miércoles, 21 de julio de 2021

El caso de Elisabeth Fritzl - La chica secuestrada durante 24 años en un sótano por su padre

NOTA: Después de una larga ausencia por razones ajenas a mi voluntad, regreso para continuar mi labor de redacción y publicación en este querido espacio. Ahora a desempolvarlo para proseguir publicando.


Hay películas en el mundo del entretenimiento que tienen temáticas parecidas al estar basadas en hechos reales, tales como The Girl Next Door o An American Crime, por poner un ejemplo del mismo tema. Ambos filmes del año 2007 contaban como una chica es torturada y asesinada por una mujer mayor y sus hijos, para no entrar en detalles. Las cintas son contadas de manera diferente, mostrando detalles particulares en los eventos, nombres, fechas y actuaciones. Del mismo modo ocurre con las películas Room y The Girl in Basement.

Antes de iniciar, les manifiesto que la presente publicación contiene parte del argumento de las películas, así que coloco el aviso de...

Room (La Habitación, como se conoce en Latinoamérica) es un filme dramático de 118 minutos del año 2015, dirigida por Lenny Abrahamson, producida por Ed Guiney y David Gross, con guion adaptado de Emma Donoghue y protagonizada por Brie Larson, Jacob Tremblay, Joan Allen, William H. Macy y Sean Bridgers.

La cinta cuenta la historia de una madre llamada Joy Newsome que junto a su hijo de cinco años, Jack se encuentran en cautiverio dentro de una habitación. El pequeño no conoce nada del mundo exterior, no ha visto el sol, no ha visto ni sentido la lluvia, etc. Su captor, un hombre al que se conoce como El Viejo Nick, secuestró y violó a Joy, siendo éste el padre biológico de Jack. Todo comenzó cuando Joy, de 17 años para ese entonces, es engañada por el Viejo Nick para que lo ayude a encontrar a su perro perdido. El hombre secuestra a la adolescente y la encierra en una habitación adaptada en el cobertizo de su jardín. Allí la viola en repetidas ocasiones lo que provoca que quede embarazada y de a luz a Jack. Allí ambos son retenidos por siete años y el sujeto les lleva ocasionalmente comida y suministros.

El film tuvo un presupuesto de 6.500.0001​ $, teniendo una recaudación de 115.400.000 $. Se exhibió en la sección Presentaciones Especiales del Festival Internacional de Cine de Toronto del mismo año de su estreno y posteriormente tuvo su estreno en el Festival de Cine de Telluride. Room ha recibido una cantidad numerosa de premios y nominaciones. Brie Larson en particular, ha sido señalada por los premios, con el Asociación de Críticos de Cine de Chicago, y varias otras organizaciones de críticos de cine de adjudicación con el galardón de mejor actriz. Larson también ha recibido nominaciones para el Premio de la Crítica, Screen Actors Guild, y ganó el Globo de Oro y el Premio Óscar a la mejor actriz. Emma Donoghue, encargada del guion, y Jacob Tremblay también han sido aclamados por la crítica. Además, Room recibió 4 nominaciones a los premios de la Academia celebrados el 28 de febrero de 2016, de los cuales, uno fue a parar a Brie Larson como mejor actriz principal. Es importante señalar que Emma Donoghue, encargada del guion, es novelista y publicó en el año 2010, el libro en que se adaptó la película.

Por otra parte, The Girl in Basement (La Chica en el Sótano en Latinoamérica) es de febrero del presente año 2021 y llega de la mano de Lifetime Channel como parte de las películas Ripped from the Headlines. La película de drama y suspenso para televisión de 88 minutos de duración fue dirigida por Elisabeth Rohm y protagonizada por Stefanie Scott, Emily Topper, Joely Fisher y Judd Nelson.

La película sigue la vida adolescente de Sarah Cody, quien vive con su madre Irene, su padre Don y sus hermanos Marie y Michael. Ellos viven bajo el estricto yugo del padre controlador y siguen sus reglas, menos Sarah, quien tiene la rebeldía de la típica adolescente. Próxima a cumplir los dieciocho años, mayoría de edad, Sarah planeaba huir de casa y llevar su vida a su manera pero todo se convierte en una pesadilla. Don antes de que eso ocurra, la encarcela en una habitación personalizada en la que el sonido no puede escapar, en el sótano de la casa.

Don convence a su esposa Irene de que su hija mayor escapó, pero él la visita en secreto en el sótano para torturarla y violarla mientras Irene y el resto de la familia viven en la parte de arriba. Producto de las violaciones y con el paso de los años, Sarah da a luz a varios hijos, sola en la habitación del sótano. Don prepara un plan en el que lleva a su hijo-nieto menor a la puerta de la casa para que su esposa Irene lo encuentre con una nota forzada de Sarah diciendo que el bebé es su hijo pero que no cuenta con los recursos para cuidarlo y mantenerlo. Esta situación termina de convencer a Irene de que su hija Sarah si escapo, aceptando las afirmaciones de Don. Así pues, y después de dos décadas de cautiverio, Sarah finalmente logra escapar y su familia descubre la terrible, cruel y devastadora verdad sobre lo que había estado ocurriendo los últimos veinte años debajo de sus pies.

La película ocasionó gran eco en el público y causó gran recepción, aumentando el interés en el tema y la historia de fondo, por su parecido con otro tipo de películas sobre secuestros, como las mencionadas al principio de la presente publicación. La verdad es que tanto Room, como la de The Girl in Basement, fueron basadas en una historia real. Los demoledores eventos que vivió una chica austríaca  llamada Elisabeth Fritzl hasta el año 2008, donde la novelista Emma Donoghue se basó para hacer su libro Room y publicarlo en el año 2010.

Elisabeth Fritzl nació en la ciudad de Amstetten, Baja Austria, el 6 de abril de 1966. Hija de Josef y Rosemarie Fritzl y tenía seis hermanos más (Paula, Doris, Gabriele, Josef Jr., Harald, y Sepp). La familia vivía en un edificio residencial de dos pisos en la ciudad austríaca. Elisabeth desde pequeña mostró actitudes tímidas y de aislamiento y la razón de ello nadie las podía imaginar. Desde los once años de edad, la pequeña niña sufría de abusos sexuales por parte de su propio padre Josef, que era un ingeniero y promotor inmobiliario. 

Meses después de haber cumplido la mayoría de edad, exactamente el 28 de agosto de 1984, Elisabeth que ejercía de mesera en una cafetería local, fue llamada por su padre, de cuarenta y nueve años de edad en ese momento, para que lo ayudara a colocar una puerta pequeña para un cuarto continuo en el sótano como parte de un proyecto de vivienda.

En el momento cuando la joven sostenía la puerta, Josef colocó un trapo empapado en éter en la cara de Elisabeth hasta que ella se desmayó, la esposó y luego la encerró, manteniéndola en cautiverio en un refugio subterráneo en el sótano de su edificio residencial. Josef le dijo a Rosemarie que su hija había esperado su mayoría de edad para escapar de la casa e irse con una secta religiosa ambulante. Él la había escuchado diciendo que se iría pero no pudo detenerla. La madre de la niña no estuvo lo suficientemente segura de ello hasta que Josef le enseñó una carta de la chica que él mismo le obligó a escribir en donde explicaba a sus padres que dejaran de buscarla, de lo contrario huiría del país. Dicha carta poseía sellos de la ciudad de Braunau, en la Alta Austria. Se presentó un informe policial y Elisabeth permaneció en la lista de personas desaparecidas de la Interpol.

Durante su encierro, la joven Elisabeth fue victima de torturas y violaciones casi todos los días por parte de su despiadado padre Josef, el cual la mantuvo esposada y drogada los dos primeros años de reclusión. A principios del año 1989, la chica tuvo a su primera hija, a la que llamó Kerstin. Con el paso de los pocos años, dio a luz a seis niños más, de los cuales dos eran gemelos y uno de ellos, al que llamó Michael, falleció tres días después de su nacimiento por las precarias condiciones del espacio. El cuerpecito del infante fue incinerado por su propio progenitor. Josef  sacó a tres de sus hijos-nietos (Monika, Alexander y Lisa) del sótano y los colocó en la puerta de su casa. Allí le dijo a su esposa Rosemarie que los había dejado Elisabeth y tenía prueba de ello: otra carta de la chica que la habían obligado a escribir en donde mencionaba que definitivamente esos hijos eran de ella pero que no contaba con los recursos para mantenerlos y que además su tiempo lo dedicaba a la secta en la que se encontraba. Su madre lo creyó firmemente y así, comenzó a a recibir a los niños como expósitos. Los otros tres niños (Kerstin, Stefan y Felix), que eran los mayores, se mantuvieron junto su madre encerrados en el sótano. Cabe señalar que los dos mayores, Kerstin y Stefan, ayudaron a su padre-abuelo a asistir los partos siguientes.

El encierro duró hasta el 25 de abril de 2008, un total de veinticuatro años. El 19 de abril de 2008, Elisabeth, de cuarenta y dos años, abandonó el sótano por primera vez cuando su hija mayor, Kerstin, perdió el conocimiento debido a que se complicó de una enfermedad renal. Josef, de setenta y cuatro años de edad para la fecha, se encargó de la situación. La madre regresó al sótano poco después de que Kerstin fuera llevada al hospital pero, había colocado en el bolsillo de su hija una nota de auxilio. Josef llevó a su hija-nieta de diecinueve años, Kerstin Fritzl al Hospital Landesklinikum de Amstetten y recibió asistencia que duró cuatro días. Los médicos encontraron la nota de ayuda al revisar a la chica. Al observar la nota, Josef fue puesto en aviso sobre lo encontrado y él manifestó que la madre de Kerstin se encontraba en casa. Para saber si lo que día era cierto, lo convocaron a asistir con su la madre de Kerstin al día siguiente, además de darle aviso a la policía de Austria. 

Al día siguiente, el 25 de abril de 2008, ambos aparecieron en el hospital y Josef Fritzl no le quedó más remedio que decir la verdad sobre toda la situación, indicando que había instalado una puerta corrediza de hormigón reforzado, con un código secreto antes de entrar en el sótano, que se encontraba detrás de unos estantes. El lugar no tenían más de 1,70 metros de altura. 

Elisabeth detalló su conmovedora y triste historia, además de las torturas y castigos que le hacía Josef de vez en cuando, como cuando la obligaba a ver videos pornográficos y luego debía de recrear las escenas, todo enfrente de sus hijos. Al día siguiente, Elizabeth y sus hijos tres hijos mayores recibieron asistencia sanitaria en el mismo hospital, mientras que Josef fue arrestado de casos de secuestro y abuso sexual. 

La habitación del sótano era parecida a un laberinto pequeño para accesar y dentro de ella había una televisión, un radio, un reproductor de casetes de video, un refrigerador y un plato caliente para calentar la comida.

Así pues, Rosemarie y su hermana Christine descubrieron la verdad y las cosas terribles que habían estado ocurriendo los últimos veinticuatro años debajo de su suelo residencial. Rosemarie Fritzl, tenía 17 años cuando dio a luz, y siempre crio a sus propios hijos y a sus nietos con mucho amor y buenos valores. Elisabeth se reunió poco después con sus otros tres hijos que habían sido criados en la parte de arriba del sótano. Cinco hijos de Elizabeth fueron trasladados junto con su madre y su abuela Rosemarie a una clínica cercana a la localidad de Amstetten, mientras Kerstin, en coma inducido, permanecía en el hospital de la localidad, donde había sido ingresada tras un fallo multiorgánico y posterior estado de inconsciencia sufrido en el sótano. 

"No podía creer que su madre no supiera la verdad, que Rosemarie no estuviera aliada con Josef de alguna manera." Ambas se reencontraron y fueron mejorando su relación, y se reunían frecuentemente. Todos los hijos recibieron apoyo de un centro psiquiátrico local, especialmente los mayores. Kerstin fue despertada a finales del mes de mayo y el 8 de junio se reunió con el resto de la familia. Algunos de los inquilinos que pasaron por la casa de los Fritzl dijeron que a menudo se escuchaban ruidos del sótano y que las cuentas de luz solían ser muy altas. Nadie, sin embargo pudo imaginar jamás lo que allí sucedía. 

La noticia tuvo un gran impacto mediático desde el primer momento, usando los medios de comunicación diversos sobrenombres para referirse a Josef Fritzl, siendo el más conocido el de "Monstruo de Amstetten". Se descubrió luego que Josef tenía varios antecedentes penales ya que en el año 1964 fue encarcelado por la violación de una joven enfermera a la que había amenazado con un cuchillo, en 1967 fue arrestado por dieciocho meses en la ciudad de Linz, al oeste del país, por la violación de una chica, en 1968 entró por la ventana de un domicilio particular y violó a una mujer de veinticuatro años de edad. Además de múltiples denuncias por exhibicionismo e intento de abuso sexual a una chica de veintiun años. 

Josef vivió de una infancia severa y disciplinada que afectó su comportamiento. Eran tiempos diferentes y estaban en medio de la era Nazi, por lo que recibió un trato fuerte por parte de su madre. Años más tarde, y antes de la muerte de esta última en 1980, Josef la había encerrado en el ático de su propia casa y tapado las ventanas. Dichos antecedentes no se sabían ya que, después de diez años de que un sujeto con antecedentes no regresa a la cárcel bajo ningún cargo, dichos antecedentes se borran del historial, según las leyes de Austria.

El 14 de noviembre de 2008, Josef Fritzl fue acusado de los cargos de homicidio por su negligencia en relación con la muerte de Michael. Además de los cargos relacionados con la esclavitud, incesto, violación, coacción y falso encarcelamiento de Elisabeth. Josef se declaró culpable de los cargos. "Nací para violar y me contuve durante un tiempo relativamente largo. Soy adicto las relaciones sexuales con ella. Podría haberme comportado mucho peor que encerrar a mi hija. Lo hice para mantenerla alejada del mundo exterior." 

El 19 de marzo de 2009, fue condenado a cadena perpetua en la prisión austríaca de Garsten Abbey, un monasterio reconvertido en Alta Austria. Aunque a mediados del año 2019, se informó que estaba enfermo, según un periódico local, Österreich, por lo que fue internado en un psiquiátrico cercano a la prisión. 

Elisabeth Fritzl recibió un nuevo nombre después del juicio para garantizar su privacidad, y ahora vive con sus seis hijos en una ciudad no identificada de Austria conocida por los medios de comunicación como "Aldea X" en una casa familiar de dos pisos "tipo fortaleza", con una puerta de acero, cámaras de video de circuito cerrado de televisión, portón operado por CCTV, árboles protegiendo las ventanas y patrullada por guardias de seguridad. Los hijos, de entre diecisiete y treinta y un años, mantienen terapias semanales para eliminar los traumas que han sufrido dentro del sótano y duermen en habitaciones cuyas puertas están permanentemente abiertas. Cualquier extraño sorprendido merodeando por los alrededores puede ser detenido por la policía en las áreas circundantes a los pocos minutos. Recientemente se supo que Elisabeth encontró el amor en uno de sus guardaespaldas, que la cuida y protege con su vida.

"Lo que el mundo necesita ahora son historias de esperanza. Elisabeth Fritzl, o cualquier mujer que haya sobrevivido a algo como esto que salga con vida y luego pueda continuar su vida y resurgir como un fénix de las cenizas de ese abuso, es una historia de esperanza y positividad. Fue muy oscuro, pero es una superviviente. Y por eso creo que es una hermosa historia. Es un testimonio del triunfo de la voluntad, de verdad."

Elisabeth Rohm

1 comentario:

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