




Renunciar sistemáticamente al conocimiento de la antigüedad es renunciar a poder ir jamás a las fuentes primeras de las realidades de la vida contemporánea y condenarse a la superficialidad. Éste Blog esta realizado para ustedes, que están hambrientos de conocimientos e información. ¡Busca, cuestiona, descubre, disfruta!
















La Edad Media era sucia, pero a medias. Hay registros que indican que los baños con agua eran poco frecuentes, que el hedor era terrible en algunas zonas y la gente solía tener mugre en la piel. Era un escenario gris, húmedo y lleno de enfermedades. Había suciedad, si, pero la historia es más compleja y polémica, ya que es un tema lleno de contradicciones, creencias curiosas y costumbres que hoy en día nos parecería fuera de lugar, pero en esa época, tenían su lógica.

Antes de adentrarnos en el tema, hablemos de higiene de la época... En los primeros siglos medievales, bañarse era común. Había baños públicos en muchas ciudades europeas, pero con el tiempo, la Iglesia empezó a ver estos espacios como lugares de "tentación", y su popularidad bajó. También existía la idea de que el agua caliente abría los poros y dejaba entrar enfermedades, así que muchos preferían evitarla. El resultado fue una mezcla rara: algunos se bañaban cuando podían, otros lo hacían muy poco, y otros solo se lavaban por partes. Algo curioso es que, aunque no se bañaran con frecuencia, sí cambiaban la ropa interior más seguido de lo que pensamos. Para ellos, ponerse ropa limpia equivalía a "mantenerse limpios". Para su lógica, si la ropa absorbía el sudor y la suciedad, cambiarla era una forma de higiene. No era perfecto, pero era lo que tenían.

En el caso del hedor, hay que mencionar que la Edad Media olía fuerte. Imaginemos por un instante como era el medio: calles llenas de basura, animales domésticos y no domésticos dentro de hogares o muy cerca de las casas, los sistemas de alcantarillado estaban a la vista y los perfumes se usaban para disimular olores, más no para "oler bien". Así pues, la vida cotidiana estaba rodeada de aromas intensos, y la gente estaba acostumbrada ya a ellos. Lo que hoy nos parecería insoportable, para ellos era parte de lo habitual.

Uno de los puntos más interesantes es que la higiene no era solo un tema práctico, sino moral. Es decir, gracias a la Iglesia, el hecho de bañarse seguido era visto como vanidad, los baños públicos luego fueron asociados con comportamientos poco apropiados y la suciedad, en algunos casos, se interpretaba como humildad o devoción. Esto creó un choque entre lo que era saludable y lo que se consideraba correcto. Y esa tensión marcó muchas decisiones de la época. En el caso del cuidado dental, era particularmente especial. Los intentos de limpieza era el uso de paños para limpiar los dientes al frotarlos, tambien se solía masticar hierbas aromáticas o el uso de recetas caseras para el blanqueo de los dientes, aunque algunas de ellas eran abrasivas.

Dentro de la misma Edad Media, había enormes diferencias entre regiones, clases sociales y creencias. La polémica surge porque solemos mirar el pasado con ojos modernos. Pero para entender la higiene medieval, hay que verla desde su propio contexto. La Edad Media fue un periodo lleno de cambios, miedos, creencias y costumbres que hoy nos parecen raras, pero que en su momento tenían sentido. Hablar de higiene medieval es hablar de cultura, de religión, de ciencia y de supervivencia. Y aunque nos cause curiosidad, o incluso un poco de asco, también nos recuerda algo importante: la forma en que entendemos la limpieza es cultural, no natural.

Ahora bien, con ese conocimiento y perspectiva de la época que nos sirve de introducción, nos adentramos de lleno en la publicación. Como bien se dijo, la Edad Media fue sucia, a medias, pero lo que ocurrió en Erfurt, ciudad de Alemania, en julio del año 1184, supera cualquier ficción y todo límite de suciedad. El rey Enrique VI (hijo de Federico I Barbarroja y Beatriz, Condesa de Borgoña), emperador del Sacro Imperio Romano Germánico (nacido en la ciudad de Nimega, en Paises Bajos, en noviembre de 1165- fallecido en la ciudad de Mesina, en Silicia, el 28 de septiembre de 1197), rey de Alemania desde 1190 hasta 1197 y emperador de 1191 a 1197, además de rey de Sicilia de 1194 a 1197 por su matrimonio con Constanza I de Sicilia, convocó una reunión (Hoftag) para resolver disputas territoriales y traer la paz en la Iglesia de San Pedro (Peterskirche). A la asamblea asistieron nobles, condes y príncipes, para establecer lazos y acuerdos de armonía, tanto para los poblados como para el propio país. El lugar de encuentro sería en la corte real, en el segundo piso del monasterio.
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Habían tantas personas presentes que el suelo de madera del segundo piso no aguantó el peso y cedió. Después que las vigas crujieron, el suelo colapso y los presentes cayeron, rompiendo incluso el suelo del primer piso. Los sesenta hombres fueron a caer, pero no en el sótano de la Iglesia, sino dentro del pozo negro, la enorme fosa séptica del monasterio, que estaba justo debajo de todo. Los poderosos sesenta hombres, representantes del Sacro Imperio Romano Germánico murieron ese día.

Algunos por heridas graves por la caída de vigas y piedras, pero la mayoría por ahogamiento en excremento líquido. Solo hubieron tres sobrevivientes, entre los que se encontraba el propio rey, que sobrevivió solo porque estaba sentado en el alféizar de una ventana de piedra. Además del arzobispo Conrado de Maguncia, y el landgrave (conde de una tierra) Luis de Turingia.

Cada país guarda historias que han pasado de generación en generación: relatos que nacen entre sus montañas, sus calles antiguas o sus noches más silenciosas. Algunas leyendas sorprenden por su belleza y fantasía; otras despiertan curiosidad con personajes extraños y sucesos inexplicables. Y, por supuesto, están aquellas que erizan la piel, esas que se cuentan en voz baja para no tentar a lo desconocido. Detrás de cada historia hay un pedazo de cultura, un reflejo de los miedos y sueños de un pueblo, y una invitación a mirar más allá de lo que creemos conocer. Hoy conoceremos la Leyenda del Fantasma de Si Quey.

"Si te portas mal, el fantasma de Si Quey vendrá por ti."
Desde mediados de los años 60, en Tailandia, los padres asustaban a sus hijos con una frase que los aterrorizaba. Pero, ¿cuál era la razón de ello? Te contaré su historia.

Si Ouey o Si Uey Sae-Ung, cuyo nombre real era Huang Lihui, fue un jardinero chino-tailandés. Se cuenta que nació en Shantou, China, en el año 1927, y que posteriormente luchó durante la Segunda Guerra en el frente chino-japones. Según registros del gobierno tailandés, Si Ouey practicó canibalismo durante la guerra, comiendo partes de sus compañeros soldados cuando escaseaban los suministros durante un asedio. Luego, emigró a Tailandia después de la guerra.

Durante la década de 1950, Si Ouey, que era muy solitario, trabajó en varios puestos de baja categoría, como su trabajo habitual de jardinero a domicilio, pero pronto se hizo conocido como un asesino en serie convicto. Si Ouey fue acusado de matar a seis niños tailandeses desde 1954 a 1958. Supuestamentes en las ciudades de Tailandia, tales como Bangkok, Nakhon Pathom y Rayong, donde secuestró a sus vícimas, luego las destripó e hirvió, para posteriormente comerselas.

Si Ouey fue arrestado por la policía tailandesa en 1958, mientras intentaba quemar restos del cadáver de un niño de ocho años llamado Somboon Boonyakan en Rayong, ciudad de Tailandia. Según los registros tailandeses, Si Ouey fue llevado a la prisión central de Bang Kwang, provincia de Nonthaburi, en Tailandia, donde confesó a la policía que se enfocaba en los niños, ya que eran más fáciles de atraer. También supuestamente admitió disfrutar del sabor de la carne humana, pero luego negó ser caníbal. Fue juzgado, condenado a muerte y ejecutado a tiros por un pelotón de fusilamiento el 16 de septiembre de 1959 a la edad de 31 años.

Los restos de Si Ouey fueron preservados y utilizados para pruebas médicas antes de ser embalsamado y exhibido en el Museo de Medicina Forense Songkran Niyomsane, en Bangkok, como una advertencia pública. Una muestra real del horror, pensada para desanimar a futuros criminales, ya que la nación estaba en shock. Según algunas fuentes, Si Ouey fue supuestamente el primer asesino en serie en la historia de la Tailandia moderna. Aunque muchos creen que era un hombre inocente de los cargos y una víctima del sentimiento antichino en la Tailandia del siglo XX.

Muchos han cuestionado su confesión y juicio, señalando que Si Ouey no hablaba tailandés y, como tal, es posible que no haya dado una confesión precisa ni entendible, y que se vio obligado a utilizar un traductor durante su juicio. También mencionan el sentimiento antichino, anticomunista y antiinmigrante que también pudo haber jugado un papel en el juicio de Si Ouey.

Durante décadas, los niños crecieron escuchando su nombre en susurros, entre historias que mezclaban mito y realidad, pues se había convertido en una figura de leyenda que asustaba a los niños por sus "acciones" realizadas en vida. Una leyenda de terror usada para disciplinar a los niños traviesos que no querían hacer caso a sus padres. Esto representa una de esas raras ocasiones donde una "leyenda urbana" no era solo un cuento, sino un reflejo oscuro de algo que realmente había ocurrido.

Su cuerpo momificado podía verse encerrado en una vitrina del museo, bajo un cartel que durante años le ha descrito como "hombre que come a personas", al lado de una siniestra colección de fetos, restos humanos y aberraciones diversas.

En agosto del año 2019, el cuerpo embalsamado de Si Ouey fue retirado del Museo de Medicina Forense Songkran Niyomsane, debido a la discusión de una campaña de activistas humanitarios sobre su posible inocencia. En julio de 2020, sus restos fueron incinerados en el templo Wat Bang Phraek Tai, justo en frente de la prisión central de Bang Kwang, en la provincia de Nonthaburi, en Bangkok. Hoy en día, se acepta generalmente que las acusaciones de canibalismo contra Si Ouey eran falsas.
Los casinos brillan en la superficie pero debajo de la ciudad, se encuentran los túneles de Las Vegas que alberga una ciudad subterránea. Sus habitantes, personas sin hogar enfrentan inundaciones, violencia, drogas, enfermedades mentales, desapariciones y una vida cotidiana invisible para los turistas, las autoridades e incluso la ciudad de arriba. Pero esas situaciones son solo una parte con la que ellos deben de lidiar. Más allá de los peligros diarios y humanos, se esconde algo inhumano en la oscuridad, algo que acecha y atormenta a los moradores. Ellos saben de esas presencias y están al tanto que no deben de perturbarlas.

El sistema de túneles de Las Vegas es una infraestructura vital construida con secciones prefabricadas de hormigón por los departamentos de obras públicas de la ciudad y el condado en coordinación con el Distrito Regional de Control de Inundaciones del Condado de Clark, en la década de 1990, y se extiende por aproximadamente 965 kilómetros (casi 600 millas) de largo. Las Vegas, al situarse en una cuenca desértica, puede ser afectada por las lluvias intensas, aunque poco frecuentes, que pueden causar inundaciones repentinas peligrosas, siendo el propósito original de controlar dichas inundaciones.

Con el tiempo, los túneles han atraído a una comunidad de personas sin hogar que buscan refugio de las temperaturas extremas del desierto y un lugar apartado de la vida pública. Se estima que entre 1.700 y 2.400 personas viven en estos túneles. Vivir allí presenta peligros significativos, principalmente el riesgo de inundaciones mortales durante las tormentas. Los habitantes construyen refugios improvisados, a menudo careciendo de servicios básicos como agua potable, saneamiento o electricidad. Organizaciones benéficas y trabajadores sociales, como los de Greater Good Charities, trabajan con la comunidad de los túneles para ofrecer asistencia médica, alimentos y ayuda para encontrar viviendas más seguras.

Es importante mencionar que existe un sistema de túneles separado y moderno bajo el Centro de Convenciones de Las Vegas, conocido como Vegas Loop, construido por The Boring Company de Elon Musk. Este sistema, inaugurado en junio de 2021, utiliza vehículos Tesla para transportar pasajeros entre diferentes paradas del complejo a 12 metros bajo tierra, y no está relacionado con la red de drenaje de inundaciones.

Entre los residentes de los oscuros y húmedos túneles se encuentran personas que antes tuvieron vidas promedio, con trabajos estables y familias, pero con situaciones que los superaron y ahora se encuentran en condiciones de calle. Desde veteranos de Vietnam con Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT), personas que perdieron todo apostando en los casinos de Las Vegas y pacientes que sufren depresión, hasta drogadictos, inmigrantes y aquellos que perdieron su hogar y su familia a causa del alcoholismo.

De todo, ¿qué puede ser lo peor? Quizás la respuesta puede ser más cercana a lo paranormal. Bueno, dicen que, desde ciertos puntos de los túneles, especialmente en aquellos que toman dirección hacía las zonas subterráneas, hay presencias que no son humanas. Muchos dicen que no se trata de una entidad, sino de varias que actúan para enloquecer a los que puedan. Suelen mover objetos y desaparecerlas, hasta el grado que, los residentes que viven en las zonas inferiores de los túneles, mencionan que pueden imitar las voces de las personas, gritando, gimiendo, llamando nombres al azar, nombres de personas que ya fallecieron, bien sea porque se ahogaron en temporadas de inundaciones o porque murieron por sobredosis de drogas.

Algunos más valientes, han tratado de desentrañar el misterio de las presencias al aproximarse a una serie de túneles aislados e inferiores, donde dicen que es mayor la actividad. Allí, luego de pasados unos veinte minutos, han llegado a decir que las presencias se manifiestan, toman la esencia de la oscuridad para tomar forma física y lo que ellos han visto, sin lugar a dudas, por el escenario y la descripción, son algo aterrador. Comentan que son como hombres de dos metros de altura, muy delgados, calvos, con agujeros en vez de ojos, con la piel gris que refleja la sucia, narices largas y afiladas, pero no poseen brazos ni piernas, Se suelen mover por los túneles con movimientos suaves y ligeros. Cuando se acercan, el escenario se pone frío y muy oscuro, sin importar que sea de día o no. Muchos le atribuyen a ellos, las bajas de temperaturas en toda la red de túneles.

Algunos opinan que son sombras que toman elementos sobrenaturales de la energía aún presente de las personas que fallecieron en la red de túneles, otros opinan que esas presencias son mucho más antiguas que la misma ciudad, un mal que estuvo enterrado por miles de años y fue liberado al momento de la realización del sistema de túneles. Lo cierto es que, los residentes saben de su presencia, saben que están en la oscuridad acechándolos, esperando el momento exacto para atacarlos psicológicamente y arrastrarlos a su mundo frío de desesperanza y locura. Saben que no deben de perturbar a las entidades de los túneles de Las Vegas.
Recientemente publiqué el artículo que trataba sobre Tilly Nordward, la primera actriz generada por Inteligencia Artificial, una entidad no real, una que no existe en el mundo físico, pero que puede dar entrevistas y hasta protagonizar desde anuncios publicitarios hasta series y películas, un paso más hacia el futuro. La inteligencia artificial ya no es solo un tema de ciencia ficción: está aquí, creciendo y tomando un lugar cada vez más grande en nuestras vidas. Lo que antes parecía un futuro lejano hoy se siente muy real, y a veces, un poco inquietante. Este caso que trataremos el día de hoy, es un ejemplo de lo aterrador que se está volviendo el futuro con la presencia cada vez más física de la inteligencia artificial.

Trataremos sobre Suzanne Marie Mahoney, conocida en el mundo artístico como Suzanne Somers, una actriz de cine y televisión, modelo, escritora, guionista, cantante, productora de cine y empresaria. Suzanne nació el 16 de octubre de 1946, en la ciudad de San Bruno, en el condado de San Mateo, en California, Estados Unidos. Ella fue la tercera de los cuatro hijos de Frank y Marion Mahoney, su padre atravesó periodos de alcoholismo, por lo que vivió episodios de violencia doméstica durante su infancia. Desde la niñez, sufrió dislexia, lo que la convirtió en una mala estudiante. Se matriculó en la Capuchino High School, donde hizo sus primeras incursiones en el mundo de la interpretación, en montajes como Guys and Dolls, película del año 1955, protagonizada por Marlon Brando, basada en un musical.

En septiembre de 1964, se trasladó a San Francisco para cursar estudios en la escuela católica College for Women. Un año después, a los 19 años de edad, se casó con Bruce Somers, con quien tuvo su primer hijo, Bruce Jr., nacido el 8 de noviembre de 1965. Con el nacimiento de su hijo, tuvo que abandonar sus estudios. Un año después nació su hija, Krista Noelle. Ese matrimonio terminó en el año 1968, cuando se divorció de Bruce y comenzó su carrera como modelo en el programa de juegos de televisión Anniversary Game (1969–70), que presentaba a tres parejas para competir en rondas. Allí conoció a su organizador y presentador, Alan Hamel. Ambos se casaron en el año 1977.

Entre comienzos y mediados de los años 70, Suzanne actuó en pequeños papeles en episodios de series de televisión, como The Rockford Files (1974) o Starsky and Hutch (1975-1977). Para la pantalla grande intervino, entre otras en American Graffiti (1973), de George Lucas. En 1977 consiguió el papel del personaje Chrissy Snow en la sitcom Three's Company. En ella, dio vida a una joven ingenua y optimista que comparte apartamento con Janet (Joyce DeWitt) y Jack (John Ritter). La serie alcanzó elevadas cuotas de aceptación entre los espectadores y Suzanne alcanzó fama y popularidad. La serie duró ocho temporadas en televisión, aunque Suzanne solo se mantuvo hasta la temporada cinco, debido a su súbita fama, reclamos salariales que igualara al de su compañero masculino. Tras la expiración de su contrato, este no fue renovado cuando la actriz pidió que su retribución por episodio fuera aumentada de 30.000 a 150.000 dólares.

Durante la década de 1980, Somers actuó con éxito en diversos espectáculos presentados en la ciudad de Las Vegas. Además, entretuvo a las tropas estadounidenses en varias ocasiones. En 1980, posó desnuda para la portada de la revista masculina Playboy. En 1985 actuó en el episodio piloto de la comedia Goodbye Charlie, una adaptación de la película del mismo nombre de 1964 que protagonizaron Debbie Reynolds y Tony Curtis. Debido a sus bajos índices de audiencia el proyecto de convertir la película para televisión en una serie no se concretó. En ese mismo año, participó junto a Candice Bergen, Joanna Cassidy, Mary Crosby, Angie Dickinson y Anthony Hopkins en la miniserie Hollywood Wives, adaptación de la novela homónima escrita por Jackie Collins y publicada en 1983. El programa muestra la vida de un grupo de mujeres de diversas edades y ocupaciones que trabajan en Hollywood.

En el año 1987, la actriz regresó a la televisión con la serie de sindicación She's the Sheriff. Allí representó a Hildy Granger, una mujer, madre de dos hijos, que luego de separarse de su esposo se convierte en oficial de policía. En ese año ganó el People's Choice Awards a la mejor actriz de un nuevo programa televisivo. Por su parte, la comedia tuvo buenas críticas, aunque una baja audiencia, por lo que dejó de emitirse después que finalizara su segunda temporada. En 1988, presentó el especial de televisión de la cadena NBC, Totally Minnie, en el que intervinieron Minnie Mouse, Mickey Mouse, Robert Carradine y Elton John.

En 1990, regresó a televisión apareciendo como estrella invitada en numerosas series y películas directamente estrenadas en el medio, hasta que en septiembre de 1991, consiguió el papel protagonista, junto a Patrick Duffy de la popular sitcom Step by Step (1991-1998). En esa época, hizo una breve aparición en el videoclip de la canción Liberian Girl de Michael Jackson.

A finales de la década de 1990, Somers copresentó el programa Candid Camera. La actriz permaneció en el ciclo de la CBS entre 1997 y 1999, año en el que su contrato no fue renovado, por lo que el ciclo continuó emitiéndose sin ella. En el verano de 2005, Somers debutó en Broadway con el espectáculo unipersonal The Blonde in the Thunderbird, un monólogo humorístico que repasó toda su trayectoria artística. La obra, estrenada en el mes de septiembre, recibió críticas negativas y no le fue bien comercialmente.

Suzanne Somers fue diagnosticada de cáncer de mama en fase II en abril del año 2000, y se sometió a una tumorectomía para extirpar el cáncer seguida de radioterapia, pero decidió renunciar a la quimioterapia optando por la medicina alternativa con base en un tratamiento de extracto de muérdago fermentado llamado Iscador. Tras una reaparición del cáncer, Suzanne falleció en paz en su casa de Palm Springs, California, a los 76 años de edad, el 15 de octubre del año 2023. Se encontraba en compañía de su esposo Alan Hamel, con quien tenía 55 años de matrimonio.

En el presente año 2025, dos años después de la muerte de Suzanne Somers, su esposo viudo, Alan Hamel, de 89 años de edad, reveló que desarrolló un clon con inteligencia artificial de la recordada actriz. El anuncio lo hizo en una entrevista con la revista People, donde explicó que el proyecto, llamado Suzanne AI Twin, intenta recrear la presencia de Somers para mantener contacto con sus seguidores.

"Era Suzanne. Le hice algunas preguntas y ella las respondió, y me dejó a mí y a todos impresionados", sostuvo Hamel al hablar sobre la réplica digital de su esposa. "Cuando ves el resultado final junto a la verdadera Suzanne, no puedes notar la diferencia. Es increíble. Y digo esto habiendo estado con Suzanne durante tantos años, así que sé perfectamente cómo se ve su rostro. Cuando miro a las dos una al lado de la otra, realmente no puedo decir cuál es la real y cuál es inteligencia artificial."

Alan Hamel explicó que para crear esta versión digital de su esposa, el equipo técnico encargado alimentó el sistema de inteligencia artificial con material proveniente de los 27 libros de Suzanne y muchas de las entrevistas que ofreció, de modo que "está realmente lista para responder cualquier pregunta, porque la respuesta estará dentro de ella. No solo eso, también tiene algunos recuerdos personales".

Aseguró que la iniciativa nació mucho antes de la muerte de Somers y que fue idea de ella misma. "Fue idea de Suzanne. Ella dijo: Creo que deberíamos hacerlo. Será muy interesante y servirá como un apoyo para mis fans y para las personas que han leído mis libros y realmente quieren o necesitan información sobre su salud", indicó. "Así que esa fue la razón por la que lo hicimos. Me encanta poder cumplir su deseo". Durante la entrevista, Hamel contó cómo fue la primera interacción con la versión virtual de su esposa.

"La primera vez que hablé con la Suzanne de inteligencia artificial, durante los primeros dos o tres minutos fue un poco extraño. Pero después de eso, me olvidé de que estaba hablando con un robot. Le hacía preguntas y ella respondía, y me acostumbré muy rápido a la idea. No solo es un clon, sino que tiene su misma personalidad", comentó. El plan es que la versión final de Suzanne AI Twin se incorpore al sitio web suzannesomers.com, donde funcionará como un chatbot disponible las 24 horas para los fanáticos, donde atenderá consultas en línea. "Habrá personas que le pregunten sobre sus problemas de salud, y Suzanne podrá responderles. No será una respuesta inventada por Suzanne, sino que vendrá directamente del médico al que ella entrevistó sobre ese tema en particular, así que será información proveniente de un doctor", explicó.

Cabe destacar que esta idea no salió de la nada, o de la idea de llevar el duelo de Alan o para estar cerca de su esposa. De hecho, Alan y Suzanne habían hablado del tema durante los años 80, cuando conocieron a Ray Kurzweil, inventor, músico, empresario, escritor y científico especializado en Ciencias de la Computación e inteligencia artificial. Es famoso por ser un "futurista" experto en tecnología que predijo cosas como "La era de las máquinas" y la llegada del internet. Desde entonces, la pareja soñaba con la idea de preservar su voz y su mente para siempre. Es importante destacar que Raymond Kurzweil, desde el año 2012, es director de Ingeniería en Google.

Hamel sabe que no todo el mundo está listo para aceptar esto de la inteligencia artificial. De hecho, contó que hasta intentó proponer algo un poco loco, quería que Suzanne AI Twin fuera homenajeada en The Kennedy Center para las Artes Escénicas, ya que él forma parte del comité que elige a los homenajeados de cada año, pero el resto de personas del comité le dijeron: "Esto solo es para personas vivas".
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La empresa que hace estos clones con inteligencia artificial de tus seres queridos se llama Realbotix. Básicamente vende productos humanoides con IA integrada que permiten interacciones sociales similares a las humanas y conexiones íntimas con otras personas. Su integración de hardware y software de IA da como resultado los robots de tamaño real con la apariencia más humana del planeta. Cada modelo, por lo mínimo, tiene un costo de 100 mil dólares.

La inteligencia artificial avanza a pasos agigantados en el presente, asentado bases increíbles para el futuro. Llegará un punto en donde se podrá hablar o tener contacto con algún familiar que falleció muchos años atrás, o hacer una tarea promedio con guía del propio Albert Einstein. De ser de esa manera, cosas por el estilo serán de lo más normal en un futuro cercano.