viernes, 12 de abril de 2019

Casos extraños con monjas ¿Histeria colectiva o posesión?

La histeria colectiva, histeria en masa, psicosis colectiva o comportamiento obsesivo colectivo, es un fenómeno social y psicológico caracterizado por causar un ataque de ansiedad a un grupo considerable de personas. Como en un efecto dominó, los síntomas se van contagiando. Después, cuando se examina médicamente a los afectados, no se descubre ninguna anomalía, ni en sus cuerpos ni en sus mentes. Ya se ha tratado este tema en publicaciones pasadas, tales como en La rara epidemia del baile de 1518 y el suceso en la escuela de Malasia. Pero ¿Y sino se trataba de histeria colectiva? ¿Si la respuesta de todo lo ocurrido a continuación se debía a alguna clase de posesión? Juzgue usted mismo.


En el siglo XIII, en un convento de Francia, un hermoso y soleado día, una monja, de manera repentina comenzó a "maullar como un gato". Las monjas presentes se asustaron de inmediato ya que para esa época, los gatos eran asociados con el diablo y con la hechicería. Cuando otras monjas se le acercaron, comenzaron a maullar también. Poco a poco, más monjas eran las que se juntaban para maullar durante horas. Así continuo la situación por varios días en donde los sacerdotes creyeron que las monjas se estaban comunicando con los mensajeros de Satanás para recibir instrucciones de algún plan maligno. Así pues, la primera medida fue sacrificar a todos lo gatos de la región, pero al ver que eso no funcionó, algunos miembros del vecindario llamaron a las autoridades ante aquel maullido, en donde un grupo de soldados se aproximó al lugar. En vista que las monjas no reaccionaban a emitir ningún otro sonido, fueron apresadas y azotadas a latigazos, cuando finalmente dejaron de maullar.


En el siglo XV, en Alemania, en un convento de Baviera, un buen día una monja comenzó a comportarse de forma extraña. La joven religiosa mordía a las otras hermanas del lugar. Era bastante extraño, pero la situación se torno peor cuando el comportamiento agresivo de la joven "contagiaba" a las demás monjas. En determinado momento, todas las monjas que habían sido mordidas estaban mordiendo a otras. La Madre Superiora ordenó que las monjas afectadas por la locura fueran encerradas en sus habitaciones, pero de alguna forma lograron escapar del encierro, levantando la sospecha de que las fuerzas sobrenaturales estaban detrás de todo esto. Un sacerdote fue llamado ante las circunstancias y consideró que todo aquello solo podía ser obra del demonio. Las monjas fueron debidamente exorcizadas en la plaza pública y durante el aterrador espectáculo tuvieron que llevar puestas abrazaderas de hierro.


Ellas volvieron a tener un comportamiento normal luego de eso, pero la "epidemia" se esparció más allá de las fronteras, llegando a Italia y Holanda. Cabe señalar que el "brote" solo afectaba a las monjas de conventos aislados. En Cremona, Italia, la situación con las monjas fue peor ya que el exorcismo a las que fueron expuestas no funcionó y el único medio que encontraron para evitar que siguieran mordiendo fue de arrancarle los dientes con unas pinzas. En Khelm, un poblado de Holanda, las monjas fueron exorcizadas pero al no funcionar tampoco, les cosieron la boca con una hebra gruesa para que no pudieran morder a nadie más. 


Es importante mencionar que la Enfermedad Psicogénica de masas (MPI) o también conocida como Enfermedad sociogénica masiva, es la rápida propagación de signos y síntomas de enfermedad que afectan a los miembros de un grupo, originándose en sistema nervioso que implica excitación, pérdida o alteración de la función, por el cual las quejas físicas que se exhiben inconscientemente no tienen una causa orgánica correspondiente. El MPI es distinto de otros delirios colectivos, también incluidos bajo los términos generales de la histeria colectiva, en que el MPI causa síntomas de enfermedad, aunque no existe una causa orgánica. En este caso hay una preponderancia de víctimas femeninas. 


En la edad media, este tipo de histeria era considerada posesiones espirituales o la picadura de la tarántula. Los casos de histeria motora eran comunes en los conventos de monjas, donde generalmente eran obligadas a ir allí por su familia. Una vez aceptadas, tomaban votos de castidad y pobreza. Sus vidas estaban altamente reglamentadas y a menudo marcadas por una estricta acción disciplinaria. Las monjas exhibirían una variedad de comportamientos, usualmente atribuidos a la posesión demoníaca. A menudo usaban un lenguaje vulgar y exhibían comportamientos sugestivos. Los sacerdotes a menudo eran llamados para exorcizar demonios.

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