lo que le hizo Berlinah Wallace a Mark Van Dongen es un acto de maldad pura. El pobre hombre prefirió la muerte a continuar su vida en ese estado mientras ella mentía a las autoridades sobre lo ocurrido. Y todo eso fue por celos.

viernes, 25 de febrero de 2022

Eugenia Martínez Vallejo - La Monstrua del rey Carlos II

Casos de bully siempre han habido. Desde la antigüedad hasta los tiempos modernos, actualizándose el modo de burla, pero siempre ha estado presente. Este es un caso asombroso entre el acoso y la burla y la maravilla y encanto de una joven cuya inocencia se vieron afectadas beneficiosamente con el pasar de los años. Ésta es la historia de Eugenia Martínez Vallejo "La Monstrua de la corte del rey Carlos II".

Eugenia Martínez Vallejo nació en el pequeño pueblo de Merindad de Montija, en la localidad de Bárcena de Pienza, en la provincia de Burgos, España, en el año 1674. Sus padres fueron Antonia de la Bodega Redonda y José Martínez Vallejo.​ Su madre rompió fuente un domingo estando en misa, dando a luz allí mismo en la iglesia, lo que fue interpretado por los vecinos como señal de buen augurio, razón por la que la bautizaron como Eugenia, "la bien nacida".

Desde el primer momento, Eugenia desarrolló un buen apetito, creció robusta y sana, lo que se interpretó nuevamente como buena señal, ya que tanto los estándares médicos como estéticos de la época favorecían a las mujeres rollizas por ser más fértiles. Con un año, la niña pesaba casi veinticinco kilogramos (55 libras) y con seis años alcanzó cerca de setenta y cinco kilogramos (165 libras). La familia pidió entonces consejo médico aunque ni siquiera con una dieta estricta se pudo solucionar el problema de sobrepeso.​

Pronto, la niña pasó a ser objeto de burla en la calle ya que según los observadores, Eugenia tenía un aspecto "grotesco y deforme". Pasó de ser rápidamente una niña considerada sana a un blanco de críticas y chistes pesados. Los vecinos comenzaron a burlarse de ella también, y eso hizo que sus padres la mantuvieran oculta en casa, pero a pesar de ello, el chisme se extendió más allá de los linderos de su localidad, abarcando Madrid y llegando hasta la mismísima corte real.

El rey Carlos II de España (6 de noviembre de 1661 - 1 de noviembre de 1700), el último gobernante Habsburgo del Imperio español. Mejor recordado por sus discapacidades físicas y la Guerra de Sucesión Española que siguió a su muerte, el reinado de Carlos tradicionalmente ha sido visto como uno de declive controlado. Carlos padeció problemas de salud durante toda su vida y desde el momento en que se convirtió en rey a la edad de tres años en 1665, la sucesión fue una consideración destacada en la política europea. Fue descrito como "bajo, cojo, epiléptico, senil y completamente calvo antes de los treinta y cinco años, siempre al borde de la muerte pero desconcertando repetidamente al seguir viviendo". Carlos pudo haber sufrido de deficiencia combinada de hormona pituitaria y acidosis tubular renal distal. Una sugerencia fue sus problemas de salud derivados de una infección herpética poco después del nacimiento, mientras que el informe de su autopsia indicó hidrocefalia. Carlos sobrevivió a los ataques infantiles de sarampión, varicela, rubéola y viruela, cualquiera de los cuales era potencialmente fatal. También sufría de raquitismo, que lo dejó incapaz de caminar sin ayuda hasta los cuatro años, mientras que continuó usando aparatos ortopédicos para las piernas hasta los cinco años.

El alcance de sus supuestas discapacidades físicas y mentales es difícil de evaluar, pero a pesar de haber sido propenso a las enfermedades, era extremadamente activo físicamente y sus contemporáneos informaron que pasaba gran parte de su tiempo cazando. El período que pasó durmiendo con el cuerpo desenterrado de su padre, Felipe IV de España (1605-1665), a menudo fue citado como un ejemplo de su supuesta incapacidad mental. Acto que hizo bajo instrucciones de su madre, Mariana de Austria (1634-1696), cuyos médicos le aconsejaron que esto lo ayudaría a tener un heredero. Carlos tenía prognatismo mandibular patológico, también denominado "Mandíbula de Habsburgo", un trastorno genético potencialmente desfigurante en el que la mandíbula inferior crece más que la superior, lo que da como resultado una barbilla extendida y una mordida cruzada. En el particular caso de Carlos, era tan pronunciada la mandíbula que él tragaba la comida sin masticar bien, lo que provocaba frecuentes problemas estomacales. Todos los problemas físicos y mentales de Carlos II hicieron que fuera conocido bajo el apodo de El Embrujado. Cabe señalar que los problemas de Carlos se debían a sus padres; Mariana de Austria era sobrina de Felipe IV de España. Carlos II fue producto de ese grado de endogamia.

Volviendo al tema, en el año 1680, Carlos II exigió ver a Eugenia y una vez en la corte, el sastre real, siempre tan preceptivo, no tardó en hacerle un vestido de gala para ser presentada ante el rey. Martínez tenía seis años y enseguida fue apodada como la Monstrua. Una vez en la corte real, el rey quedó encantado con su presencia y mostró su magnanimidad con ella y quería que estuviera a su lado para incluirla entre los servidores conocidos como "Gente de Placer": un grupo formado por bufones, discapacitados mentales, personas de baja estatura, y gente deforme que había adquirido de circos ambulantes. A pesar de servir al rey en el palacio, no estaban incluidos en ninguna nómina y vivían de la gracia y la magnanimidad de los señores reales. Eugenía tendría todas las necesidades cubiertas en el palacio y sería una pieza de interés en el arte, dejando su huella. Tan fascinado estaba el rey por la apariencia de Eugenia que hizo que el pintor de cámara de la reina, el pintor español y destacado retratista barroco, Juan Carreño de Miranda, realizara dos retratos sobre lienzo de ella de cuerpo completo: uno vestida con un traje formal y otro desnudo Las pinturas se titularon La Monstrua Vestida y La Monstrua Desnuda respectivamente.

La Monstrua Vestida tiene un tamaño de un metro y setenta y cinco centímetros de alto por un metro siete centímetros de ancho. La pintura muestra a Eugenia situada en una estancia pequeña en la que su voluminoso cuerpo ocupa todo el espacio. Tiene una mirada recelosa y desconfiada, su cabello oscuro y dos lazos rojos, vestida elegantemente con un vestido brocado en rojo y plata. La Monstrua Desnuda la muestra una corona de frutas en su cabello oscuro, sus mejillas rosadas visibles y su postura apoyada contra una mesa, sosteniendo un racimo de uvas y una rama de hojas de parra en su mano izquierda, cuya cuidada disposición le permiten al pintor ocultar sus genitales.

Dentro de la corte, Eugenia cumplía las funciones de un bufón, ya que por su apariencia servía como fuente de conmoción y diversión  en las fiestas palaciegas, siendo un éxito pues las damas querían retratarse a su lado para comparar la finura de sus tallas con los de la niña. Esta situación no era poco común para las personas con deformidades físicas significativas durante aquel entonces. Muchos monarcas tenían personas desfiguradas y discapacitadas en las filas de sus cortes, a menudo explotándolas como entretenimiento. A pesar de su presencia en la corte, no hay registros de alojamiento financiero que se le haya dado, por lo que es probable que solo la trajeron durante ciertos eventos como entretenimiento.

Por despectivo y crudo que suene, Eugenia Martínez Vallejo fue descrita de la siguiente manera: "Ella era de piel blanca y no muy desapacible de rostro, aunque lo tiene de mucha grandeza. Su cabeza, rostro y cuello y demás facciones suyas son del tamaño de dos cabezas de hombre; su vientre es tan descomunal como el de la mujer mayor a punto de parir. Sus muslos son tan grandes, gruesos y poblados de carne que se confunden y hacen imperceptible a la vista su naturaleza vergonzosa. Las piernas son poco menos que el muslo de un hombre, tan llenas de roscas ellas y los muslos que caen unos sobre otros, con pasmosa monstruosidad y aunque los pies son a proporción del edificio de carne que sustentan, pues son casi como los de un hombre, sin embargo, se mueve y anda con trabajo, por lo desmesurado de la grandeza de su cuerpo."

Eugenia falleció en el año 1699, tenía veinticinco años.

Eugenia Martínez Vallejo tenía una enfermedad, siendo el primer caso conocido del síndrome de Cushing, en el que una excesiva secreción de hormonas suprarrenales da lugar a una obesidad mórbida; y su cara de luna llena propia de este padecimiento.​ No obstante, estudios posteriores asocian su aspecto obeso al síndrome de Prader-Willi (SPW) o alteración genética poco corriente. Esta patología fue descrita en 1956 por los doctores suizos Andrea Prader, Alexis Labhart y Heinrich Willi, tras estudiar a nueve pacientes que coincidían en el siguiente cuadro clínico: obesidad, talla baja, carencia de órganos sexuales, testículos inapreciables, manos y pies pequeños, estrabismo, alto umbral para de dolor, trastornos del sueño, mala coordinación física, problemas de comportamiento, continua sensación de hambre y alteraciones en el aprendizaje, tras una etapa de hipotonía muscular prenatal y postnatal, dando la impresión de una lesión cerebral severa. Cabe señalar que la gran mayoría de los niños con síndrome de Prader-Willi tienen un cociente de inteligencia por debajo de la media y su expectativa de vida es aproximadamente de treinta y cinco años, aunque puede reducirse debido a las complicaciones de la obesidad.

Las descripciones y características que pueden deducirse de los retratos de Eugenia coinciden con el síndrome: anomalías de todo tipo en el desarrollo y crecimiento, obesidad mórbida, atrofia sexual, pero un carácter alegre y bonachón durante la primera infancia. Ella parecía responder a una distrofia neuronal hipofisiaria tipo Froelich, con electividad en la localización de la grasa, pies blandos, pequeños y dedos afilados y puntiagudos, que tampoco pasaron desapercibidos al artista Juan Carreño de Miranda al momento de pintarla.

Las pinturas permanecieron en la corte del rey, quedando registradas en los inventarios de 1686 y 1694. Consta que decoraban el cuarto bajo del príncipe, pasaron después a una galería de palacio, donde aparecen anotadas en el inventario correspondiente a 1701, donde siguieron juntas en las colecciones reales hasta 1827, donde fue incorporado el cuadro La Monstrua Vestida al Museo del Prado, recién inaugurado en 1819, mientras que La Monstrua Desnuda fue regalada por el rey Fernando VII de España a su pintor de cámara, Juan Gálvez (1774-1846). Gálvez, por su parte, debió de vender la pintura al infante de España y Portugal Sebastián Gabriel de Borbón y Braganza (1811-1875), quien la tenía en 1843. A su muerte la heredó su primogénito el duque de Marchena. Posteriormente fue adquirida, en fecha indeterminada, por don José González de la Peña, Barón de Forna, quien en 1993 la donó al Museo del Prado, propiciando de esta manera la unión de la pareja de retratos y su contemplación simultánea, en donde ambos se encuentran en la actualidad.

El Ayuntamiento de la ciudad de Avilés solicitó al escultor Amado González Hevia que realizara una escultura para rendir homenaje al artista Juan Carreño de Miranda, con la reproducción en bronce de uno de sus personajes más famosos: La Monstrua Vestida, escogiéndola porque las meninas son figuras muy populares, y le pareció una buena forma de unir Avilés y Madrid, donde Carreño pinto a la niña. El monumento fue una donación de la empresa Ayala y se situada en el barrio marinero de Sabugo desde el año 1997. La estatua cuenta con un pequeño detalle y se trata de un pequeño ratón a los pies de la niña. La razón de ello es porque, al momento de realizar la escultura, un ratoncito correteaba por el estudio. La estatua se encuentra en la calle Carreño Miranda y es popular entre los turistas.

viernes, 10 de junio de 2016

La demencia de Ricardo López - El acosador de Björk

ANTES DE COMENZAR A LEER LES INDICO QUE LA SIGUIENTE ENTRADA CONTIENE MATERIAL EXPLICITO DEBIDO AL VÍDEO CRUDO AL FINAL DE LA ENTRADA QUE PUEDE AFECTAR LA SENSIBILIDAD DEL LECTOR, ÉSTA DIRIGIDO A MENTES ABIERTAS Y MADURAS. SE RECOMIENDA DISCRECIÓN. 


Muchos son los que gozan de fama y fortuna, tales como cantantes o actores, por ejemplo, que son mundialmente conocidos y tienen fanáticos que los admiran y adoran. Hay casos en que algunos admiradores superan el limite de fascinación obsesionándose con su ídolo, convirtiéndose sin querer en acosadores, peligrosos en muchos casos que atentan contra el bienestar y vitalidad de su icono estrella. Ésta entrada tratará un caso en particular sobre un fanático que se fue convirtiendo en un acosador, uno muy peligroso e inestable que atentó contra la vida de su celebridad favorita.


Ricardo López, también conocido con el apodo de "El Acosador de Björk", nació el 14 de enero de 1975 en Montevideo, Uruguay en una familia de clase media y luego se mudo junto a su familia a Georgia, Estados Unidos. Desde muy joven estuvo muy apegado a su madre, ya que lo tuvo a una edad madura, tiempo en el que se le diagnosticó Síndrome de Klinefelter, una anomalía cromosómica que consiste en la existencia de dos cromosomas X y un cromosoma Y. Afecta a los hombres y ocasiona diversas malformaciones y problemas metabólicos generalizados como lo son la acumulación de grasa subcutánea y mayor tendencia al sobrepeso, micropene o malformaciones en los genitales, vello pubiano disminuido o siguiendo un patrón femenino, disminución de la libido sexual en la edad adulta, falta de autoestima debida a los caracteres femeninos y trastornos emocionales, como la ansiedad y la depresión, por mencionar algunas manifestaciones y características.


Una vez en Georgia, López estudio hasta la secundaría, dónde en el transcurso tuvo problemas para socializar con las chicas, razón por la cual nunca tuvo novia, sólo tenias amigos varones, una conducta que le generó baja autoestima en su comportamiento. Él tenia la fantasía asistir a una escuela de artes y convertirse en afamado artista, lo que lo orillo a dejar sus estudios para hacerlo. A inicios del año 1990, cuando tenia 15 años, López se mudo con su hermano George a Florida, fundando una compañía de control y exterminio de plagas, perdiendo contacto con su madre. El trabajo lo ayudó a mantenerse por un tiempo, hasta que decide mudarse solo a un apartamento en Atlanta. 

En febrero de 1993, López con 18 años se había convertido en una persona apática y asocial, con baja autoestima y con sus permanentes fantasías de fama. Otros problemas lo aquejaban como su insuficiencia en las áreas sexuales, su peso y los inconvenientes laborales. La pornografía la consideraba un arte y una de sus mayores formas de distracción, con lo que también se obsesionó, desarrollando el extraño placer de hacerse agujeros en las piernas con agujas para lograr mayor excitación. En mayo del mismo año, las noticias relacionadas a celebridades le comenzó a interesar, obsesionándose con la cantante islandesa Björk en julio.


Björk Guðmundsdóttir o conocida simplemente cómo Björk es una cantautora, multiinstrumentista, compositora y productora islandesa, nacida en Reikiavik, Islandia, el 21 de noviembre de 1965. Su estilo de música alternativa no genérica y su voz y rostro angelical atraparon de inmediato a López, contándole a su hermano George y a un amigo su fascinación por la cantante pero lo que recibió fueron palabras asociadas a la búsqueda de una mujer real para él, por su salud y bienestar.

López siguió la carrera musical de su ídolo de manera celosa, enviando muchas cartas en repetidas ocasiones a Londres, donde quedaba ubicada la residencia de la cantante, escribiendo además sobre convertirse en un presentador de los MTV Music Awars. Las cartas enviadas nunca tuvieron respuestas, hecho que enojaron y alteraron a López.


El 14 de enero de 1996, cumpliendo 21 años comenzó a hacer una serie de vídeos diariamente en formato de VHS, presentándose diciendo: "Hola, mi nombre es Ricardo López, es enero 14 de 1996, hoy es mi cumpleaños, tengo 21 años." Comprándose la cámara el día antes y el trípode el mismo día de iniciar las grabaciones. En dicho vídeo se muestra el cuerpo desnudo de López, hablando se su baja autoestima y acomplejamiento por su cuerpo. Se pasaba el tiempo grabando los vídeos, hablando de su celebridad favorita de una manera obsesiva y perturbadora.


Días después surge la noticia que la cantante Björk comienza a salir con el rapero de color llamado Clifford Price conocido como Goldie, descubierta por los paparazzis en una de sus salidas. La noticia afectó mucho a López, haciendo una grabación mostrando su enfado, haciendo comentarios racistas sobre el rapero, comparándolo con excremento de cucaracha y manifestando el incoherente hecho, para él, de que la cantante saliera con un hombre de color.


La ira, su constante deterioro mental y su descenso a la locura de dejaban ver con cada grabación, mostrando el deplorable estado en el que se encontraba su departamento, al que se refiere como un pocilga diciendo: "La mayoría de las personas en este mundo son unas cucarachas, si ves a mi alrededor de mi casa veras que soy una porquería, soy sucio, desordenado, asqueroso, un pedazo de porquería, y la razón por la que no estoy interesado en tener una novia, es precisamente porque soy un pedazo de porquería". 


Deprimido por el hecho que sus cartas nunca fueron contestadas y viendo como una ilógica traición por parte de Björk el estar con el rapero Goldie, López tuvo una idea macabra para vengarse, la cual capturo en vídeo bajo el lema "La persona que cambie su vida". La construcción de una bomba.


El 30 de enero muestra en vídeo un equipo que ha adquirido para comenzar la formación de la bomba y también puede verse su rabia al ver un programa de TV, un Talk Show, dónde una chica pelirroja se encuentra embarazada de un joven desinteresado de raza negra. Un hecho que asquea y enfurece a López que no logra entender cómo esa mujer puede estar con ese hombre de color y embarazarse a propósito de él.


El viernes 22 de agosto de 1996, López enseña a la cámara un dispositivo que realizo con el fin de explotar justo en la cara de la cantante. Dispositivo que prueba en un cartón dibujado con el cuerpo y rostro de Björk. También indicaba la preocupación de sus amigos por su aislamiento, pero lograba disimular frente a ellos con un comportamiento normal, pero la realidad era que López no era una persona cuerda.


En la grabación siguiente se muestra a López fabricando una bomba de ácido sulfúrico disfrazada de libro, un libro lo suficientemente grueso para incluir el inteligente dispositivo que rociaría el líquido al abrirlo, desfigurando o peor aun, matando a quien lo abriera. El libro tenia el sello discográfico de la cantante, Elektra Records y su plan era que le llegara a manos de Björk bajo la escusa de ser un libro que contenía un guion para ofrecerle un papel en una película de Hollywood. Originalmente pensó en una bomba de sangre con el virus del VIH Sida, pero abandono la idea por la complejidad del asunto. Al terminarla la envolvió de manera cuidadosa con una cinta rosa y junto a una tarjeta, luego se observa como avanza el tiempo de la cámara para luego concluir indicando que entrego el paquete para ser enviado a la residencia de la cantante en Londres. Mostrando a un López insano y peligroso pero igual de ingenioso refiriéndose a sí mismo cómo "El Ángel de la Muerte".


Luego de la muerte de su ídolo, su intención era suicidarse después bajo el lema "Matarse por ella", así que compró un revolver calibre 38 marca Taurus para ello. Así que el 12 de septiembre de ese año, envió el libro bomba a la residencia de la cantante en Londres y realizó su última grabación, titulada "El Último Día - Ricardo López".


En dicha grabación, después de ser entregado el paquete, se puede apreciar a López cortándose el cabello con una tijera, para luego rasurarse totalmente junto con las cejas. Después haciéndose unas lineas negras con pintura y restregándose pintura roja para después colocarse tonos verdes, completando su desequilibrado maquillaje. 


Al culminar, habla por última vez a la cámara diciendo que su muerte estaba dedicada a a cantante. A un costado de la pared había escrito con pintura negra "Las cintas de 8MM son la documentación de un crimen. Es material terrorista y son para el F.B.I.". Detrás de él se encontraba un cartel que decía "The Best of Me" (Lo mejor de mí) y con la música de fondo "I remember you" de Björk. Sentado en una silla, desnudo y nervioso dice "It's Time" (Ya es hora), maldiciendo luego al mundo y a la cantante, termina de escuchar la canción con lagrimas saliendo de sus ojos y colocando después el revolver en su paladar. Disparándose rápidamente y observándose cómo cae de la silla. Convirtiendose, gracias al Internet, en uno de los vídeos reales de suicidio más  perturbadores.

A continuación, el vídeo:



El 16 de septiembre, cuatro días después del suicidio, un trabajador de mantenimiento denunció un mal olor persistente, además de sangre que se filtraba al apartamento que se encontraba debajo del de López. La policía llegó y entró al apartamento, encontrando el cuerpo de López en proceso de descomposición, una cámara frente al cuerpo, un cartel atrás de él, el mensaje en la pared y la TV encendida con la imagen de Björk. 

 


Se realizó una revisión exhaustiva al material encontrado, que incluía los vídeos, un diario personal y la evidencia, así que un grupo anti bombas entró en escena buscando algún otro dispositivo explosivo, pero al ver las grabaciones descubrieron que sólo uno había sido construido. Contactaron a Scotland Yard, la policía metropolitana de Londres, advirtiéndoles del dispositivo enviado y al realizar la verificación, el paquete fue retenido en la oficina de correo listo para ser entregado. Interceptado antes de llegar a su destino, evitando así una tragedia.


A Björk se le dio a conocer el suceso. Asustada, terminó su relación con el rapero Goldie una semana después y se exilió a Andalucía, España, dónde se inspiró para grabar el tema "So Broken".



Los vídeos tenían un total de 18 horas, el diario personal sin terminar tenia un total de 803 páginas, haciendo 4 referencias directas e indirectas al homicidio, 34 al suicidio. También mencionó a otras celebridades. Dichos vídeos eran para registrar sus sentimientos, hablar de su vida, su arte, sus problemas, pero su descenso a la locura convirtieron las grabaciones en algo aterrador. Se creyó luego que López podría haber sufrido algún trastorno esquizotípico de personalidad, lo que lo obligó, junto al desarrollo de su síndrome y obsesión, a realizar las cosas que hizo. Ricardo López siempre será recordado por el intento de asesinato a la cantante Björk y su obsesión retorcida.